viernes, 30 de noviembre de 2012

Factores que frenan la innovación educativa


Por Alicia Otero

Según la OECD, autores de los informes PISA (Programme for International Student Assessment) que evalúa los sistemas educativos a nivel mundial, “la innovación es fundamental para la continua mejora de la educación y el aumento de los resultados del aprendizaje, la equidad, la eficiencia, y  la satisfacción del estudiante”. En España quizá sea utópico hablar de innovación en la educación pública, a pesar de que nada lo prohíbe expresamente y de que sobre el papel todos estamos de acuerdo en que es necesaria, aunque sólo sea para adaptarse al cambiante contexto social y cultural de la población, y por tanto del alumnado.

Entonces, ¿qué es lo que hace que sea tan difícil aplicar cualquier idea nueva en el aula? Quizá la respuesta haya que buscarla en la propia estructura del sistema educativo o, incluso yendo más lejos, de la sociedad. Esto hace que sea muy complicado cambiar el rumbo con gestos superficiales que no atacan los problemas en su origen sino que ponen parches aquí y allá. Y cada nueva reforma educativa no hace sino dejar claro que las personas encargadas de legislar no saben lo que tienen entre manos ni entienden muy bien las repercusiones de sus decisiones, y que sólo entienden de números, estadísticas y rankings.

Factores que frenan la innovación.

- Legislación y contenidos

Los contenidos vienen marcados tanto desde el Ministerio de Educación como desde la comunidad autónoma que corresponda. En el caso de la Comunidad de Madrid se permite sustituir el 30-35% de los contenidos por otros propios del centro pero hay que argumentarlos. Por ejemplo, un centro puede divergir de los contenidos obligatorios si crea una sección bilingüe, y lo fundamentaría con la necesidad de mejorar el dominio de idiomas de los alumnos.
El preámbulo de la LOMCE es un discurso sobre la mayor competitividad de la sociedad. Se habla de mejorar la eficiencia y los resultados, y de prepararse para el mercado internacional. En la práctica nada de esto se aplica. Los contenidos están desactualizados, y las medidas sólo persiguen el objetivo de recortar gastos (reduciendo personal, aumentando el ratio de alumnos por clase, etc.)

- Reticencia social al cambio.

La realidad es que en la educación pública un profesor puede innovar, pero ha de tener muchas ganas de hacerlo y va a encontrarse con muchos obstáculos en su camino. La innovación no se valora ni se promueve, ni cuenta con el apoyo institucional ni el de su propio centro. Tiene que considerar que hay compañeros que no van a estar de acuerdo con sus iniciativas y hay que evitar interferir con ellos.

- Carga de trabajo de los profesores.

Actualmente el horario lectivo del profesorado ronda las 21 horas semanales. Hay que sumar unas horas en que están obligados a permanecer en el centro aunque no tengan ninguna clase, y en total alcanzan las 30 horas semanales. Actualmente, los profesores de primaria y secundaria tienen una jornada semanal de 37,5 horas, por lo que las 7,5 horas restantes se hacen fuera del centro corrigiendo exámenes, preparando actividades, etc.  Además los profesores deben pasar listas de asistencia vía web, acudir a reuniones de tutores, de padres y de proyectos. Si además participan en algún proyecto que involucra a varios centros (como los de la Comunidad de Madrid) hay unas fechas y unos objetivos que cumplir para justificar lo que se está haciendo.  Esto genera más papeleo y reuniones, y disuade a muchos profesores de participar en estas iniciativas.

- Cambio de plantillas.

Es habitual que haya cambio de profesores de un año al siguiente, lo que dificulta que puedan adaptarse al centro y formar grupos de trabajo, algo en lo que se insiste mucho en el marco europeo. En España no existe una tradición de trabajo en equipo, del que podrían sin duda surgir ideas innovadoras.

- Estructura de los centros.

