lunes, 6 de febrero de 2012

El Reina y el ICOM (seguimos)

Raquel Hernández dice:

Definición (existen otras muchas con matices diferentes, pero substancialmente muy parecidas) adoptada durante la 22ª Conferencia general de Viena (Austria) en 2007:
“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”
EL Museo de Reina Sofía es una institución importante en Madrid, yo la propondría como una visita obligatoria en la educación de secundaria como primera toma de contacto con el arte contemporáneo, lo que permitiría de paso una posibilidad de realizar actividades en el aula que tuviesen que ver al respecto para incentivar una reflexión acerca. En el aula es necesario motivar al alumnado con actividades de éste tipo “para profundizar conocimiento”. No todos los alumnos entenderán igual la exposición pero a todos les vendrá bien como un ejercicio de base, de asentamiento. Pienso que el arte se tiene que educar, el arte tiene que ver con la educación y “Los museos contribuyen al aprecio, conocimiento y gestión del patrimonio natural y cultural” (código de Deontología elaborado por el ICOM). Me parece interesante la “Cooperación entre museos y con otras instituciones” como recurso de ampliación y de movimiento de la cultura.
 ¿Todo el mundo puede entender el Arte? Todo lo que implica cultura se puede ver con “el piloto automático” o se le puede sacar jugo. Lo importante es la educación, educar para formar juicio crítico y motivar para el desarrollo de la sensibilidad.
Existe un problema actual entre el Arte y  el dinero que por cierto muchos artistas juegan con esta idea en sus obras, lo que implica otro dilema. Hay museos que se llevan a cabo con la idea de sacar dinero del turismo ante todo como por ejemplo el caso del Guggenheim de Bilbao, el museo  Reina Sofía no es menos, está claro que lo aprovecha igual. Me acuerdo cuando una profesora de arte se quejaba por otro lado también de las absurdas aglomeraciones en los museos y nos decía que a todos aquellos que no le gustase el arte podían dejar a los que sí nos gusta verlo, que harían mejor no entrando. Con ironía nos explicaba como los museos han pasado a convertirse a veces en algo parecido a un parque de atracciones o centro comercial y claro es una ofensa para los amantes del arte.
Existe también otra opción de mostrar el arte público, en la calle directamente, Vito Acconci hablando de los museos dijo: “El museo se vuelve limitado porque para empezar  se trata de un espacio público pero sólo para aquellos que eligen el museo. Cuando vas a un museo ya sabes lo que te vas a encontrar pero si te lo encuentras en la calle será una oportunidad para el azar, la magia y lo inesperado.” El museo es auto-direccional, uni-funcional mientras que la calle es multidireccional y omnifuncional.
Por otra parte cabe destacar que son empresas las que organizan el empleo dentro de MNCARS, es decir como todo lo que está sucediendo a nivel global, un monopolio empresarial, una cultura que quieren coger por los pelos, es un negocio que predomina. Hasta hace poco vi una noticia en un periódico “La ley impide a Ana Botella cubrir con voluntarios los puestos o tareas de los funcionarios”, es decir que quería que se trabajara gratis en puestos culturales como el trabajo de gestión de bibliotecas. Por cierto la biblioteca del museo reina Sofía es muy buena, y  no entiendo o son molestas las tiendas enormes que siempre te encuentras dentro de los museos dónde venden elementos del  kitsch a muy altos precio pensando antes que en la cultura en el consumo.
El problema o peligro es la manipulación por el dinero porque “vivimos en una sociedad cuyo referente es el dinero” dijo José Luis Sampedro, para eso es necesario una educación, para que no se nos manipule a través del miedo, el miedo de no conocer.


