jueves, 11 de febrero de 2016

LOS HIJOS DE LOS “X”

Por Natalia García

Z, como si de una generación apocalíptica se tratase, como dando a entender que los hijos de éstos volverán a ser los primeros (¿Generación “A´ ” ?) tras dar la vuelta al abecedario o, por el contrario, serán un subproducto “Zsub1” de sus antecesores.
Producto evolutivo de la Generación W o “Baby Boomers” (nacidos entre 1950 y 1960) que vivieron (¡o viven!, amén de los impulsos homicidas…) para trabajar, la Generación X (nacidos entre 1971 y 1985), quienes están a caballo (¡Y tanto! Generación gran conocedora del Sida) entre la importancia de la vida personal y laboral, de naturaleza independiente y escépticos en cuanto al concepto de “amor”; y la Generación Y (nacidos entre 1985 y 1992), entre la que me incluyo, de quienes se dice que no tienen apego al trabajo y cambian de puesto “sin pensarlo” por diferentes motivos (¿apego? “apego” es lo que se tiene cuando se posee algo, nuestra generación lo que no tiene es acceso al mundo laboral, pero este “ya es pasto de otra vaca”…), se encuentra la Generación Z, los nacidos desde el año 1992... ¡El Futuro!, dicen.


Mientras que “Los X” han disfrutado de la televisión en Blanco y Negro (sí, esa, la de dos botones y dos canales) y los videojuegos más retro que, por cierto, ahora vuelven a considerarse de interés por este aire (tufillo) vintage que nos rodea, “Los Y” hemos presenciado el auge de internet, la llegada de dispositivos móviles y la normalización de un ordenador en cada hogar, con su Windows, su proto-conexión a la red y su Paint, ¡El Paint!, ese maestro revelador de cualidades artísticas, ese al que Microsoft está anunciando un “¡Hasta siempre!”, por cierto.
Pero, ¿y “Los Z”? ¿Qué novedoso dispositivo tecnológico verán nacer? Aún no es seguro, lo que sí se sabe es que con “Internet” ya establecido y las tecnologías de la información en cabalgante evolución, esta generación ya maneja un aparato tecnológico prácticamente desde que su mano puede soportar un dispositivo móvil o Tablet y su cabeza puede estar más centrada en los estímulos externos que en la preocupación por mantenerse en equilibrio por su desproporción con el cuerpo y su peso.

 

Normalmente hijos de “Los X” (¡bien podría ser un título cinematográfico!), los llamados Nativos Digitales o GenZ (también “Generación N” de Net, “Generación D” de Digital, los “ .com”  o los Post-milenio), como si de habitantes de otro planeta o civilización se tratara (¡y eso parece!, ya que son la primera generación – 1/3 de la población - a nivel mundial que han nacido “con un móvil bajo el brazo”, eso del pan suena ya algo añejo…), no conciben fronteras ni limitaciones temporales, para ellos todo tiene que ser inmediato, visual, auditivo y, sobretodo, tecnológico para desarrollar “correctamente” su forma de pensar, de divertirse y de encajar en su gremio social, a pesar de que, paradójicamente, muestran dificultades para desarrollar relaciones interpersonales y vínculos personales, la otra cara de la moneda tecnológica.
La conectividad tecnológica para ellos ya no supone un avance o un “extra” como pudo serlo en sus inicios para las Generaciones X e Y, sino una NECESIDAD (necesidad que, por otra parte, puede provocar síntomas como aislamiento, miedo, depresión, ansiedad, irritabilidad y, en el peor de los casos, adicción o dependencia, cuya prevención o subsanación debe ser tarea de los padres). Y esta necesidad, al hilo de lo anterior, es tan certera que modifica su propia realidad y manera de ser y comprender el entorno. A continuación, un breve listado, a modo de curiosidad, sobre la personalidad de esta tecno-generación:
- Son impacientes y Proactivos, quieren recibir información de forma ágil e inmediata.
- Son rebeldes por naturaleza, independientes y no soportan las ataduras.
- Trabajan y entienden mejor en red, son más visuales y auditivos (prefieren gráficos a textos).
- Se sienten atraídos por las multitareas (son “multitasking”)
- El fracaso no supone una desgracia para ellos.
- Prefieren instruirse de forma lúdica y ser autodidactas.
- No consideran la educación como medio de supervivencia.