Los centros educativos están mal organizados. Son profesores quienes asumen los roles de director, secretario, etc. Si pensamos en la forma en que funciona cualquier empresa, un empleado tiene unos horarios y un salario que no está sujeto a cambios constantes (aunque las reformas laborales hacen pensar que vamos camino de lo contrario). Además no sería pedir demasiado que las personas al frente de cada Ministerio fuesen profesionales o expertos de su ámbito, pero no es el caso. Por lo tanto las decisiones no pueden ser profesionales, sino partidistas.

- Diversidad y masificación en las aulas.

Actualmente a los colegios se accede por distrito y no por nota. Por lo tanto, el contexto sociocultural de un centro depende del de la zona donde se encuentra. Así, hay colegios con una enorme diversidad de razas, culturas, idiomas, etc., y otros menos diversos. En la dirección del centro recae la responsabilidad de adaptarse y organizar todo para un correcto desarrollo de las clases. Pero volvemos a la eterna cuestión de los recortes en educación, los que hace que cada vez haya menos psicólogos y asistentes sociales en los centros y que no den abasto.  En algunos centros incluso se separa por grupos a los alumnos que no se adaptan correctamente por el motivo que sea, pero no con el fin de darles un tratamiento más individualizado sino como forma de “aparcarlos” en un lugar donde no entorpezcan el desarrollo normal de la clase. Además no sólo los alumnos con problemas requieren de atención más personalizada porque cada niño es un mundo, y la progresiva masificación de las aulas hace que sea imposible prestarles la debida atención.

- Padres ocupados.

Los padres se enfrentan también al problema de la falta de tiempo. Su jornada laboral impide que pasen más tiempo con sus hijos y hace casi impensable que se involucren en el colegio, hablen con los tutores, etc. En algunos centros el AMPA se coordina para atender parte de los servicios del centro. Los padres en otros países disponen de horarios más compatibles con sus hijos y se implican en su educación, ayudando a los niños con sus deberes y complementando el trabajo realizado en la escuela.

- Tecnología.

Por sí misma la tecnología no arregla nada, aunque introducir tecnología en el aula puede verse como una forma de innovación. El problema es que en muchos casos hay una gran brecha generacional profesor-alumno, y son éstos últimos los que más saben del tema. Además existe el ejemplo de colegios que prescinden por completo de la tecnología y no tienen en absoluto peores resultados que el resto. Lo ideal sería que cada centro pudiera decidir qué política seguir, pero en la práctica sólo los centros privados pueden hacerlo.

- Libertad de enseñanza.

El objetivo principal que se han marcado las instituciones es el de estandarizar la educación. Todo ha de ser medible, evaluable, e igual para todos lo que no es sino un ejercicio de desigualdad, porque equipara cosas que no son equiparables. La escuela pública en España ya es accesible a casi la totalidad de los niños pero se han sacrificado cosas en el camino, como la calidad, la diversidad y la innovación. No existe la posibilidad real de crear un colegio público totalmente libre e innovador que cuente con el apoyo institucional, y de todas formas tendría que ceñirse al currículum del ministerio. En el actual sistema educativo no se contempla esta opción porque se saldría de lo estándar,  y sólo quien puede permitirse un centro privado puede elegir qué forma de enseñanza se ajusta más a lo que busca.

-Evaluación.

La búsqueda de la estandarización que acabamos de mencionar persigue poder evaluar los centros con exámenes estandarizados, que son anti-pedagógicos, y no todas las materias se prestan a éste tipo de evaluación. Su máxima aspiración es que una máquina pueda corregir este tipo de pruebas. Así, hay asignaturas que van quedando relegadas: las procedimentales, de proyectos, objetivos, etc.  Y no hay nada más contrario a la innovación que esto. Por ello se considera que el perfil del alumno de arte es académicamente peor, porque lo que se mide no son las habilidades artísticas y en ocasiones se conduce a los alumnos que tienen problemas con las otras materias hacia las artísticas, aunque no les interesen en absoluto.