Raquel D. Seara dice:


Tras leer los comentarios que se están haciendo acerca del la definición de museo del I.C.O.M. y si el Museo Reina Sofía cumple con la definición o no, he visto que la mayoría basan su crítica en el hecho de que el Reina Sofía cobre entrada (entrada general, exposición permanente y temporales, 6,00€ y entrada únicamente a exposiciones temporales 3,00 €). Veo oportuno hacer una pequeña aclaración: sin ánimo de lucro no significa gratis. Sin ánimo de lucro quiere decir que los beneficios obtenidos son utilizados, única y exclusivamente, para el mantenimiento y mejora, del museo en este caso. En la actualidad, hasta donde nosotros podemos leer (a no ser que Anonymous nos desvele lo contrario) el Museo Reina Sofía es un museo sin ánimo de lucro, independientemente de que nos parezca bien o mal como gestiona sus fondos.
Dicho esto, quería remarcar que, aunque en la actualidad los museos deben cumplir con todos los puntos que marca el I.C.O.M. el origen primario, y en mi opinión el más importante, es el de conservar en las mejores condiciones posibles el material que alberga, para que este pueda ser observado, estudiado, admirado, a lo que cada cual quiera, por el mayor número de personas posible  y durante el periodo máximo de tiempo que permita cada obra (ya que todas, en mayor o menor medida, son efímeras).
Otra de las críticas que se repiten en los comentarios anteriores, es la de los museos están llenos de personas no expertas. Unos de los comentarios nos narra como una profesora les decía a los alumnos que: a todos aquellos que no le gustase el arte podían dejar a los que sí nos gusta verlo, que harían mejor no entrando. Pero, si leemos la definición del I.C.O.M. el museo esta al servicio de la sociedad, en la que estamos incluidos todos: altos, bajos, gordos, flacos, expertos e inexpertos en arte, etc. los museos no son de la élite, son de todos. Es cierto que muchas personas en la actualidad conciben los museos como una X más en su mapa de turistas, aunque no tengan interés en lo que van a encontrar en él, pero cada uno es libre de usar el museo como mejor le parezca, ya que es uno de los fines del museo: el recreo.
Con respecto a la educación, si creo que los museos se quedan cortos en su actividades educativas. En la mayoría de ellos, el departamento de didáctica no está compuesto por educadores (no puedo asegurar que esto sea así  en el Reina Sofía ya que no he encontrado que personas componen el Departamento de Didáctica), lo que se refleja en el tipo de actividades que desarrollan, las cuales muchas veces se son meras manualidades o juegos y no trabajan el pensamiento crítico. De todos modos, creo que en este tema la “patata caliente” la tiene el profesorado de Educación Plástica y Visual en la E.S.O. (dentro de los que me incluyo). Es muy probable que dicha asignatura sea el único contacto que las personas van a tener con el arte a lo largo de su vida, por ello es importante aprovechar al máximo las escasas horas de las que disponemos para que las futuras generaciones no se sientas “pequeñitas” ni ignorantes al entrar a un museo, que comprendan que sus reflexiones son igual de importantes que la de los expertos. Es decir, que sean capaces de posicionarse como espectadores activos y no pasivos.
En conclusión, si leemos punto por punto la definición del I.C.O.M. (Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.) y la comparamos con el Museo Reina Sofía creo que se corresponde bastante bien, aunque como ya he argumentado habría que trabajar más el punto de la educación.


Aida Bañuelos dice:

