domingo, 8 de diciembre de 2013

La fábrica de los sueños

Por el guerrero Gerónimo

A raíz del vídeo de Ken Robinson.

Después de verlo y pensar un tímido aunque tenso instante, me asalta la incertidumbre...
Mientras, pienso: Reino Unido hablando de pensamiento divergente. No sé si descorchar un cava. Es una buena noticia: Ken Robinson aboga por el pensamiento divergente, que éste nos resolverá el problema del mañana frente al pensamiento lineal tradicional.
Suena muy bien. Es el canto de las sirenas que sedujeron en su día a Ulises. Por un momento, me pongo a soñar (porque todavía no hay ley lomcémica  que prohíba hacerlo), y sueño con fábricas. Miles de industrias escolares enteras, promoviendo e inculcando a las próximas generaciones la creatividad como punto inicial para asaltar los problemas de la realidad desde las mismas entrañas de la educación. Reitero, suena lindo. Así de golpe y porrazo. De manera higienizada  y sin corre-calles.
Mencionar también, que este modelo de Crisis, que ha salpicado negativamente a muchos sectores;  el primero, el sector económico. Pero también el humano. Quizás sea un buen momento para hacernos muchas preguntas, o mejor dicho, la pregunta. , y una botella por descorchar: las mil respuestas. Y todas están ahí, en la educación, como el grueso de una restructuración, que ya miraría con ojos de madre al pensamiento divergente.
Sin embargo, hay algo que no me termina de encajar. Se podría decir que Inglaterra es la autora de este video. Es el país donde se originó la Revolución Industrial, es el país, así como en todo el mundo anglo-sajón, donde la economía tiene un papel predominante. Tan predominante o más, que la misma vida humana.
Por un casual, vamos a suponer  que esto se cumple según Ken Robinson, y que Reino Unido, aquella alcurnia de exploradores del caudal, aquella tierra donde ya en tiempos de revolución industrial, donde las personas empezaban a convertirse ye en dígitos, y que sus escuelas siguen siendo esas fábricas donde se crean “esos” números, de pronto se convierte en la fábrica de la imaginación. El cuartel del neopensamiento divergente; genial. Es un gran paso.
Entonces, sería algo así: las nuevas generaciones y escuadrones de pensamiento divergente y libre, estarían sometidos a una educación con clara tendencia a la imaginación, al fomento de la capacidad de multirespuesta ante una duda o un problema, sea de la naturaleza que fuere. Aquél alumno divergente que destacara, se le potenciaría en sus cualidades y tendría más apoyo, quizás, que aquél con un pensamiento más lineal, ya no habría una clase de alumnos vegetales mentales, bloqueados con unirrespuesta aguda, aburridos, bloqueados, pensadores dogmáticos. Aquellos que fueron declarados proscritos a la legua, ahora serían reclamados como los grandes pensadores con una conciencia autocrítica preparada para cualquier tendencia autónoma. Los últimos seréis los primeros, decía un sabio. No hay nada más peligroso que endiosar a un alma creativa: es el espíritu jactancioso el más fácil de tentar.

¿Y con qué…Fin? 

Para afiliarse en las denominadas fábricas de sueños, donde se persuadiría  el potencial de estos jóvenes:  pudiera resolver problemas añadiendo distintas y sensibles enmiendas sin dejarse coaccionar por el inminente agobio que produce una espontánea presión, poder hallar diversos y mejores puntos de vista, porque son mentes preparadas (y ojo con esta palabra, que siempre me dio intriga).

Un ser más libre, pero… 

Parece ser que no han pensado estos países, y en más de uno incluyendo España, que pudiera tener adversos efectos un pensamiento autocrítico de todo sistema impuesto. Es una duda que ya se planteaban los ilustrados; Si se apoya este modelo educativo, se financiarán  individuos con clara tendencia al individualismo y emancipación. ¿Qué sociedad permitiría eso? ¿No es ésta la principal razón por la que se arrebata y manosea la educación a lo largo de los siglos?
Habría que tener considerable cuidadín e investigar ( ya tendríamos a nuestra disposición un pensamiento y conciencia crítica) para qué se nos prepara así, qué persiguen con estas formaciones académicas, para qué nos brindan esas oportunidades tan llamativas como extrañas, sobre todo, adonde voy, en aquellos países cuyo fin último es el mecanismo del capital con vestíbulo Wall Street, y su infatigable satélite: Occidente. Se les colgaría una medalla, y se les  llamaría quizás… ¿artista? Individuo… ¿divergente?, ¿individuo… Preparado? O sencillamente ¿sujeto emprendedor?
El juego diabólico dicotómico estaría servido: persona versus individuo; emprendedor versus artista-divergente. Para este tipo de culturas, la educación es un bien, pero un bien económico ante todo. Cuidado, chiquitines.

El pensamiento divergente va inherente en el ser humano. En este aspecto, solo se subrayaría el semblante denominador innato y común de los semejantes. Simplemente con no inhibirlo. No se descubre la pólvora, Mr. Robinson. Entonces, ¿para qué se usaría? ¿Con que fin? Y en tiempos de crisis, las medidas pueden ser más desesperadas…

Las consecuencias del uso divergente. Pongámonos un poco apocalípticos: Una mala lectura sería vernos unos a otros  más individuales que nunca, sin ayuda al prójimo, al equipo, al grupo. ¿Más egoístas? ¿Un vertiginoso precipitar a la era del vacío? Triunfo del narciso. Apolo consagrado.
Cuidado, y ya termino, con el canto de las sirenas, pudiéramos ser devorados por éstas, como le pasara a nuestro héroe Ulises. Aunque, si conseguimos desinhibir nuestra parte neuronal más divergente, podríamos aprender, incluso, a sortearlas. 

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