Casi tan negro como el tipo de letra de los tres guiones anteriores ven la educación de esta generación algunos docentes pertenecientes a la Generación X o jóvenes profesores de la Y. Porque, ¿Cómo puede una generación frustrada por el cabalgante ingreso de la tecnología y que no pudo adaptarse a los nuevos cambios informáticos educar a sus hijos o alumnos “Z” en este siglo de constante evolución tecnológica? ¿Es lícito adaptarse a sus ansias educativas con necesidades tecnológicas o hay que seguir educando en la tradicionalidad? ¿Cómo motivar e imprimir el gusto por la educación en alumnos que no temen al fracaso?


Como decía Sr. Ken Robinson en su charla Ted “Las escuelas matan la creatividad”, la manera de evitar una rebelión educativa (una verdadera caída de los pilares de la educación) por parte aún de la Generación Y e inculcar interés educativo en la Generación Z es la actualización y renovación de conocimientos tecnológicos por parte de las generaciones docentes, entre otros aspectos.
Los métodos educativos tradicionales funcionaron correctamente en su contexto y bajo unas necesidades y objetivos sociales diferentes a los actuales, por lo que seguir empleando este tipo de modelos, abocados al fracaso, únicamente puede provocar desinterés y no sólo el freno (¡o la matanza! En pro de los sentimientos homicidas…) de la capacidad tecnológica del alumno, sino también su creatividad y desarrollo cognoscitivo y evolutivo.

Para aprender a enseñar hay que aprender a aprender
Albert Einstein

Y qué razón tenía el Sr. Einstein, cuánto le queda a la generación docente por aprender y renovar/actualizar en cuanto a conocimientos, a pesar de todo.
El docente que el alumno de la generación Z desea y, hasta, necesita, debe poder motivarle mediante otros sistemas de aprendizaje adaptados a su entorno y capacidades, debe apoyarse en el potencial de los videojuegos en el contexto del aprendizaje, debe consentir el uso de blogs, Tic,s y redes sociales que favorezcan la cultura participativa, debe reforzar la autonomía y el pensamiento crítico y reflexivo del discente (como el método de “La abuelita” de Ken Robinson) pero, sobre todo, debe mostrar una actitud abierta ante nuevas formas de aprendizaje informal.


Y no es tarea fácil, sabido es; numerosos docentes o grupos educacionales se sienten, por más tecnofílicos que puedan llegar a ser, abrumados ante la creciente intrusión tecnológica, se sienten apartados ante el calificativo de “Inmigrantes digitales”, contemplan esa famosa “brecha generacional” entre docente-discente y ven peligrar su puesto.
¿Por qué? La educación siempre ha estado ahí, la figura del docente siempre ha sido un referente necesario en la educación. Entonces, ¿Por qué su pérdida de autoridad postula como uno de los grandes temores del s. XXI?
Más bien habría que preguntarse cuál es el objeto de la escuela, cuál es la función de la educación y del educador.
En una era en la que la información (que este contrastada y sea fidedigna ya es otro tema) está al alcance de cualquiera, ¿qué papel tiene el profesor? Esa figura referente y contenedora de conocimientos…
Puede llegarse a la conclusión de que el crecimiento desbordado de la tecnología puede llegar a poner en peligro la figura del docente y lo que llaman “el elixir de la educación”, es decir, el transmitir a las nuevas generaciones la experiencia propia. Pero, ¿Qué ocurre cuando la experiencia del docente no se corresponde con las demandas del discente? ¿Es la palestra del aula un lugar para regocijarse de los conocimientos adquiridos?


¿No será que la importancia real de la educación es (o debería) formar personas autosuficientes, autoexigentes y proactivas? Y no confundamos tal término con el de “reactivo”, el gran temido del docente inexperimentado y, hasta, del político más envenenado: formar personas que sean capaces de pensar por sí mismas y volverse en contra de uno en algún momento, como si de una película concernista se tratara, en la que la máquina creada por el humano toma consciencia y se revela, finalmente, contra su autor.
Como decía P. Meirieu en su emotivo “Cartas a un joven profesor”, la función de la educación debe ser, por tanto, transmitir, y para poder transmitir es necesario saber aprender, como también comentaba el Sr. Einstein, y esa es la gran problemática educacional actual: las dificultades de la actualización, en este caso la tecnológica.
Y es que es bien sabido que el concepto de autoridad parece haber entrado en crisis ya que, a pesar de que el alumno está en una posición de desventaja en cuanto a conocimientos y bagaje, éste se encuentra desbancado y •al desnudo” en cuanto a conocimiento tecnológico con respecto a un alumno perteneciente a la Generación “Z”. Es un problema real, actual, está pasando; y si a algo teme un docente más que topar con un alumno revoltoso (y de aquí en aumento), es a verse “en un renuncio” y desacreditado frente al grupo de alumnos, en contraposición a la “atractiva” idea de que el alumno supere al maestro. Ellos son tecno-competentes y el educador no debe permitir que, dentro o fuera del ámbito tecnológico, se le considere incompetente.


