miércoles, 22 de febrero de 2012

El MNCARS y el ICOM (más)

Elisa Díez dice:

“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al  servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”

El factor sin ánimo de lucro parece peliagudo. Ya que ¿Cómo, quién y en factor de qué se regula el importe de un museo? En el Reina Sofía por ejemplo el importe de la entrada es de 6 o 3 euros, pero si indagamos en el precio de entrada de diversos museos del ICOM como el Louvre, vemos que las cifras varían: Louvre: en torno a 10 euros, Metropolitan Museum of Art, 25 dólares (unos 18 euros).  Y no es sólo la entrada, los talleres, los carnets oficiales de afiliación al museo en particular, etc. también tendríamos que tenerlos en cuenta.
Respecto a los puntos que más se han estado destacando en las conversaciones en el blog, a primera vista se duda de si el Reina Sofía los cumple o no son:
Los museos que poseen colecciones las conservan en beneficio de la sociedad y de su desarrollo.
Claro que todo esto genera una elevada suma de dinero. Decir que los museos conservan las obras en beneficio de la sociedad es hablar con cierta ironía, teniendo en cuenta que los ciudadanos no participamos, más que como meros observadores. De echo, las cláusulas del Reina Sofía sobre la participación ciudadana son que se podrán formular quejas y sugerencias, escritos y formar parte de la Asociación de Amigos del Museo (que acarrea por supuesto un importe) y que cierra la actividad de los socios básicamente a la mera información mensual y a descuentos en talleres, etc.  Al final es la ilusión de creer en una participación activa.
Aún así El Reina Sofía cuenta con una amplia variedad de servicios al ciudadano que sí entiendo son una forma de desarrollo (conocimiento, educación) para la sociedad, que van más allá de las exposiciones, tales como Biblioteca y centro de documentación, así como acceso (restringido) a investigadores a los fondos museísticos, actividades tales como ciclos de cine, talleres, programas escolares, congresos, etc.

Y tal y como anuncia en su web como funciones:
Exhibir ordenadamente las colecciones en condiciones adecuadas para su contemplación y estudio y garantizar su protección, conservación y restauración.
Desarrollar programas de exposiciones temporales de arte moderno y contemporáneo.
Impulsar el conocimiento, difusión y comunicación de las obras e identidad cultural del patrimonio artístico del museo y desarrollar actividades didácticas respecto a sus contenidos.
Desarrollar programas de investigación y elaborar y publicar catálogos y monografías.
Establecer relaciones de colaboración con otros museos e instituciones culturales para favorecer el intercambio de experiencias y conocimientos.
Los museos poseen recursos que ofrecen posibilidades para otros servicios y beneficios públicos.

Habría que matizar a qué se refiere con beneficios públicos, ya que se puede entender esto como beneficios económicos que se destinan, o como que el museo otorga con diferentes actividades, etc. a los ciudadanos un beneficio público. Esto último, en el caso del Reina Sofía se puede ver reflejado sobre todo en las convocatorias públicas de investigación en el museo.
También comentar sobre la difusión del patrimonio inmaterial que recalca la definición de museo del ICOM. Según la UNESCO el patrimonio inmaterial “abarca las que innumerables grupos y comunidades de todo el mundo han recibido de sus antepasados y transmiten a sus descendientes, a menudo de manera oral”. Es algo difícil pues para un museo difundir el patrimonio inmaterial (intangible), de diversas sociedades. Teniendo en cuenta que normalmente, además, atraería más lo que viniera de culturas foráneas. Respecto al Reina Sofía, diré que hace sus esfuerzos sobre todo con su “Programa Fisuras” y sus programas públicos. Ya que realiza, sino una difusión de la cultura y/o conocimientos de unos antepasados, si que utilizan el medio oral y visual (danza, teatralidad, exposiciones novedosas y alternativas que recogen sonoramente aquello que nos rodea, etc.), generando según la propia institución un “debate que doten a la línea narrativa de la Colección de una dimensión adicional”.
Al final las cláusulas que describe el ICOM parecen estar redactadas de una forma vaga y general para que al final cada museo pueda justificar dentro de cierto rango su propia institución.
Para terminar me gustaría dejar abierto a opinión algo que me ha olido raro: el Reina Sofía se define en su propia web como una alternativa a los museos más clásicos de carácter más histórico que hay en Madrid. Alardea de ser una alternativa contemporánea generadora de espacios de discusión proponiendo “modelos de resistencia en una sociedad en la que priman el consumo y la mercancía (...)”. Resulta pues cuanto menos curioso, que algunos de los socios mayoritarios del mismo museo sean Mahou, la Mutua Madrileña y Telefónica.


