lunes, 24 de febrero de 2014

EL PODER DE LOS INTROVERTIDOS. Conferencia - Febrero 2012, Susan Cain

Por Paula W.
http://www.ted.com/talks/susan_cain_the_power_of_introverts.html

A pesar de un ligero tono de libro de auto-ayuda y más allá de los estereotipos de los que se presta Susan Cain en la conferencia, “El poder de los introvertidos”  nos presenta un interesante tema de reflexión. Resalta la importancia de realizar ejercicios de intromisión en uno mismo. Algo fundamental en la adolescencia, durante la cuál el carácter no está formado y los estudiantes son muy influenciables, buscando a su alrededor constantemente modelos a seguir.
Últimamente, sin embargo, está de moda fomentar obsesivamente el espíritu de equipo. Un ejemplo de ello lo encontramos en las teorías del poder creativo del trabajo en grupo del educador, escritor y conferencista británico Sir Ken Robinson.
A menudo, en las escuelas, se refieren a determinadas características personales de los alumnos como estigmas sociales.  No sería la primera vez que se considera inadecuado que un niño juegue o se divierta sólo  en una esquina en lugar de estar practicando algún deporte con sus compañeros. Tratar que los niños se comporten de manera diferente a la que realmente son no es correcto.
Susan Cain nos explica la diferencia, en función de la necesidad de estimulación, entre individuos extrovertidos e introvertidos. En este sentido, un niño extrovertido ansía estimularse y el introvertido preferiría estar tranquilo, algo con lo que no puedo estar más que de acuerdo. A menudo se confunde introvertido con  tímido, que sería una forma de introversión por miedo a prejuicios sociales. En relación a esto, cada uno tiene una zona adecuada en la que alcanza un buen grado de estimulación. De cara al ejercicio de la docencia debemos tener esto en cuenta y que podemos aumentar el nivel de los alumnos de manera que desarrollen mayores posibilidades de disfrute. Maximizar talentos es tener todo esto en cuenta en relación con los distintos tipos de alumnos.
Sin embargo no estoy de acuerdo con ella cuando se refiere al liderazgo. Según Susan Cain, los líderes introvertidos son más permisivos con el resto de la gente, ya que permiten aflorar las ideas de los demás con facilidad, mientras que un líder extrovertido puede entorpecerlo por su excesiva emoción.  Cain se estaría contradiciendo a sí misma, al relacionar la introversión con la bondad de carácter. Estos pueden ser tan restrictivos como los otros. Aunque, por supuesto, estoy de acuerdo con ella en la importancia de los líderes introvertidos, desde Darwin a Steve Jobs. Esto no quiere decir ,por supuesto, que no sea necesaria y fructífera la colaboración en grupo. El caso de Steve Jobs trabajando en conjunto con Steve  Wozniak en el ordenador “Apple”, por ejemplo. Al igual que hay personas en medio de este espectro introversión-extroversión, que son buenas desarrollando ideas en conjunto pero que también necesitan realizar un profundo ejercicio de intromisión.Y es que la soledad, la indagación personal, es el ingrediente de la creatividad por excelencia. El ejercicio de la propia imaginación puede ser compartido a posteriori, pero surge como una chispa en la cabeza de cada uno.
Sabemos de la importancia del grupo, sus mecanismos y formas de actuación. Las personas imitamos instintivamente las opiniones o comportamientos de otras que se encuentran en el mismo grupo. Todo ello con mayor o menor grado de conciencia. Es similar a lo que ocurre con la psicología perceptiva de la Gestalt. Individualmente tenemos nuestra propia percepción de la cosas, pero veremos otras si nos las señalan. Y también sabemos que en los grupos existen líderes , personas con mayor carisma o más dominantes, a los que se sigue sin que tenga que haber correlación directa entre mejores ideas y mejor orador.  El ideal, por lo tanto, sería que la gente vaya en libertad, tratando de seguir su propio camino e ideas y que puedan intercambiarlas en un momento determinado.
¿Por qué entonces existe esta tendencia a resaltar el poder de la creatividad en grupo como mejor solución educativa?. ¿Es realmente creatividad lo que surge de estos trabajos o es otra cosa?. Llevo  realizándome estas preguntas prácticamente desde que comencé el máster de educación, y es que desde la misma formación al profesorado, se induce recalcitrantemente a trabajar bajo estos métodos .¿Qué hay de malo en pensar en soledad?.
Mi reflexión me llevó a pensar que la gente sospecha de aquellos que se lo montan a su aire ,como si fueran elementos subversivos de la sociedad. Por todos es sabido lo peligroso del pensamiento personal. La gente que estudia sola, permanece quizá más atenta al entorno que le rodea. Tengamos en cuenta la facilidad con la que la gente es manipulada cuando trabaja en grupo. Los mensajes calan más rápido. A los poderes fácticos les interesa mucho el funcionamiento en grupo por su gran potencial. Es importante que, la gente, a nivel individual, sea capaz de analizar la realidad con su propia cabeza. Y esto se consigue mediante el estudio y el aprendizaje.
Por supuesto es interesante ,alcanzado este punto, compartir ideas en conjunto. Pero primero hay que tener esas ideas.  Educar exclusivamente centrándose en el trabajo cooperativo, se asemeja, a mi parecer, más a algún tipo de ingeniería social que a un proceso de enseñanza-aprendizaje.
En mi opinión, la escuela parece estar alejándose de su función principal, formar personas para que piensen por sí mismas. Plantear problemas y que los alumnos puedan llegar a una solución. Hay un empeño excesivo en que el profesor sea el que tenga que decir a los alumnos cómo han de relacionarse, cómo si tuviera esa capacidad por encima de familia y sociedad. Trasmitir los conocimientos necesarios ya es una forma de darle las bases para que pueda actuar con libertad individual. Habría que plantearse si la escuela, tal cuál está estructurada, no ha sobrepasado ya sus propias competencias y  capacidades.
Es importante la reunión, el intercambio espontáneo de ideas. Al igual que debemos, por supuesto,  enseñar a los niños a trabajar juntos, a través de la realización de prácticas planificadas, con un adecuado seguimiento del grupo, y desarrollando la actitud participativa. Como queda señalado en la conferencia, en nuestra sociedad occidental hemos pasado de admirar el carácter ( el ser interno y la rectitud moral) a la personalidad, de acuerdo con el cambio de la economía agrícola al mundo de los negocios. Nunca como antes había sido tan importante el magnetismo, la influencia, los círculos de conocidos... las habilidades sociales en general. Y debe ser así. Pero no hay que dejar de lado la libertad de los introvertidos. El pensamiento en solitario y la actividad individual que desarrollan  las creencias, esperanzas y actitudes  propias.
Así que no puedo más que unirme a la primera de las apelaciones con las que Susan Cain finaliza el video:  “Detengan la locura del constante trabajo en grupo. Sólo deténganla. Gracias.”

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