miércoles, 29 de febrero de 2012

ERA CONSUMAR, NO CONSUMIR


Por Guillermo Martínez.

Con un juego de palabras similar se inicia un texto de Luis Duch y Albert Chillón (curioso apellido para un humanista ) que recomiendo (ENLACE). En él nos explican que aunque la crisis actual se muestra con total crudeza en el ámbito económico sus radiaciones abarcan todo tipo de sistemas, desde el político al cultural pasando por el borroso mundo de la ética y sus ahijadas, la cultura y la educación. A los dos diagnósticos habituales, a saber, por un lado el “tropiezo” financiero según los medios y los tecnócratas, y  por otro el desgaste del estado de bienestar, según las Ciencias Sociales, los autores añaden un tercero de orden menos cuantificable desde el punto de vista cartesiano pero no por ello menos relevante: el roñoso encogimiento de espíritu que acompaña los tiempos que lidiamos. Para avalar semejante diagnóstico aluden a  gente cuyo trabajo desconozco pero creo que con poner la televisión a ciertas horas cualquier persona sensata sabe por dónde va la vaina… Indican también que siendo España un país por el que la Ilustración pasó de puntillas y cuya identidad se ha construido sobre el odio al otro, como perro que ladra a lo desconocido, no es extraño que aquí esté cayendo una chaparrón de aupa y se agudicen los efectos de la enfermedad. Con una ciudadanía ( entre la que me incluyo) adormecida tras el cocido y unos intelectuales que ladran poco y muerden nada se nos viene abajo el chiringo. Concluyen sugiriendo que NO ES CASUALIDAD, pues, que la debacle sea coetánea al momento en que los saberes no mercantiles se van al garete y que ojito, pues el caldo de cultivo es ideal para el florecimiento de mensajes de tipo redentor que ya sabemos cómo y con quién acaban . Y yo tan cansado y con estos pelos…


lunes, 27 de febrero de 2012

Que los adolescentes vayan al Reina a deconstruir su identidad...