Eva Gutiérrez dice:


“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”
Lo primero sobre lo que me gustaría incidir es en el debate que ha surgido sobre el museo como institución sin fines lucrativos. No podemos posicionarnos frente al Reina Sofia como institución lucrativa basándonos únicamente en si cobra su entrada o no.
Si bien defendemos el método científico creo que la investigación debería ser algo más elaborada para poder asumir algún tipo de conclusión, yo, personalmente no puedo hacerlo.
Por otro lado, tampoco podemos basar toda la actividad del Reina Sofia únicamente en sus exposiciones.. Actualmente, el Reina Sofia imparte un postgrado en “Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual” junto con la Universidad Autónoma de Madrid y un “Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual”.
Con respecto a las artes escénicas, hago un repaso del mes de Febrero, por si a alguien le apetece:
- Reactivar/reinterpretar. Prácticas escénicas y performativas en el museo de arte contemporáneo
 http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/artes-en-vivo/reactivar-reinterpretar.html
- Falke Pisano. El cuerpo en crisis (albergar, tratar, representar)
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/artes-en-vivo/2012/cuerpo-crisis.html)
- Situación Sonora: La Deriva Aural
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/artes-en-vivo/situacion-sonora.html)
- Modus Novus Santiago Serrate, director Joan Enric Lluna
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/artes-en-vivo/cndm-modus-novus.htm)
En el campo audiovisual:
- Jafar Panahi y Mojtaba Mirtahmasb. This Is Not a Film
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/audiovisuales.html)
- El Silencio del Palacio. Perspectivas del cine feminista.
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/audiovisuales.html)
- ¡Para saber, hay que imaginarse!
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/audiovisuales.html)
- La pantalla convulsa. Historias del cine. Colección III (1962-1982)
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/audiovisuales.html)

Todas éstas actividades son gratuitas.
Parezco la gran defensora del Reina Sofia, no, ni mucho menos, pero creo que alguien debe contrarrestar tanta mala crítica. Pues si nos paramos a pensar el problema no reside en el Reina Sofia. Reside en el problema de cómo desde hace ya tiempo se concibe lo social y lo público y de cómo un sector con mucho poder no está respetando ninguno de los citados.



Galya Hristova dice:


Después de todo lo que se ha escrito sobre el ICOM y la definición, que este hace sobre lo que un museo es o debería ser, considero innecesario transcribir aquí de nuevo dicha definición. Creo que la definición es precisa y encaja perfectamente con la definición del Museo del MNCARS. Este museo, en concreto, está destinado al patrimonio artístico-cultural. Quizá, lo que hay que cuestionar es el papel del “arte” en la sociedad actual. ¿Es educativo y realmente repercute de alguna forma en la vida? ¿Podemos afirmar que los museos modelan la sociedad o es lo contrario la sociedad la que demanda y modela los museos?
La forma hedonista de verlo todo hoy en día, la concepción del conocimiento como esfuerzo innecesario y una falta de interés con todo cuando se trata de educación, ahonda en la concepción del museo, como show o espectáculo. El arte no se acepta como parte de la vida, sino como forma de entretenimiento, de allí la expectativa popular de un museo como sitio de recreo. Los museos son más bien lugares para el “arte hegemónico”, de y para intelectuales, dejando a parte el arte de la calle, que sin proponérselo es el que realmente analiza y representa la realidad. Pero no podemos culpar a las instituciones. ¿Por qué provocar preguntas si es mucho más fácil satisfacer las exigencias a un pueblo sin inquietudes? ¿Cómo esperar una intervención de este tipo por parte de los “artistas” si la mayoría del arte está subvencionado?
Entrando en la página del museo de Prado aparecen muchísimas actividades educativas, allí se puede incluir la visita de la exposición de Muntadas con un grupo de segundaria. Si la visita además de ser programada por la organización del museo incluye una preparación e información previa a la visita, que estimule cuestiones, actividades y debates posteriores, puede ser una visita muy educativa.
A continuación os dejo un texto de Juan Pablo Renzi (participe en “Tucumán Arde” años 60) que afirmaba en su manifiesto "…entre otras cosas, el arte no es una actividad pacífica, ni de decoración, sino un compromiso activo con la realidad, porque aspira a transformar esta sociedad…". Esta no es una reivindicación de la función “educativa-instructiva” del arte sino una reivindicación de su poder transformador si está comprometido con las problemáticas sociales de forma activa.