Por todo ello, la innovación es posible en teoría, pero muy complicada en la práctica. Además intentamos crear leyes que se parezcan lo más posible a las que se hacen en otros países cogiendo artículos de aquí y allá y sin considerar si son o no adecuadas para el contexto español. Se nos llena la boca hablando del alumno con inquietudes, que ha de construir su propio conocimiento investigando y experimentando, pero este alumno no dispone de un marco adecuado para hacerlo ni se buscan formas de proporcionárselo. Nos interesa más encontrar formas de interpretar los resultados que obtenemos de forma que beneficien nuestros intereses y nos haga parecer más eficientes y modernos de cara el exterior, aunque la realidad sea muy diferente.

Fuentes:
- http://www.oecd.org/
- http://www.oecd.org/pisa/aboutpisa/
- http://www.teachthought.com/trends/12-silent-saboteurs-of-innovation-in-education/
- http://profesorgeohistoria.wordpress.com
- http://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/participacion-publica/lomce.html
- Agradezco a Altamira Sáez, profesora del I.E.S. San Isidro, el tiempo dedicado a informarme sobre algunos puntos de los arriba mencionados.


viernes, 23 de noviembre de 2012

EDUPUNK


Por 131313

EDUPUNK es el nombre elegido esta vez por Alejandro Piscitelli para enunciar una forma disruptiva de educación. El hecho de nombrar las nuevas prácticas educativas con un lenguaje chocante es el punto de partida para reclamar la atención sobre éstas y un cambio en cuanto a contenidos y formatos. Como no puede ser de otra manera, la comprensión de este nuevo formato se aprende con la práctica. Alejandro Piscitelli se reunió con nosotros en una sesión del máster de formación del profesorado de artes plásticas y visuales de la UCM (17.11.2012) en la que compartimos su experiencia del pasado año en la educación pública Argentina y de la que nos regaló su recopilación en un texto financiado por la Fundación Telefónica “Edupunk aplicado. Aprender para emprender” (Piscitelli, 2012). Este texto pasa de la enunciación de las necesarias transformaciones en el sistema educativo al diseño de dispositivos de persuasión que modifiquen los comportamientos y multipliquen los aprendizajes. El compromiso de aprendizaje trasciende la reunión presencial y pasa a la virtual a través de la utilización de las redes sociales y los programas de inclusión digital. En una sociedad global tecnificada la igualdad de oportunidades al acceso al conocimiento puede ser una realidad. El espacio y el tiempo pierden su hegemonía para licuarse en una red de múltiples conexiones.
Piscitelli se propuso analizar como un nuevo formato para el aula: Facebook, podía modificar la participación de las instituciones públicas de enseñanza, primero en la universidad y posteriormente en la escuela secundaria. En este nuevo espacio de relación la descentralización del poder y el autoaprendizaje se daban de forma natural. Sus trabajos siguen en marcha explorando nuevos entornos de participación en la red. A través de twitter se plantean microclases y la donación de las experiencias localizadas en eventos concretos en tiempo real a toda la comunidad de aprendizaje.
