lunes, 2 de febrero de 2015

El videoclip musical como nuevo lenguaje artístico audiovisual.

Por I.L.

Empieza a resultar notable el impacto que algunos medios audiovisuales están ejerciendo en las nuevas prácticas artísticas y captando, en muchos casos, el interés de un público, no solo joven, si no adulto e incluso experto.
Estos medios tienen un alcance universal y de ahí que sean denominados medios de masas o mass media. Me estoy refiriendo al caso de las nuevas series de televisión (mayormente norteamericanas como pueden ser True Detective, Hannibal, Mad Men o Black Mirror) el cine o incluso los videojuegos (estos, en los últimos años han dejado de ser una simple práctica lúdica y juvenil, para ocuparse de temas complejos y maduros, y en este sentido nos encontramos con algunos ejemplos impactantes y novedosos como pueden ser Heavy Rain o Beyond Two Souls).
Estas nuevas prácticas comienzan a captar el interés de muchos críticos de arte contemporáneo, posicionándose en un importante lugar y es que en muchas ocasiones, aparecen propuestas que verdaderamente superan algunos de los más exitosos trabajos artísticos actuales. Cierto es que los lenguajes son diferentes, pero poco a poco comienzan a no serlo tanto como pudiéramos pensar, y es que jugando los dos (mass media y prácticas artísticas contemporáneas) con técnicas plásticas y audiovisuales, en muchos casos las líneas divisorias se difuminan.
Algunos artistas como Takashi Murakami y su debut en el cine con Jellyfish Eyes ya han dado ese paso y parece ser que la línea entre cine/series/videojuegos y arte es cada vez más estrecha. Incluso, como es en este último caso, esa línea ya ha desaparecido.
Dentro de todas estas prácticas, algunas verdaderamente interesantes, cabrían destacar, pues no podemos ignorarlos, algunos de los ejemplos que nos ofrecen muchos  músicos a través de sus videoclips. Y es que los videoclips musicales también se han sumado a este cambio y avanzan a paso de gigante ofreciéndonos cada día productos complejos, cada vez más interesantes y elaborados, que perfectamente podrían competir y de hecho compiten con video-artistas del más alto nivel como pueden ser Bill Viola o Matthew Barney.
Videos que combinando el sonido con la imagen, nos ofrecen una narrativa perfectamente construida y en muchos de los casos, de gran potencia visual.
En el caso de F-That del DJ norteamericano Skrillex, nos encontramos con la historia de una vida complicada envuelta en un continuo ambiente de violencia. El videoclip, perfectamente construido, es capaz de mantener una tensión permanente que, apoyándose de la música electrónica, nos hace permanecer tensos en todo momento.

http://vimeo.com/110678112

En el caso de run del músico francés TALISCO nos encontramos con un producto puramente cinematográfico. Descubrimos una especie de western moderno que no duda en parar la música y alargar el tiempo estimado para centrarse en la historia. Demostrándonos así un mayor interés por la narración y descubriéndose el videoclip, de este modo, como un trabajo aislado y emancipado de la propia música

http://vimeo.com/89455262

En mi opinión, destaca el ejemplo de video-girl de la artista londinense FKA-Twigs.
Y es que la complejidad aumenta cuando el video se atreve con temáticas sociales tan complicadas como es la pena de muerte en los EEUU.
Igualmente, el video, no deja de lado la potencia visual, aumentada con el filtro en blanco y negro, y acentuada por ese siniestro baile, de raíces africanas, que nos ofrece la cantante como si de un propio fantasma se tratase.

http://vimeo.com/111576153

Y termino con el que, en mi opinión, es el mejor ejemplo de todos.
Es el caso de Coronus-The Terminator del artista afroamericano Flying Lotus.
En este caso nos encontramos con un despliegue visual de lo más interesante. Una combinación explosiva de arte visual, música y coreografía, que envuelta en un aurea totalmente fantasmagórico, nos traslada a un mundo futurista, tremendamente interesante. En este viaje, gracias al sonido envolvente y a los movimientos coreografiados de los personajes, nos desplazamos de una forma ligera y casi flotante.
Apuntaré que esta búsqueda de un producto completo, construido con diferentes lenguajes artísticos (video, música, coreografía…) todos ellos muy elaborados, no  deja de traerme a la memoria esa idea de la obra completa que ansiadamente perseguía Richard Wagner.

http://vimeo.com/117128919

No es un secreto que los adolescentes se ven fuertemente atraídos por la música.
Esta, en gran medida, construye la mayor parte de las diferentes tribus urbanas.  Creando, a su vez, lazos y grupos aparentemente necesarios en esa búsqueda obsesiva de identidad personal.
Tampoco es un secreto que el sistema educativo español falla, quizás en términos generales, pero concretamente, y en el caso que nos concierne, encontramos posibles equívocos en cuanto a la educación artística, plástica y visual. Cabría preguntarse si este sistema educativo responde a las necesidades que la realidad actual demanda, tanto en términos profesionales como en términos de tendencia.
Por eso creo que es muy interesante y posiblemente enriquecedor, que a través de la música, y concretamente de la creación audiovisual que nos ofrecen los videoclips, trabajemos con los jóvenes, acercándolos de manera transversal a prácticas artísticas y de creación audiovisual.
La creación de videos con los alumnos, como la producción de trailers o cortos, puede ser de gran valor. Pero quizás es en el videoclip dónde, con esa mezcla de imagen y música, encontramos una combinación de gran interés para el alumnado adolescente.
Y por supuesto, como en los ejemplos que acabamos de ver, siempre de forma madura, con criterio y buen gusto. 

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