Luis Lancho dice:

El MNCARS y sus funciones no están acordes con la definición de museo según el ICOM. Si partimos que desde el momento de poner un pie en el centro, debes de abonar una cuota para poder reflexionar ante el patrimonio que nos ofrece, ya desde ese instante se derrumba la definición de museo.
En lo referente a la educación que ofrece el museo, en su pagina web podemos comprobar que la oferta se reduce a visitas guiadas y estructuradas por edades, que no buscan mas que entretener y posiblemente hacer más caja, y no es que el museo tenga una oferta corta en lo que a educación se refiere, no. Sin ir mas lejos, ofrece masters oficiales de todos los tipos y colores para la formación de los futuros profesionales del tejido artístico internacional. En ese sentido solo le podemos reprochar que estos masters sean de pago y no estén sujetos a becas o concursos, que por otro lado pueden generar dudas en cuanto a los criterios de selección. Sigamos con el análisis, encontramos proyectos de investigación para artistas, becas para creadores, críticos… .Se ofrecen también conferencias, simposios, lecturas, seminarios, clases magistrales, proyecciones, biblioteca…  y la gran mayoría son de entrada gratuita hasta completar aforo.
También se ofrece material didáctico y programas para el público escolar, incluso podemos encontrar un área de pensamiento  debate:
El Museo Reina Sofía, en su papel como vehículo de conocimiento y reflexión, así como de impulsor de nuevos espacios para la experimentación, creación y difusión de las artes contemporáneas; pone en marcha diversas líneas de trabajo de pensamiento y debate:
El desarrollo de marcos de investigación, análisis y debate que doten a la línea narrativa de la Colección de una dimensión adicional, así como a la programación de exposiciones.
La puesta en marcha de foros de discusión sobre cuestiones clave del debate contemporáneo que incumben al museo, en tanto que institución destinada a dotar a la ciudadanía de marcos de análisis crítico de la cultura.
La puesta en marcha de proyectos de trabajo colaborativos y en red con agentes culturales de muy diversa índole -desde instituciones internacionales a pequeños colectivos- con el fin de aglutinar redes y catalizar iniciativas y proyectos a distintos niveles dentro y fuera de nuestro país.
La experimentación con métodos alternativos de mediación entre los ciudadanos y las propuestas del museo, utilizando como punto de partida las experiencias de los artistas y de los agentes con lo que se establece colaboración.
Vamos, que dando un garbeo por el espacio virtual del Reina Sofía podríamos pensar que hemos descubierto un nuevo Agora.
Así que podría definirse como Museo si cumpliera un pequeño pero importante requisito, ¿qué pensaríamos si nos hicieran pagar por acudir a una biblioteca?,  ¿por que a una institución nacional se la denomina pública cuando en realidad sus puertas están cerradas?  ¿Es que a caso la sociedad de su entorno, tiene cabida en las entrañas estructurales de dicho museo?, ¿es realmente tan cercano y abierto a la intervención ciudadana como cabría esperar y como lo presentan? No, no lo es…
No hay que pensar que es este solo es un problema de el Reina Sofía, el problema se extiende a nivel provincial, nacional y tristemente internacional. Los “museos” se han convertido en parques de atracciones, la gran mayoría de visitantes son turistas, el ciudadano no interviene,  no participa y en consecuencia no reflexiona.
Sin desprestigiar las magníficas y grandiosas colecciones de los centros de Paris, Berlin, Madrid, incluso las muy buenas propuestas de centros como el MUSAC, no creo que centros como el Pompidou, o der Bandenburger Bahnhof comisaríen y organicen sus muestras y colecciones en torno a la premisa de que son “centros de interpretación y reflexión de la sociedad contemporánea”, si no que se rigen según valores de mercado. El marketing prima ante la oportunidad humanística. Aun así  la oferta que ofrece el MNCARS es buena en muchos sectores como las artes escénicas o las conferencias por parte de artistas.