Sus investigaciones y aplicaciones forma parte de un proyecto compartido con otros colectivos y las distintas experiencias se regeneran y generan nuevas prácticas. No solo habla de sus experiencias sino que da una lectura de otras como las del MIT con los cursos masivos on line (MO C) y las del MITRA (CMOC) donde la clave del aprendizaje no está en los contenidos intelectuales sino en los procesos y la generación de DISCURSIÓN. MITRA han puesto en marcha la SOLE (Self Organization Learning Enviroment). La implementación es la organización de las clases como repuestas a grandes preguntas o la generación de las mismas y la construcción de estas PREGUNTAS es generadora de conocimientos. Sobre este tema profundizan Eric E. Vogt, Juanita Brown and David Isaac en su artículo “El arte de las preguntas poderosas. Ingenio catalizador, innovación y acción”
La reflexión sobre la capacidad de preguntarse es innata en el ser humano y cómo esta disminuye en las instituciones educativas (Robinson) le lleva a la reflexión sobre la necesidad de fomentar la curiosidad, o simplemente el eliminar el desconocimiento como clave para entender, el diseño de nuevas preguntas y desarrollar la capacidad de autocontestación que se podría acuñar como la PEDAGOGÍA DE LAS PREGUNTAS. Es necesario eliminar la invasión destructiva y poner en marcha operaciones de mínima invasión, este concepto de nuevo se visualiza a través de una imagen de referencia o catártica adjetivando la EDUCACIÓN como PAROSCÓPICA. Esta continua renominalización es una muestra del PENSAMIENTO CREATIVO con el que Alejandro Piscitelli aborda la cuestión educativa en el ámbito intelectual y práctico.
Todos los dispositivos de transformación están dirigidos a generar en el alumno-profesor estados de flow. En la actualidad trabaja sobre el concepto de BANDAS CREATIVAS y la integración del talento individual y construcción del TALENTO GRUPAL.
María Acaso y los alumnos de didáctica del curso 2012-2013 compartieron con nosotros la puesta en marcha del Edupunk. A través de una reflexión sobre los FORMATOS que potencien la eficacia de las prácticas que Edupunk propone. Este análisis les llevo a redefinir el ESPACIO de aprendizaje, la POSICIÓN física y psicológica del profesor, y la PARTICIPACIÓN de los alumnos en los procesos de aprendizaje. Diseñaron un escenario y modificaron los roles para conseguir que el aprendizaje FLUYERA y no solo lo consiguieron sino que crearon una comunidad viva de aprendizaje.
Hoy vivimos en una transformación constante y una capacidad de conexión en tiempo real sin precedentes propiciada por el desarrollo de las nuevas tecnologías. Los colectivos de afinidades se han convertido en una forma de relacionarse basada en la afinidad de intereses y objetivos que generan una enorme motivación, autosatisfacción y un estado de disfrute. Las relaciones en la red no suplantan las físicas pero eliminan las barreras del espacio y el tiempo y para algunos las psicológicas o emocionales. Muchos de estos colectivos establecen contacto a través de la red pero más tarde se reúnen según sus intereses (prácticas deportivas, culinarias, etc.). Estas formas de relación definen una nueva ecología social que nace en la micronarrativa y configura la cultura global.

