domingo, 13 de enero de 2013

El informe de la Liga de la Educación


Por Pablo García Romano

Tras leer el informe de la Liga de la Educación sobre las aspiraciones de los jóvenes españoles, publicado en Mayo de 2012, me planteo algunas cosas. Lo primero que me sorprende es que las nuevas generaciones de jóvenes sigan coincidiendo en una característica que se viene repitiendo desde hace medio siglo: las chicas son más maduras que los chicos a la hora de pensar en su futuro profesional, y los chicos son más materialistas en el sentido de ganar más dinero (teniendo en cuenta por ejemplo, factores como el de que están a punto de sacarse el carnet de conducir, y ellos quieren tener un automóvil que destaque siempre por encima del de sus amigos), una etapa que está demostrado que dura en algunos casos hasta pasados los treinta años de manera directa y posteriormente de manera indirecta. Las chicas, en cambio, quieren tener la seguridad de que van a estudiar algo en lo que ellas se desarrollen tanto en lo profesional como en lo personal y en lo que se sientan a gusto y motivadas.
También se siguen repitiendo cierto valores o ‘clichés’ de los ‘de toda la vida’, los referentes o modelos de las chicas son los músicos de moda, aunque los valoran más por su aspecto físico (teoría de la estética y la imagen, similar a la usada en publicidad: vende más una buena portada que un buen libro) mientras que los de los chicos son deportistas (eufemismo para referirnos casi exclusivamente a los futbolistas) de los cuales admiran más sus logros materiales (coches, casas, dinero) y de tipo social (sus parejas, generalmente supermodelos) que el hecho en si mismo de su profesión, puesto que los admiran o los ningunean dependiendo del equipo en el que jueguen.
Quizás el punto en discordia que sea la novedad relevante es el hecho de la difícil situación socioeconómica actual: los jóvenes están viendo que la gente que más ha estudiado, sobre todo universitarios se encuentran en una terrible situación laboral, en el caso de que tengan la suerte de tener alguna situación laboral, pero también perciben que los que han abandonado los estudios para trabajar en sectores como la construcción, están aun peor, con lo cual son conscientes de que tienen que hacer ‘algo’ para con sus vidas. Ésto probablemente les lleva a optar por los estudios de carácter más mercantil (o mercantilizadores) que les aseguren cierta estabilidad económica o seguridad laboral, antes que decidirse por lo que realmente les guste. Si llevamos esto a nuestro terreno podremos vaticinar que en un futuro casi inmediato descenderá peligrosamente el número de estudiantes de carreras como Bellas Artes, ciencias exactas (matemáticas, físicas…), humanidades (filologías clásicas, filosofía…) y aumenten Ingenierías Técnicas y por supuesto se disparará la demanda de Ciclos de Formación Profesional, tanto de grado medio como de grado superior.
España es un país encaminado a ser un nuevo referente en cuanto a mano de obra de producción barata al que traer fábricas e industrias (como China, en la actualidad) y eso es algo terrible para la moral de los jóvenes o para la capacidad de sus aspiraciones, pero siempre nos tragaremos el famoso enunciado que nos vende la clase política de “eso generará empleo”, como si el mero hecho de activar una (paupérrima) economía resarciese el hecho de que la gente no tenga la libertad real de hacer en su vida aquello que les realice como personas y les haga felices.

El informe se puede leer (y descargar) aqui:

http://issuu.com/ligaeducacion/docs/adolescentes_de_hoy

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