Hoy, conforme a los estatutos del ICOM adoptados durante la 22ª Conferencia general de Viena (Austria) en 2007:
“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”
Hoy en día los museos madrileños parecen haber olvidado esta definición, para empezar no son sin ánimo de lucro, y además se han convertido en un lugar de show donde exhibir el criterio y cono cimientos de unos Curadores que se plantean inaccesibles a la plebe. No parecen querer hacer llegar el arte al espectador, sino más bien alejarlo, haciéndole sentir extraño y lejano a éste. Tan pronto exponen a Antonio Lopez como que a Antoni Muntadas sin reflexión ni explicación alguna mas que el gusto, criterio, o inspiración divina que haya tenido el curador/a de turno.
Tampoco la educación artística en el aula ayuda, se plantea la asignatura de artes plásticas y visuales desde las manualidades y no desde el punto de vista de una forma de inteligencia. La historia del arte hasta el bachillerato y a veces ni entonces nos enseña la antigüedad clásica y el renacimiento como única forma de arte. Apenas se llega a las vanguardias y ni que decir del arte contemporáneo, parecen decirnos que el arte=belleza=habilidad, en ningún momento se rompe esta ecuación, haciendo que los estudiantes y futuros adultos se alejen de el mundo del arte de hoy en día y por lo tanto de la idea de estética. La estética el gran desconocido.
La mayoría de alumnos que en determinado momento toman la decisión de formarse en el ámbito artístico, es decir hacer la carrera de bellas artes lo hacen por que tienen habilidad con el dibujo pero no llegan a apreciar nada más de lo que tiene verosimilitud con la realidad, esto se ve fomentado por muchos de los profesores y por la antigua y todavía vigente tendencia de “Esta santa casa” arte=belleza=habilidad. Solo algunos profesores hacen hincapié en romper esta ecuación, pero esto tiene poca fuerza teniendo en cuenta que toda su vida los alumnos han reforzado en sus mentes la ley mencionada anteriormente. Y ¿qué son cuatro asignaturas frente a una formación desde hace 18 o 20 años?
Según esto creo que la exposición de Antoni Muntadas es muy difícil de ser entendida, pero no solo por alumnos de la E.S.O o bachillerato, también de Universidad y licenciados, el ciudadano medio siente miedo al museo, que es otro gran desconocido. Es ese lugar que les hace sentir ignorantes y ante eso, la ignorancia responde con fuerza: yo no soy ignorante, ¡es que esto es una Mierda!
Y así es como fracasa finalmente la definición del ICOM.


Claudia Pérez Andrés dice:


Encuentra las 7 diferencias...
Entre la definición de museo que da el ICOM y el MNCARS encuentro algunas semejanzas. Cierto es que el Reina Sofia tiene programas de investigación, por lo menos concede becas para ello, becas que también concede para el estudio y conservación del patrimonio que se encuentra dentro de los muros de esta institución. También tiene programas públicos de educación y mediación que aunque sea de aforo limitado bien es cierto que son gratuitos. Y hasta aqui las semejanzas que puedo encontrar sin arriesgarme a caer en un error.
Ahora voy a lo que me huele un poco raro, que es el sin ánimo de lucro que propone el ICOM y que veremos que pasa en el Reina Sofía. Por partes, el Reina Sofía cobra entrada de 3 o 6 € a excepción de determinados días u horas y grupos sociales del tipo menor de edad, estudiantes, desempleados, mayores de 65… (mas info. en la web de MNCARS), algunos dirán 3 o 6 € es algo simbólico, bien para mi puede que sí, pero ¿cuantas personas han visitado en el 2011 el Reina Sofía? Yo te lo digo 2.705.529 (dato publicado por el Reina Sofía), a eso le añadimos las subvenciones que recibe del Ministerio, la cantidad es un dato que no he podido encontrar sólo he encontrado una referencia a ello y a la que haré alusión sólo porque es una materia que nos concierne, Alex de la Iglesia afirmó que "el Museo Reina Sofía tiene más subvención que todo el cine español en un año", bien, lo nombro sólo como una comparativa en la que fijarnos (aunque no como un debate en el que quiera entrar porque hay ciertas diferencias) y por último que es lo que realmente me huele mal, son los patrocinios, no olvidemos que patrocinar es financiar, y a esta institución pública la patrocinan entidades como Banco Santander, Mutua Madrileña, Telefonica o Mahou. Cuando lo público y lo privado se mezcla, no suele ser trigo limpio y si no que Nóos lo cuenten. Así que sin ánimo de lucro... habría que ver sus cuentas pero en un principio parece que dinero no les falta precisamente.


