lunes, 24 de febrero de 2014

Sobre el Informe PISA

Por Elena Fernández

Leyendo el informe PISA y los consejos de su director Andreas Schleiser me surgen infinitas dudas. No entiendo de qué estamos hablando en realidad. Me resulta incongruente su discurso según los medios de la caverna como La Razón y según su discurso en TED. Según una entrevista en la Razón la reforma que supone la LOMCE es muy positiva. Sin embargo en su discurso en TED y a través de su propia experiencia vital su principal crítica a la educación alemana es que desde edades tempranas los alumnos sean divididos en itinerarios cerrados. Observa el hecho de que de esta forma se aumenta la desigualdad social. En su propia experiencia su profesor determinó que él no podría estudiar bachillerato y sin embargo su padre, pedagogo, decidió saltarse este impedimento llevándolo a una escuela Waldorf.
Según lo establecido por la LOMCE la elección de itinerario comienza en tercero y el curso de cuarto queda dividido en dos itinerarios. Los que obtendrán una calificación académica y podrán acceder al bachillerato y los que obtendrán una calificación profesional y podrán acceder a la Formación Profesional de Grado Medio.
Sin embargo no critica en ningún momento ni esto ni el hecho de que para acceder al bachillerato se requiera pasar una prueba nacional. De hecho en la entrevista utiliza el argumento de que las evaluaciones externas favorecen la igualdad, me imagino que la explicación sería que todas las escuelas promocionarían con la titulación académica de Graduado en ESO a alumnos que tuvieran un mínimo común estándar independientemente de las características específicas de cada alumno. Además esto lo confronta a la situación argumentando el temprano abandono escolar sin que haya pruebas externas. Plantea el crear estos exámenes del Estado para obligar a una homogeneidad (el lo llama Coherencia) y en teoría luego dejar a los docentes toda la libertad para que se las arreglen en conseguir que sus alumnos puedan aprobar esos exámenes.
Hace hincapié eso sí en todos sus discursos en que el ratio de las clases no es importante, comparando dos países que teniendo el mismo gasto en educación tiene resultados muy distintos. Comparaba Korea y Luxemburgo. Corea obtiene resultados mucho mejores teniendo un ratio mucho más grande que el sistema educativo de Luxemburgo, según explicaba Andreas esto se debe a que en vez de gastar los recursos en pagar más sueldos a profesores; lo gastan en formación para los profesores que tienen y en planes de movilidad profesional para éstos.
Todos los planteamientos de este señor y del informe PISA que es su criatura, por supuesto se enfocan al éxito desde un punto de vista absolutamente liberal. No consideran que haya nada más importante que el éxito. Pero dejando de lado esa cuestión fundamental, y planteando la hipótesis de que queremos que la educación sea un método eficaz en los valores que un organismo como la OCDE representa me pregunto cómo se podrían llevar a cabo. Tal y como dice Andreas esa es la siguiente cuestión, ellos “se limitan a aportar datos y ejemplos de lo que se hace en otros países”.
¿Cuál sería la revolución educativa que se debería llevar a cabo según estos parámetros en España?
Entiendo que lo primero sería hacer como se ha intentado en Madrid con la sanidad, cambiar de una gestión pública a una privada. Ya que enfatiza Andreas tanto en la necesidad de que los centros puedan escoger a sus profesores y echarlos. ¿No hemos deseado siempre que a ese profesor que se creía que tenía la plaza para toda la vida y que no se esforzaba se le pudiera echar? No me voy a plantear como llevarían esta reforma a cabo para poder seguir imaginando el sistema educativo perfecto a nivel español para la OCDE. Me imagino también que estos centros tendrían recursos, pero no demasiados ya que según el informe no hay una relación directa entre dinero y resultados. La ratio de esas clases se ampliaría ¿hasta qué numero de alumnos por aula? Si ahora mismo se sitúa en 30 alumnos la clase ordinaria, ¿qué serían clases de primaria y secundaria de 50 alumnos? Puede sonar como crítica pero me lo estoy planteando de forma seria, quizá si viniera acompañado de la revolución de los directores de los centros como líderes, de unos profesores bien considerados (y bien pagados) y de una reformulación de las clases con contenidos y métodos actualizados al momento presente… todo esto combinado con exámenes nacionales necesarios para acceder a la titulación.
Pero viendo precisamente como se estaba llevando a cabo esta revolución en el ámbito del traspaso de la sanidad pública a la privada considero que en España estos cambios podrían resultar fatales por mucha creatividad y coherencia que se consiguiera.
Este mismo señor hace mucho hincapié en la equidad en la educación, en que no está reñida con la excelencia. Para ello nos muestra gráficas donde se puede ver que hay una serie de sistemas educativos que sistematizan la excelencia, donde todos los centros obtienen notables resultados. Nos comenta también que esto no tiene relación con la cultura y personalidad propias de un país ya que países como Polonia siguiendo los consejos del informe han conseguido mejorar drásticamente en un corto período de tiempo…
Parece que se podrían obtener algunos enfoques interesantes a través del análisis de estos informes, y que es mala idea que esto sea negado por la sociedad educativa. Sin embargo sus planteamientos globales claramente representan unos intereses de mercantilización y de continuar el régimen político y económico que sufrimos en estos momentos.
Tal vez sería interesante que se produjera una renovación pedagógica semejante pero desde unos planteamientos menos mercantilizados. Da la sensación que los partidarios del liberalismo en este aspecto hubieran avanzado mientras que aquellos con una ideología más social se hubieran quedados anclados en presupuestos de Mayo del 68.

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