lunes, 27 de octubre de 2014

El reciclaje eterno. La creatividad y otras habilidades del siglo XXI

Por Anamor

“Atribuimos inteligencia a hombres, animales, computadoras, y, últimamente, hemos comenzado a hablar de edificios inteligentes, automóviles inteligentes y hasta de cafeteras inteligentes. A este paso, la inteligencia va a estar tan diseminada a nuestro alrededor, integrada con tanta eficacia en los objetos de uso, que nos permitirá la suprema listeza de volvernos estúpidos y disfrutar con ello.”

Teoría de la inteligencia creadora. José Antonio Marina 


El escenario del mundo en que vivimos impone a los individuos y a la sociedad una reforma necesaria de conocimientos y capacidades para no solo aumentar su competitividad en un mundo global con un sistema capitalista, mercantil, sino para poder sostener un marco ético y bienestar a largo plazo.Todo proceso de “limpieza” para justificar un “código ético” representa un desafío para toda la sociedad en su conjunto, lo cual requiere cierta flexibilidad o re-invención en el aprendizaje superando todos los niveles posibles de comprensión.
La educación pública en España ha entrado en esta espiral de re-generación al ritmo de la Comunidad Europea. Un pato mareado por las distintas políticas de turno que no han hecho sino aumentar las diferencias sociales.
Como reza el dicho: las comparaciones son odiosas, y así lo manifiestan los recientes estudios de la OECD/Pisa. No hay que olvidar que cada cultura lleva una carga histórica de la que es difícil de escapar y que requiere la voluntad de las instituciones para invertir en ese capital humano futuro y el compromiso de los individuos de permanecer en un estado de “aprendizaje” permanente.
Dicho esto, se puede confirmar que se avecinan grandes cambios evolutivos en lo que respecta a la educación y que se basan sobre todo en el “cómo” (los métodos ) en el “qué” ( los contenidos) y “con qué” ( los medios ) La nueva ley orgánica para la mejora de calidad educativa ( LOMCE) no lo pone fácil.
La creatividad es uno de los factores clave del siglo XXI. Pero es sólo un eslabón en la cadena de requisitos necesarios para el futuro docente. Necesita nutrirse además de una cultura general amplia, acompañada de un buen sentido común, una base rica en conocimientos e intereses en diversos campos así como unas buenas aptitudes comunicativas. Para que triunfe esta receta se precisa además una pizca de inteligencia emocional, algo de colaboración y solidaridad junto a comprobadas destrezas en el campo audiovisual y el dominio de otro idioma.
Es obvio que estos atributos requieren una dedicación intensa por parte de los profesores e inversión por parte de las instituciones para dotar a las futuras generaciones de unas bases que les ayuden a desenvolverse en cualquier situación de la vida personal y profesional. Sin embargo la Ley Wert prevé una reducción del gasto en educación al 3,9 % del PIB (ahora está en el 4,3%) hasta el año 2020.
En palabras del Profesor y filósofo José Antonio Marina: "en lo que hemos fallado es en la gestión del sistema educativo. Y con una mala gestión, por mucho dinero que le pongas, no obtienes buenos resultados.” 
Entre todas las pericias necesarias, las nuevas tecnologías (TICS) parecen ocupar un papel esencial en el aprendizaje, aunque en un futuro no muy lejano podrían convertirse en el enemigo del profesor por crear una sociedad autosuficiente en tiempo récord. De hecho, mientras nuestros niños surfean en la autopista de Internet, dominando el lenguaje táctil de los smartphones y la información de los drones, muchos padres y profesores se han quedado obsoletos en seguirles el paso.
En este sentido la Formación del Profesorado en la enseñanza pública es una cuestión de urgencia y que debería guardar relación con los precios desmesurados sobre todo en los estudios de Postgrado en las Universidades públicas de España.

Una de las preguntas del estudio PISA se centraba en la cuestión siguiente:

¿Son capaces los estudiantes de 15 años de resolver de manera creativa los problemas? ( Nº 38 )

Pisa define la creatividad como la capacidad cognitiva de comprender un problema no necesariamente a la vista en un primer instante y la voluntad de aplicar métodos en resolver estas situaciones para desarrollar una competencia constructiva y reflexiva  como ciudadano.
En mi opinión la creatividad es algo más. Ante todo es una forma de ver y canalizar estos estímulos exteriores y que deben crecer en terrenos fértiles llenos de sensibilidad, que sólo los profesores y padres son capaces de transmitir a los niños y adolescentes. Esta y los valores son fundamentos imprescindibles en el desarrollo del individuo. La “máquina” no debe sustituir el intercambio generacional y la figura del maestro (en carne y hueso), sino ser complementario en su formación.
Se puso de manifiesto que en España los jóvenes no alcanzaban el nivel deseado y quedaron por debajo de la media marcada por la OECD.
Un hecho que sorprende, ya que en épocas de crisis como las que sufre el país, la asignatura de la creatividad de los españoles se presenta más que superada.
¿Entonces por qué los estudiantes de la ESO no presentaban mejores resultados a pesar de los problemas que se cocían en su entorno familiar y social?
Destaca el informe que los países con resultados mejores preparan a sus estudiantes para manejar e interactuar de forma eficaz con problemas reales con las que pueden verse confrontados fuera de las aulas.
Una respuesta posible podría ser que han tenido un mal día cuando se sometieron a esta prueba y los alumnos asiáticos la superaban con más concentración.
También podríamos aventurar que viven alejados de la realidad y sobreprotegidos por sus padres en un sistema de precariedad laboral. Teoría que en cierto modo se confirma con los datos de emancipación de los jóvenes en España a la edad media de 29 años.
Otro factor a tener en cuenta en el resultado de España es que los currículos están ya sobredimensionados, más que en los países que encabezan la lista de PISA, comenta el profesor Marina. Se pretende que los estudiantes sepan de todo, y al final no aprenden nada. Así que los profesores se ven sometidos a una gran presión para cubrir los contenidos y se descuidan los métodos.

Concluyendo podríamos decir que hace falta mayor implicación y recursos en la elaboración de unos programas educativos de los que los estudiantes pueden sacar provecho. Ya existía en la historia de España un modelo de enseñanza libre, dónde la política no formaba parte de las aulas y los docentes gozaban de una formación exquisita. De estas escuelas e institutos surgían en su momento brillantes creadores. La inteligencia del creador implica innovar, requiere tenacidad, discurso interior, memoria, razonamiento y sobre todo imaginación. Tener ganas de aprender y valor para hacerlo. La labor del docente es activar la sed de conocimiento dormido.
El avance tecnológico es uno de los grandes acontecimientos de nuestra era, pero en cierto modo puede ser deshumanizador. En muy poco tiempo veremos que los niños ya no pueden sumar sin una calculadora y han perdido sus facultades de decisión, pero lo que es peor: la capacidad de relacionarse con sus semejantes,  lo cual podría dificultar la tarea de integración en una sociedad cada vez más anónima e individualista. Expresa el profesor Marina que no estamos haciendo ningún bien al introducir los sistemas informáticos en el aula. Se utilizan los ordenadores para que los chicos puedan acceder a la información, pero lo prioritario es la necesidad de ajustar los programas en función de la velocidad de aprendizaje de cada niño.
Si de algo puede presumir el hombre es de su potencial creador, una inteligencia de vivir y sobrevivir.

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