Por Teresa Ariza 

Para pensar en cómo desempeña su papel pedagógico el Reina Sofía según las normas del ICOM creo que puede ser útil partir de la definición que da la UNESCO de “educación de calidad”:
La “educación de calidad” se centra en la persona que aprende y se define según tres principios básicos: debe resultar útil para el destinatario del aprendizaje y, al mismo tiempo, fomentar valores universales; debe ser equitativa tanto en lo referente al acceso como a los resultados; debe garantizar la inclusión social en lugar de la exclusión; y, por último, debe reflejar y contribuir al cumplimiento de los derechos de la persona.
Por lo tanto, podemos definir la educación de calidad como una educación que ofrece a los jóvenes y a todas las personas que aprenden las capacidades útiles para su entorno que necesitan para funcionar correctamente en el seno de su sociedad.- [Informe de Seguimiento de la EPT (Educación para Todos) 2006].
Ello me ha llevado a preguntarme acerca de la adecuación entre los aprendizajes transversales que ofrecen las obras que suelen exponerse en el Reina y las necesidades del adolescente con respecto al aprendizaje.
Resulta que los temas que casi siempre manejan las obras del Reina Sofía giran en torno a a negación de lo que se supone que es clave que el adolescente comprenda para poder desenvolverse en la vida adulta. Los ámbitos de pensamiento preferidos por estas obras tienen que ver con la  disolución de la identidad y de la autoría, incapacidad de las palabras para acercarse a lo real de manera objetiva, dislocación entre las palabras, las imágenes y las cosas, disolución de la sexualidad, inmanencia vs trascendencia...  en fin, propuestas que van en contra de los retos que el adolescente tiene que superar: manejo de la lógica para poder emitir enunciados objetivos, consolidación de su identidad, adecuado manejo del lenguaje para poder formular hipótesis...
En este sentido, el Reina Sofía no sólo no parece ofrecer una “educación de calidad” sino que presenta contenidos antipedagógicos de cara al desarrollo adolescente.
Me imagino qué sucedería si, un hipotético profesor, para evitar que los alumnos se acostumbren a mirar el arte de manera anecdótica y superficial, les animase a profundizar en las cuestiones transversales que se abordan desde el arte contemporáneo. El resultado podría ser, o bien una pérdida de tiempo en el mejor de los casos, o en el peor que el grupo de alumnos se convirtiese en una minoría alienada e incapaz de enfrentarse a problemas normales de manera solvente. Quiero decir que su misión es hacerse con las herramientas necesarias para poder ser adultos autónomos, no desaprenderlas de antemano, porque eso, me temo, en personas que no han terminado de formar su identidad ni de manejar los mecanismos racionales, puede provocar interpretaciones delirantes de la realidad.
Ojo, no estoy diciendo en absoluto que este arte contemporáneo sea necesariamente alienante, pero sí si se trata de dirigir a alumnos de secundaria.
Por otro lado, independientemente de la educación del adolescente, me parece incoherente que se ataque al arte contemporáneo por emitir discursos poco rigurosos desde el punto de vista sociológico, científico... Ya que durante la historia el arte se ha caracterizado más por construir ficciones que por documentar realidades, aunque la construcción de esas ficciones haya tenido como resultado la transformación de realidades.
Es cierto que el arte contemporáneo tiende a jugar con la materia real ( las definiciones que ordenan el mundo, la información, los conocimientos universales) la cambia de forma como si fuese barro, generando otros mundos... inquietantes porque tienen cosas muy parecidas al mundo que pisamos, pero son ficticios.
En este sentido desacreditar el arte contemporáneo por poco riguroso me parece tan chirriante como descalificar una novela de ciencia ficción.
En todo caso habría que revisar las disciplinas de las que bebe el arte y que sí pretenden formular y consolidad realidades ( hermenéutica, filosofía, psicología, física).
En definitiva, a lo que quiero llegar para redirigir esto hacia el terreno educativo es que abordar el aprendizaje de las artes plásticas desde la transversalidad no quiere decir que se deba ignorar que la apreciación estética produce un placer que nada tiene que ver con anclar los pies al mundo de los contenidos curriculares, ni al mundo de los periódicos, ni del conocimiento eminentemente racional. Pensar en la enseñanza de las artes plásticas sin tener en cuenta que la experiencia estética tiende a dislocar la cabeza de los pies no creo que pueda tener buenos resultados, y esto sucede también con el resto de las artes ( música, cine, teatro, literatura...). ¿La belleza no provoca una sensación que casi parece una promesa de felicidad? ¿No tiene esto mucha relación con los objetivos pedagógicos dirigidos a fomentar la autoestima, el afán de superación, la autonomía intelectual...? Creo que esto es precisamente la imaginación, que aunque últimamente es preferible no mencionarla si uno quiere que le tomen en serio, es inherente a la apreciación artística.
Si la palabra imaginación ya sólo evoca algo blandengue y ramplón es porque los métodos que se han utilizado para fomentarla y sacar a relucir su valía han fallado. Cito un parrafito del Informe Alcalá:

Ámbitos de conocimiento y bloques de contenidos:
Estarán sustentados sobre dos pilares que constituyen el objeto de estudio propio de la educación de las artes visuales:
Las artes visuales y el patrimonio cultural tradicional y contemporáneo.
La cultura o el mundo visual no específicamente artístico.

Otros ejes de articulación, como los que han existido en currículos anteriores y en los propios contenidos de la LOCE, deben ser considerados en algunos casos como transversales a éstos (creatividad, imaginación, capacidad crítica, etc..) o, en otros casos, como instrumentales (los elementos específicos del lenguaje plástico y visual, los conceptos estéticos, etc…).
En esta medida seguirán estando presentes de forma relevante en el currículo pero no tanto como ejes vertebradores del mismo, sino cumpliendo la función que les corresponde en la adquisición y desarrollo de destrezas, habilidades, capacidades y competencias de un sujeto estéticamente formado.
Si el Informe Alcalá propone desplazar los contenidos específicamente dirigidos a la práctica artística y la formación estética del eje vertebrador a lo transversal no es porque sean irrelevantes ni porque estén más que superados, sino por pura estrategia metodológica, es decir, si las últimas generaciones hubiesen demostrado tener una capacidad de valoración estética profundamente desarrollada y esto hubiese tenido como consecuencia resultados desfavorables entendería que el informe pretende dar menor relevancia a estos aspectos, pero la realidad dice que aquel método de enseñanza-aprendizaje ha fallado.
En definitiva, este desplazamiento pretende hacer frente a la inutilidad de estudiar la gramática del lenguaje visual en sí misma y sólo para sí, que es el modelo mayormente establecido y que ya ha demostrado de sobra su incapacidad para formar personar capaces de disfrutar del placer que produce el arte y abrirse a mundos que ayudan a ser... algo parecido a feliz.