Referencias:
PISCITELLI, ALEJANDRO. (2012): Edupunk aplicado. Aprender para emprender. Madrid. Ariel.
ROBINSON, KEN (2012): Nuevos paradigmas educativos. http://www.bing.com/videos/ search?q=you+tube+ ken+robinson+nuevos+paradigmas+educativos&docid=4920031829623160&mid=75A9A0E5C632277528D475A9A0E5C632277528D4&view=detail&FORM=VIRE5

miércoles, 21 de noviembre de 2012

LOCM


Por 131313

A veces la lectura de un texto te produce una ambientación, la sonoridad de las palabras elegidas, el campo semántico utilizado establece un tono en un discurso. El tono del texto del anteproyecto de la LOMCE es técnócrata, su lenguaje propio de los memorándum de empresa, ligado al capitalismo y a los procesos de producción. La repetición sistemática de palabras que no son propias del ámbito educativo sorprende y siembra la duda sobre la intención y los objetivos del nuevo proyecto educativo. El contexto que establece es un marco productivo validado por el mercado laboral, los resultados cuantificables a través de los cuales se legitiman la calidad y la eficacia del sistema en términos económicos. En un contexto de fracaso y abandono escolar, con resultados muy por detrás de los países se referencia de la excelencia en Europa cabe pensar que una modificación en la ley de la educación se plantee cuestiones de principio y no solo maquille algunos artículos con determinados propósitos. Un anteproyecto sienta las bases, no define ni desarrolla pero representa intenciones. Las palabras incluidas en el texto resultan sorprendente para un lector con preguntas sobre cuál es el rumbo de un sistema educativo que forme a los ciudadanos como personas y grupo. Competitividad, economía, prosperidad, puestos de trabajo, mercado, empleo, educación por resultados, rendimiento, eficacia, ambiciones profesionales, autoridad, emprendimiento empresarial…. Parte de una descripción de la sociedad identificada con su estructura económica: capitalismo.
El anteproyecto mantiene dos objetivos antiguos y cuestionables: la formación para un puesto de trabajo que revierta sobre la sociedad riqueza y así recupere la inversión realizada y por otra parte la idea de que el niño donde mejor está es en una escuela que lo controla y evita la marginación social. Hoy en una situación de crisis económica, en un entorno que no es capaz de producir y generar riqueza, el paro no es exclusivo de los no formados y el texto aboga por la educación para lograr puestos de trabajo de alta cualificación … pero ¿el problema no está en la base?, ¿el problema real no era el abandono temprano?.
El anteproyecto de ley es el marco legal para la educación obligatoria, para las competencias no para la cualificación y la excelencia, parece que no se va a plantear una revisión real del sistema solo cómo pueden mejorar los resultados de los chicos. Nos han avisado que la calidad educativa debe medirse en función del “output” no del “input” perfecto así los recortes en personal y medios no afectan a la calidad y quién se cree esto. Es curioso el gusto que tienen algunos por utilizar anglicanismos como si pretendiéramos mirarnos en el sistema americano. La insistencia en la importancia de las lenguas extranjeras se mantiene como mejora de un currículo estableciendo su integración en los centros como asignatura optativa. Su contrincante, la otra opción para elegir, es la pobre formación artística que lejos de establecerse como un pilar en la mesa de la formación y el conocimiento queda relejada a “opción maría” o lo que es peor a que los padres la menosprecien frente al tan ansiado idioma extranjero.
En manos de los educadores en artes plásticas y visuales queda demostrar a la sociedad que el pensamiento artístico es parte fundamental para la formación de la persona y para desarrollar el pensamiento emocional, creativo, crítico, analítico y reflexivo y que sus prácticas abordan las competencias transversales de una forma integral. No voy a entrar en valorar la competencia lingüística en otras lenguas, cuando se consigue, que no es el caso de la experiencia española, de cara a la formación integral de la persona o la su capacidad de relación social. El valor instrumental de una lengua como sistema de comunicación es comparable con el de las herramientas para afrontar la era digital y sus recursos, el consumo acrítico de imágenes y sus mensajes, la manipulación como acción catalizadora fundamental frente a la creación, la identidad cultural y la integración de la diversidad y el trabajo en grupo (colaborativo y participativo) y el valor de lo colectivo.
El texto contiene guiños al argot más creativo en el mundo de la empresa: potencial, talento, que algunos venden bien y podríamos detenernos en qué tipo de centros focalizan su discurso en estos temas. Es necesaria una reforma que permita desarrollar al máximo el potencial de cada alumno. El potencial, el talento son cualidades a veces ocultas que hay que cultivar y desarrollar y necesitan de atención por parte de los educadores, parece que esto lógicamente establecería unos números máximos de alumnos por profesor y creo que no se va a recortar el número de alumnos por profesor sino al contrario.