LDGR dice:


Después de ver la exposición de Muntadas, mi descontento personal con el museo Reina Sofía ha llegado a su culmen. En mi opinión una exposición que, a nivel narrativo, de obras y de artista reconocido español, tiene mucho interés. Creo que la forma de exponer y trazar el recorrido de la exposición era un intento desesperado de mantener el discurso de Antoni Muntadas lo más acallado posible (aunque es extraordinariamente sorprendente encontrar este discurso dentro del museo Reina Sofia...)
La estructura laberíntica y caótica, la falta de información, la oscuridad excesiva, los espacios pequeños y agobiantes y un largo etc dejan entrever como el fin de este museo es preservar lo que tiene: El Guernica. El resto de exposiciones obedecen intereses dudosos y, en mi opinión, verdaderamente poco honestos para un museo que pretende ser “buque insignia del arte contemporáneo en España”.
El Guernica, la gran atracción turística, tiene que ser preservada como sea, y para conseguirlo no dudarán (el equipo del MNCARS) en impedir la buena comprensión del resto del museo. Pero no me sorprende ya que son sólo los turistas los que estás dispuestos a pagar la tarifa general para ver esta obra, convirtiendo el resto de obras del museo en simples trampantojos en las paredes de este. Pero, ¿qué más le dará a Manuel Borja-Villel? Tiene vía libre, permiso absoluto e interés escaso (siempre en mi opinión) de hacer del Museo Reina Sofia lo que en su día prometió.
¿Se está convirtiendo el museo en una institución con ánimo de lucro? No creo que haya que contestar a esto lamentablemente, pero, para respaldar mi idea sólo hay que leer la noticia del 17/02/2012 en el periódico EL Mundo (http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/17/cultura/1329499845.html). ¿En época de crisis y recortes presupuestarios que ahogan a muchos puede el MNCARS permitirse 700.000 euros en adquisición de obra nueva? ¿Qué hace/pretende/intenta hacernos creer el Ministerio de Cultura aportando 100.000 euros estando el país como está? Y sobre todo y peor aún, ¿donde se encuentra el ICOM? ¿Se siguen sus principios deontológicos? Yo tenía entendido que nuestros museos y centros de arte seguían o al menos pretendían seguir los principios y códigos marcados por el ICOM. Yo sinceramente, con la situación de nuestro país y la especulación en la que se está sumergiendo el Reina Sofia, quería saber si las últimas adquisiciones responden a esto:  El Código de Deontología del ICOM estipula que los museos deben adoptar una definición escrita de la política de colección que remita a los aspectos éticos de la adquisición.  (Cómo administrar un museo:
Manual práctico. UNESCO e ICOM. Versión PDF pag 20)
Siento decir que el mundo de la cultura, como muchos ya sabemos, es un espectáculo para aquel que lo pueda/quiera pagar, en manos de especuladores. Me parece relevante añadir aquí un fragmento en relación al carácter económico/especulativo de los museos de una entrevista realizada por el periódico Público a José Guirao y Miguel Zugaza (ex director y ex subdirector del Reina Sofia y ahora director de La Casa Encendida y director de El Prado respectivamente):
¿Se debe legitimar la cultura en función de sus beneficios?
Miguel Zugaza: Eso, por supuesto, no. No es el indicador, pero no por eso no puedes dejar de considerar el fenómeno cultural dentro de la realidad. Y la realidad es social, política y económica.
José Guirao: El gran peligro de eso es que solo tienen sentido los proyectos muy comerciales. Si un museo no te sorprende o te descubre, ¿cuál es su función?

¿Dónde está la función educativa del museo? ¿Han quedado ocultas detrás de los intereses económicos? (Apreciar y promover el patrimonio cultural y natural: El museo tiene el importante deber de desarrollar su papel educativo y de atraer un vasto público surgido de la comunidad, de la localidad o del grupo al cual presta sus servicios. La interacción con la comunidad y la promoción de su patrimonio forman parte de su misión educativa. (Cómo administrar un museo: Manual práctico. UNESCO e ICOM. Versión PDF pag 11))

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