Pero que este tipo de alumnado pueda encontrarse en posición de ventaja con respecto a la generación X o Y, no quiere decir que sean sujetos culturales autosuficientes aún, el considerarlos de tal manera supondría una conspiración educacional, cuyo fin es la enseñanza.
Muchos docentes prestan poca importancia al reto moral que supone atreverse a enseñar algo nuevo (tras aprender algo nuevo), a pesar de que el ser humano es naturalmente inquieto y atraído por el conocimiento.
Pero, de entender que negarse a la actualización supondría el freno intelectual del docente y la anulación de la evolución cultural del alumno, y emprender el camino hacia la tecnología, ¿qué pasaría en un futuro?
Hay que tener especial cuidado con el concepto de educación obsoleta, en la que los países desarrollados protagonizan la revolución tecnológica y educativa en las aulas, mientras que los países en vías de desarrollo profundizan en la pobreza y el atraso. Por lo que se debe adaptar la educación innovadora al contexto social en el que se imparta, a favor de evitar la exclusión educativa y la discriminación y segregación de la sociedad en los conocidos profesionales “de cuello blanco” y profesionales “de cuello azul”.

“Hasta que no diseñemos la escuela secundaria que responda al siglo XXI, estaremos limitando, arruinando, las vidas de millones de adolescentes diariamente. Me aterra pensar en el mañana, donde la mano de obra calificada provenga de China o India”.
Bill Gates

El docente, en lugar de infravalorarse e interiorizar el apelativo de “Inmigrante Digital”, debe asumir su responsabilidad y llevar a cabo un nuevo rol en el que se capacite y forme, mediante la formación específica del profesorado (algo desconocida actualmente), para poder detectar y aprovechar las numerosas posibilidades y herramientas que brindan las Tecnologías de la Información y Comunicación.
En la medida en la que el colectivo educador pueda, se debe redefinir el camino de la educación para devolverle la dignidad y valor que está comenzando a ser puesta en duda; así como el papel del maestro/educador/profesor/docente, quien un día fue una de las figuras centrales de la sociedad y respetado por padres y alumnos, sobre todo por padres.


“Necesitamos un nuevo diseño que considere que todos los alumnos deben preparase rigurosamente”.
Bill Gates

La evolución del ser humano ha pasado por varios “homo” hasta llegar al Homo Sapiens Sapiens, y parece estar formándose sigilosamente lo que algunos llaman el “Homo Sapiens Digital”. Y, como seres humanos igualmente, las generaciones pre-Z, quienes en mayor o menor medida hemos recibido con los brazos abiertos el avance y cambio tecnológico, debemos concienciarnos que la evolución requiere esfuerzo y dedicación, la única manera de no ser devorados por la especie dominante, “Los Z”.

Bibliografía recomendada

- Prensky, Mark. Enseñanza a los nativos digitales.
- Prensky, Mark. Inmigrantes digitales. 2001.
- Boshma, Jeroen. Generación de Einstein: inteligentes, sociales y superfast. Comunicación con gente joven en el s. XXI. 2008.
- Boshma, Jeroen. Generación de Einstein: Comunicación con gente joven en el s. XXI.
- Boshma, Jeroen. Generación de Einstein: Iprimero la felicidad, después el trabajo.
- Boschma, Jeroen & Groen, Inez. Compra un coche en el desguace: cambio de paradigma en la educación.
Curiosidades:
- Cómo aprenden los nativos digitales. Roberto Rosler.
https://www.youtube.com/watch?v=yygcffMv7uo
- Charla Ted, Ken Robinson. https://www.ted.com/talks/ken_robinson_says_schools_kill_creativity?language=es

Referencias Bibliográficas

- http://www.adtz.com/es/la-generacion-z-marcara-las-tendencias-de-consumo-del-2015-informe-de-tendencias-ford/
- http://www.marcprensky.com/writing/Prensky-NATIVOS%20E%20INMIGRANTES%20DIGITALES%20(SEK).pdf
- PDF. Digital Natives, Digital Immigrants: Do They REALLY Think Diff erently.

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