La evaluación, criterios y características de las pruebas, es el eje entorno al que gira todo el texto, ocupa gran parte de las modificaciones al texto anterior. El profesor evalúa determinadas competencias de conocimientos, destrezas y aptitudes y para ello tiene que diseñar las pruebas para tener parámetros de medición. Si estos criterios y pruebas no se adaptan difícilmente darán un idea sobre la diversidad de competencias que tiene que adquirir el alumno. El texto fija como referencia las evaluaciones del programa Pisa aunque la realidad de la educación española está lejos todavía de la educación por competencias. Pisa evalúa competencias lectoras, matemáticas y científicas dejando fuera a las artísticas. Su valoración se centra en los procesos, los conceptos y la toma de decisiones o habilidad de actuar, es decir, en las competencias (habilidades y aptitudes) para analizar y resolver problemas, que no parece el ámbito de evaluación que propone la LOMCE más preocupada por los contenidos. Los contenidos o conocimientos específicos son importantes siempre y cuando el alumno sea capaz de integrarlos en la resolución de problemas, sino se convierten en datos sujetos a la memoria. No seré yo quien menosprecie a la memoria pero a la memoria integradora que como fuente construye nuevo conocimiento. La competencia en lectura mide la capacidad para identificar y comprender ideas y argumentos en un texto y la destreza para reconocer problemas y planteamientos distintos y poderlos utilizar para reflexionar. Recuperar información, interpretarla y relacionarla con otros textos e inferir nueva información. Pisa da por sentado que la competencia en comunicación, colaboración y creatividad están adquiridas antes de la etapa escolar anterior. Esto muchas veces no es así y genera problemas de abandono escolar. Es precisamente el área artística un campo idóneo para alcanzar o desarrollar estas competencias generales y básicas para que el individuo se realice como persona en la sociedad. Se proponen pruebas externas que pueden ser una herramienta para igualar los criterios de los distintos centros y valorar al profesorado pero estas evaluaciones tienen que realmente abordar todas las competencias con los formatos adecuados. Las evaluaciones informativas y orientativas tienen que ir acompañadas de programas de apoyo y refuerzo para lo que se requieren recursos. Para medir la efectividad de los sistemas educativos examina el grado de preparación de los jóvenes para la vida adulta no para el mercado laboral que son ámbitos de distinta jerarquía. Pisa también integra la información contextual del alumno en el ámbito personal, familiar y del centro escolar. No parece que haya una postura sobre la integración de la familia en el sistema educativo con la LOCM.
La estructura de distribución de los alumnos para el aprendizaje no se modifica, el criterio sigue siendo la edad biológica y se sigue limitando el número de veces que se puede repetir. El repetir no es la norma lo que lo convierte en una medida para homogeneizar las aulas. Las actividades de refuerzo en el área específica que necesita el niño parece una medida más adecuada pero con los recorte ¿se verán afectadas?. La promoción se vincula a la superación de materias con lo que parece, de nuevo, que lo de las competencias queda en el papel. Se limita el número de años que se puede estar cursando bachillerato y finalmente se expulsa al alumno de la escuela ¿pero se esclarece, a nivel personal, las causas del fracaso?. Educar no es lo mismo que enseñar, es ayudar al desarrollo de una persona. ¿Cuál es el potencial?, ¿a qué edades se desarrolla?, para responder a estas preguntas hay que conocer al niño concreto no la teoría. El centro de la educación es el niño y sus necesidades. Debemos atender a su capacidad creadora, aprovechar y fomentar su curiosidad, su naturaleza observadora, se trata de acompañar el proceso o de frustrarlo. El niño por naturaleza aprende sin demasiado esfuerzo, ¿qué hay que cambiar para que esto suceda en la escuela?.
La elección del itinerario se debería integrar en el momento en que los alumnos tengan juicio crítico y sean capaces de decidir autónomamente. ¿El sistema educativo les ha capacitado para esto en 4º de la ESO? ¿Tienen todos los niños igual grado de madurez?. De nuevo parece que la atención sobre el niño sin etiqueta de edad no se tiene en cuenta. La educación emocional sigue sin aparecer y es precisamente el reconocimiento y gestión de las emociones lo que nos hace “triunfar”, ser más felices y realizarnos, en la vida. Y, para tranquilidad de los dirigentes, también crea riqueza. Gran parte de las dinámicas de grupo que se organizan en las empresas buscan una implicación mayor del trabajador que redunda en una mayor productividad a través de cuestiones emocionales. Ser capaz de evitar conflictos con los otros y contigo mismo también repercute en un bien social.
La disponibilidad de materias optativas dependerá de un número de alumnos mínimo que con los recortes suponemos que crecerá. La insistencia en la rendición de cuentas por parte de los centros no se explica pero hace referencia a las estructuras de poder que operan en el mundo educativo con un afán controlador. Los recortes, económicos y de personal, anunciados no facilitan las tareas de aprendizaje fuera de la escuela. Las actividades fuera del aula se verán afectadas y la idea del aprendizaje continuo y significativo no calará.