jueves, 23 de febrero de 2012

María Carribero propone el artículo adjunto de El Jueves


El Jueves 21 de febrero de 2012

"Mucha policía, poca educación. La policía se pasa por la piedra a los alumnos del IES Lluís Vives de Valencia


Policia
Hola, niños. Estáis blandos. Estáis muy, muy blandos. Lleváis, como mínimo, 8 años de hostias atrasadas. La escuela socialdemócrata, con sus educaciones para la ciudadanía, sus subvenciones para pobres y sus clases donde se mezclan a los listos y a los tontos (a.k.a.: alumnos con déficit de aprendizaje), ha apagado vuestro ardor guerrero. No estáis preparados para la competitividad feroz del neoliberalismo. No estáis preparados para este nuevo orden mundial, en el que los Estados deben velar para que se respete la ley de la selva. Por eso, hemos enviado a la policía para que haga de vosotros hombres de bien. ¿No lo entendéis? Pues tranquilos, que la letra, con sangre entra.
Nos ha dicho un pajarito que en Valencia os quejáis de la falta de calefacción en las aulas. Pues ya tenéis a la policía para sacaros el frío del cuerpo a hostias. También nos han llegado voces que piden que los recortes no afecten a la calidad de la educación. Faltaría menos. Por eso, en vez de profesor de historia, pluriempleamos a los antidisturbios para que, porra en mano, os expliquen como se trataba a los manifestantes antes del 1975. Es duro y sabemos que no todos los estudiantes serán capaces de soportarlo, pero ya era hora que alguien os enseñara que no todos merecéis unos estudios superiores ni un trabajo que os guste. El que vale, vale, y el que no, para reponedor del Mercadona.
Niños, os han metido ideas extrañas en la cabeza. Os han dicho que la democracia es el gobierno del pueblo, lo cual no es del todo falso. Lo que no os han explicado es que, justo después de habernos votado, dejáis de ser pueblo para ser MASA. Así que, por favor, no salgáis a la calle ni os quejéis en contra de nuestras decisiones. Estaos tranquilitos mientras nosotros os moldeamos con nuestras manos de demiurgo. O con nuestra porra de agente de la Ley, que para el caso es lo mismo. Si nos hacéis caso, España va a salir de la crisis. Puede que el pueblo español no, pero España, como país, seguro que sí.
Así que, niños, haced como la policía: callad y obedeced. Sabemos que lo entenderéis, porque al igual que los antidisturbios, vosotros tampoco tenéis muchos estudios. Y esperamos que sigáis así por mucho, mucho tiempo.
Atentamente, vuestro gobierno más popular."

Sobre las carencias de los profesores


Por Teresa Ariza

Para lograr con éxito los objetivos pedagógicos de la enseñanza de las artes plásticas, el Informe Alcalá incluye un apartado dedicado a la mejora de la formación del docente y propone el abandono de la formación generalista medular o central, para, desde un primer momento, especializarse en la disciplina que se impartirá, por ejemplo, las artes plásticas.
Ello me ha llevado a reflexionar sobre las carencias habituales de los profesores de artes plásticas de secundaria. Generalmente uno de los dos pilares fundamentales que han de tener para ser competentes se tambalea: o bien tienen carencias en cuanto a su formación específicamente artística, o bien son incompetentes a la hora de ordenar sus conocimientos de forma que los puedan transmitir adecuadamente en el aula.
Esto me ha llevado a preguntarme si no sería una buena idea que la carrera de bellas artes contase con un bloque de formación obligatorio enfocado a la docencia. Cuando digo a la docencia me refiero a una especie de disección de los conocimientos propios que los estructure de forma parecida a como propone el Informe Alcalá. Esto podría suponer algunas mejoras, no sólo para los futuros estudiantes de secundaria que contarían con un profesorado mejor formado, sino también para los propios licenciados de bellas artes.
Esta estructuración de los conocimientos que se aprendería de forma obligatoria en la propia carrera de bellas artes serviría:
- Para que los licenciados se diesen cuenta de lo que saben y lo valorasen. ( Esto combatiría el sentimiento de inutilidad y falta de satisfacción con la propia formación que a menudo atormenta a los estudiantes de bellas artes)
- Para contrarrestar la tendencia al ensimismamiento y soledad (personal y social) que a veces provoca la dedicación a las artes plásticas. Es decir, se compensaría ese sentimiento de incomprensión del “ artista sin interlocutores”, con una faceta mucho más social y útil, que sería la preparación como docente de educación infantil, como comunicador de conocimiento.
Enlace a una entrevista realizada en el 2009 a Timo Jokela, decano de la facultad de arte de la universidad de Laponia. Creo que es interesante al hilo de esto:

