sábado, 29 de diciembre de 2012

La mujer y Louise Bourgeois

Por Carolina Romero Trueba


HONNI soit QUI mal y pense, “mal haya quien mal piense” es el título de la exposición que tiene lugar en la Casa Encendida.
En la primera sala de la exposición nos encontramos con la obra Cell (Black days), un espacio al que no podemos acceder. La palabra Cell en inglés tiene dos significados celda y célula. La instalación hace partícipe al espectador, no limitando a un único punto de vista. La célula podría recordarnos a una casa medio vacía, en la que reconstruir recuerdos, con trajes y objetos del pasado. En este sentido Louise Bourgeois reflexiona sobre el concepto casa, la relación de la mujer y el papel que ejercía en ésta así como la sensación de encierro. Aunque las celdas no son espacios de reclusión para la artista, si no lugares de recuerdo donde sitúa sus angustias.


En otra sala podemos ver la obra  “I see you”, el retrato de una mujer con el cuerpo rojo. El rojo parece representar la sangre, y el retrato es inevitable relacionarlo con el título “te veo” aunque no tenga nada que ver, la mayoría nos lo planteamos. La feminidad se muestra a lo largo de toda la exposición en grabados, dibujos, gouaches, pañuelos, retales cosidos y esculturas. Una de las esculturas representa a una mujer que está dando a luz, Bourgeois muestra el parto con naturalidad y da importancia a la presencia del cordón umbilical en las esculturas, mostrando un nexo de unión, de ahí el título de la obra Do not abandon me.


La comisaria Daniele Tilkin  considera esta exposición como una continuación de otra antológica que hubo en el Museo Reina Sofía en 1999.
Jerry Gorovoy, un colaborador de la artista afirma; “La obra de su última década de vida tiene que ver con sus relaciones con otras personas y su propia evolución. Todo se suaviza y se refleja en su trabajo y en los materiales que utiliza. Pasa de usar metales duros y cortantes a utilizar telas y tejidos más suaves y blandos”.
Por otro lado cabe mencionar su preocupación por el paso del tiempo, que se ve reflejada en una sala llena de relojes y en Lady in waiting, una figura medio araña medio mujer que se funde con el tapiz de un sillón y recuerda, según Gorovoy, la figura de su madre está omnipresente en su obra de los últimos años, obra en la que su padre desaparece tras descubrir su infidelidad con una niñera.
Sin duda Louise Bourgeois ha sido transgresora no sólo en el aspecto que afecta al artista singular y único. Ha revolucionado la representación de la mujer que la historia del arte había ofrecido a la contemplación. Con Bourgeois la imagen de la mujer dejó de ser aleccionadora y la imagen del poder masculino se vio atacada desde la institución familiar.
Por eso no resulta extraño cuando Louise Bourgeois empezó a re-crear como obra de arte su propia biografía de mujer, sus impresionantes presencias produjeran cierta perturbación, ya que se incorporaban junto al miedo, temas asociados a lo femenino, temas tabú y también otros temas nada predecibles y tanto o más temidos como el odio, la violencia y los escándalos, circunstancias en ese momento relacionadas con el hombre.

Referencias.
http://www.babab.com/no07/louise_bourgeois.htm
http://proa.org/esp/exhibition-louise-bourgeois-vida-y-obra.php

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