Virginia Wollstein dice: 


No me detendré a escribir detalladamente todo lo que dice el ICOM de los museos, pero sí extraeré unos puntos importantes de sus objetivos y de su código deontológico que nos ayuden a reflexionar sobre cómo lo aplica el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía:
- Mayor integración de los museos en la sociedad.
- Que ofrezca cursos de formación y reciclaje.
- Los museos garantizan la protección, documentación y promoción del patrimonio natural y cultural de la humanidad.
- Los museos que poseen colecciones las conservan en beneficio de la sociedad y de su desarrollo.
- Los museos poseen recursos que ofrecen posibilidades para otros servicios y beneficios públicos.
- Y por último escribiremos la definición de Museo: Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro y al servicio de la sociedad y su desarrollo, que es accesible al público y acopia, conserva, investiga, difunde y expone el patrimonio material e inmaterial de los pueblos y su entorno para que sea estudiado y eduque y deleite al público.


Con este respecto me entra la duda de si realmente los museos españoles, y en nuestro caso en Museo Reina Sofía, cumplen realmente con todas las expectativas del Consejo Internacional de Museos.
Con respecto a los fines lucrativos, he de decir que si bien es cierto que la entrada general (exposición permanente y temporales) puede resultar un poco cara dependiendo con qué otras actividades similares la comparen, hay un horario de tarifa gratuita todos los días en los que el museo abre y en horario completo en las otras dos sedes del museo que se encuentran en el Parque del Retiro. Existe asimismo una serie de entradas gratuitas para personas mayores de 65, desempleados, estudiantes, etc. Y conviene recordar también que una institución sin ánimo de lucro significa que los beneficios que obtiene se dedican a mantener la institución íntegramente. Sin bien no sabemos si realmente el Reina Sofía cumple a rajatabla la definición de Museo que nos proporciona el ICOM, sí podemos dar cuenta a través de la página web de todas las actividades (que tengan mayor o menos acierto) que realiza.
Respecto a la última parte de la definición de museo, el Reina Sofía pone así en su “misión”: Desde el Museo se propone un concepto educativo que elimine jerarquías y muestre la facultad reactivadora de la cultura desde la convicción de la capacidad de cada uno de nosotros para redescubrir y redefinir el saber. Expone así su metodología a la hora de dejar que su patrimonio material e inmaterial sea estudiado, y que eduque y deleite al público: esperan que salga del público un interés por el arte que expone.
No me parece que este punto esté bien enfocado, hablando desde mi experiencia. Las exposiciones temporales que he podido visitar carecen de una explicación que ayuden al público a introducirse en la obra del artista o artistas escogidos. Tampoco informan de cuál es la razón de que elijan una u otra obra para exponer.
A parte de esta pequeña queja que tiene su razón y analizando los estatutos del Museo Reina Sofía (que son accesibles a todos los usuarios: http://www.museoreinasofia.es/museo/carta-servicios.html), no veo en qué cosas pueda estar en contraposición con la definición de Museo, excepto quizás que tengan que seguir trabajando para mejorar en las áreas más débiles y ofrecer a los visitantes al museo una verdadera educación y deleite.





Irene Rodríguez Rodríguez dice:

No podría asegurar si el MNCARS tiene o no ánimo de lucro; todo lo expuesto al respecto en los anteriores textos es cierto: cobran dinero por la entrada (a no ser que seas estudiante, parado, profesor, jubilado, o entres después de las 19:00 h), aunque de todos los grandes museos de Madrid es el más barato. Si consiguen o no más dinero del que necesitan para sacar adelante el museo ya no podría asegurarlo.
Hay que decir que los espacios nuevos del Reina Sofía están muy bien diseñados como salas de exposiciones: bien iluminados, amplios y diáfanos, para crear los espacios más adecuados en cada exposición. Además la señalética es sencilla y aclaratoria y el lugar está adecuado para salvar las barreras arquitectónicas (importante para que realmente todo el público pueda disfrutarlo).
Otra cosa muy distinta ocurre si hablamos de la disposición de los espacios en el antiguo edificio: demasiados pasillos y salas demasiado estrechas para exponer grandes obras (como el Guernica), además no permite la utilización de paneles móviles para crear recorridos adecuados a cada exposición, y eso lleva a una mala organización del espacio expositivo, algo muy importante en los museos de Arte para que éste se comprenda y se disfrute de la mejor manera.
Con respecto a las últimas exposiciones temporales que he visto (Alighiero Boetti, Ligia Pape, Elena Asins)  he de decir que me han parecido bastante caóticas, como descontextualizadas. No conseguía entender muy bien qué sentido tenía cada obra con respecto a las demás, y esto no puede ser sólo por los problemas de espacio que presenta el museo. Casi parece que al director del MNCARS no le interesa demasiado que los visitantes entiendan correctamente lo que los artistas pretenden mostrar con el conjunto de sus obras. No tienen en cuenta la forma en la que se deben de exponer las nuevas técnicas contemporáneas, ya sean en formato audiovisual o a través de instalaciones.
En definitiva, las exposiciones se me terminan haciendo largas y aburridas, paso más rato buscando las cartelas de cada obra y recorriendo pasillos, que disfrutando del conjunto de la exposición, y si además cuenta con proyecciones audiovisuales resulta casi imposible verla entera en un solo día.
El ICOM en su descripción de Museo dice de “los testimonios materiales de los hombres” (las obras de arte en este caso) que “Los da a conocer”. Pero ¿En que sentido? La verdad es que los muestra, pero ¿A conocer? Soy partidaria de ir e una exposición y no pasarme horas leyendo largos escritos sobre la obra que tengo al lado, pero en el Reina se exagera: no hay carteles por las paredes explicando el contexto de las obras, y las cartelas están casi escondidas, todas juntas en un rincón, como si intentaran ocultarlas de la vista de los pobres incultos que aún necesitamos conocer el Título para intentar entender mejor lo que vemos. Parece por lo tanto difícil disfrutar de la exposición de un artista desconocido y eso sólo sirve a reforzar la visión negativa que se tiene del Arte Contemporáneo.
Esto último está muy relacionado con la función educativa de los museos: las exposiciones por lo general no logran hacernos comprender el Arte Contemporáneo. Sin embargo he de decir, que con respecto a ciertos contenidos educativos sí que cumple su función, como por ejemplo a través de talleres infantiles y varias becas para estudios de investigación.
He dejado para el final lo mejor que para mí tiene el Reina Sofía: La Biblioteca.
Es sin duda el mejor archivo de arte, abierto al público, que se puede encontrar en Madrid y me atrevería a decir que en todo el País. Estar ahí dentro leyendo casi cualquier libro o revista de arte que se quiera, es un gusto para cualquier investigador, estudiante y amante del arte. Creo sin duda que esta biblioteca se ha creado “con la finalidad de promover el estudio, educar y deleitar”.



Paula Fernández dice:


Ésta es la definición de museo que propone el ICOM para la comunidad internacional:
“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”
Esta consideración de un museo resulta muy atractiva, pero lo importante es llevarla a la práctica, ya que los intereses de estas instituciones no siempre se ajustan a tal definición.
Tomando el caso del Museo de Arte Reina Sofía y su contribución al estudio, educación y recreo de la sociedad, vemos que tiene amplias posibilidades de cara a la enseñanza. Éste, y otros museos, pueden jugar un buen papel en la toma de contacto de los niños y jóvenes con el arte, tanto con visitas guiadas como con la realización de actividades relacionadas con las obras expuestas. Como es lógico, sería necesario explicar ciertas cuestiones a los alumnos antes de la visita o la realización de actividades, con la intención de que comprendan o asimilen ciertos conocimientos.
La realidad, sin embargo, es que los “fines educativos” no están muy presentes en las exposiciones. La mayoría de ellas, como en el caso de la exposición Muntadas, se plantean de cara a un público especializado. Aun así existen actividades, relacionadas con ésta y otras exposiciones, dirigidas a jóvenes y niños. Pero un problema añadido es que algunas muestras no son gratuitas o, si se realizan en sociedades privadas, van dirigidas únicamente a los hijos de los socios.
Por tanto parece importante mejorar la cooperación entre los centros de enseñanza y las  instituciones como museos y centros culturales. Y hacer realidad los ideales recogidos en la definición del ICOM.



No hay comentarios:

Publicar un comentario