sábado, 10 de noviembre de 2012

UN GOYA EN LA BASURA


Por Javier Gallego

Frente a la plaza de los Sitios, en pleno centro de Zaragoza, se mantiene en pie como veterano guerrero, la antigua Escuela de Artes y Oficios, un edificio histórico protegido, diseñado por el arquitecto Félix Navarro a principios de siglo para la Exposición Hispano Francesa de 1908. Este monumento ha estado vacío y abandonado a su suerte desde el traslado de la escuela en 2009, pero en estos últimos meses un giro en las decisiones políticas ha vuelto a poner a este emblemático edificio en el punto de mira.


Pero antes de conocer su situacion actual hagamos un poco de historia reciente.
Cuando la nueva Escuela de Artes del barrio Actur se inauguró en octubre de 2009, la actividad docente de la vieja se trasladó a un conjunto de edificios que hoy albergan la Escuela de Artes de Zaragoza y la Escuela Superior de Diseño de Aragón. Las obras costaron 25 millones de euros, 7 millones más de lo presupuestado en principio.


Este traslado, el cual fue muy criticado por los alumnos, exalumnos y algunos profesores de la misma, dejó atrás una vieja escuela totalmente acondicionada para su labor docente. Todo el material que quedó dentro sólo ha servido para acumular polvo y telarañas durante estos años.
El plan era que una vez “vaciada” la vieja escuela se reconvertiría en el Espacio Goya, la gran apuesta cultural de los gobiernos de Marcelino Iglesias, un proyecto cuya simple elaboración ya se llevó cuatro millones de euros (dinero público por supuesto). El “Espacio” pretendía albergar numerosos cuadros y grabados del pintor de Fuendetodos algunos ya conservados en la comunidad para convertirse en un centro de referencia sobre el artista. El proyecto iba a unir por una pasarela los edificios de la antigua Escuela de Artes y el Museo Provincial de Zaragoza.


Constituyeron comisiones sobre Goya, un Comité Goya, un Programa Goya, una Fundación Goya, organismos de dudosa utilidad pública –visto lo visto- que han permitido invertir cerca de 18 millones de euros en adquisición de obra y realizar costosas actividades que podrían haberse gestionado perfectamente desde el Museo de Zaragoza. En total el gasto de este proyecto fantasma ascendió a los 50 millones según la presidenta de Chunta Aragonesista (CHA) y portavoz de Cultura de esta formación en las Cortes de Aragón, Nieves Ibeas.
El 15 de Noviembre de 2010 la consejera de Educación del Gobierno de Aragón (DGA) admitió que había solicitado el aplazamiento de la ejecución del proyecto para el Espacio Goya. Esto puso punto y final al malogrado proyecto y dejó en el aire el empleo de la antigua escuela.
Desde aquel paso atrás por parte de la administración, no han faltado ideas para el empleo de este y otros  inmuebles abandonados en el Casco zaragozano. La asociación de vecinos Lanuza-Casco Histórico criticó este comportamiento pasivo de la Administración, “ hay muchos planes fallidos, inversiones a medias y edificios abandonados”. Y propuso su reconversión en salas de ensayo o reunión, talleres para artistas y pisos para jóvenes, en definitiva usos sociales y culturales.


En Mayo de 2011 el candidato de CHA a la Alcaldía de Zaragoza, Juan Martín, propuso destinar la vieja Escuela de Artes a un espacio sin control administrativo para la creación, el pensamiento y la vanguardia. El nombre del proyecto fue 'Ágora' y se equivaldría a “Tabacalera” en Madrid. Claramente fue ignorado por la administración.
El 10 de Abril de 2012 la consejera de Educación del Gobierno autonómico, Dolores Serrat, propuso al ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, ubicar el Archivo General de Aragón en la antigua Escuela de Artes modificando un convenio que preveía construir un nuevo edificio en Parque Goya, con un coste de 32 millones de euros, del cual ya se había invertido 1,2 millones.
Días después la propuesta de Serrat fue declarada de “ocurrencia” por la CHA, quienes habían propuesto usar el mismo Archivo Nacional de Aragón. Nieves Ibeas, portavoz de CHA en las Cortes, explicó que el proyecto de remodelación de la vieja escuela sería “inviable porque significaría intervenir muy agresivamente” en este edificio protegido.
Igual sería mejor que no hicieran nada para no estropearlo más.