http://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CCUQFjAA&url=http%3A%2F%2Fdialnet.unirioja.es%2Fservlet%2Fdcfichero_articulo%3Fcodigo%3D3311587&ei=JdNET7eMJoit0QXy0LSWBA&usg=AFQjCNFmUG6pWlXkUye_JZD-PfPEUad-iQ&sig2=QxVOYYxNekcXBC-8X8AN5A

miércoles, 22 de febrero de 2012

El MNCARS y el ICOM (más)

Elisa Díez dice:

“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al  servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”

El factor sin ánimo de lucro parece peliagudo. Ya que ¿Cómo, quién y en factor de qué se regula el importe de un museo? En el Reina Sofía por ejemplo el importe de la entrada es de 6 o 3 euros, pero si indagamos en el precio de entrada de diversos museos del ICOM como el Louvre, vemos que las cifras varían: Louvre: en torno a 10 euros, Metropolitan Museum of Art, 25 dólares (unos 18 euros).  Y no es sólo la entrada, los talleres, los carnets oficiales de afiliación al museo en particular, etc. también tendríamos que tenerlos en cuenta.
Respecto a los puntos que más se han estado destacando en las conversaciones en el blog, a primera vista se duda de si el Reina Sofía los cumple o no son:
Los museos que poseen colecciones las conservan en beneficio de la sociedad y de su desarrollo.
Claro que todo esto genera una elevada suma de dinero. Decir que los museos conservan las obras en beneficio de la sociedad es hablar con cierta ironía, teniendo en cuenta que los ciudadanos no participamos, más que como meros observadores. De echo, las cláusulas del Reina Sofía sobre la participación ciudadana son que se podrán formular quejas y sugerencias, escritos y formar parte de la Asociación de Amigos del Museo (que acarrea por supuesto un importe) y que cierra la actividad de los socios básicamente a la mera información mensual y a descuentos en talleres, etc.  Al final es la ilusión de creer en una participación activa.
Aún así El Reina Sofía cuenta con una amplia variedad de servicios al ciudadano que sí entiendo son una forma de desarrollo (conocimiento, educación) para la sociedad, que van más allá de las exposiciones, tales como Biblioteca y centro de documentación, así como acceso (restringido) a investigadores a los fondos museísticos, actividades tales como ciclos de cine, talleres, programas escolares, congresos, etc.

Y tal y como anuncia en su web como funciones:
Exhibir ordenadamente las colecciones en condiciones adecuadas para su contemplación y estudio y garantizar su protección, conservación y restauración.
Desarrollar programas de exposiciones temporales de arte moderno y contemporáneo.
Impulsar el conocimiento, difusión y comunicación de las obras e identidad cultural del patrimonio artístico del museo y desarrollar actividades didácticas respecto a sus contenidos.
Desarrollar programas de investigación y elaborar y publicar catálogos y monografías.
Establecer relaciones de colaboración con otros museos e instituciones culturales para favorecer el intercambio de experiencias y conocimientos.
Los museos poseen recursos que ofrecen posibilidades para otros servicios y beneficios públicos.

Habría que matizar a qué se refiere con beneficios públicos, ya que se puede entender esto como beneficios económicos que se destinan, o como que el museo otorga con diferentes actividades, etc. a los ciudadanos un beneficio público. Esto último, en el caso del Reina Sofía se puede ver reflejado sobre todo en las convocatorias públicas de investigación en el museo.
También comentar sobre la difusión del patrimonio inmaterial que recalca la definición de museo del ICOM. Según la UNESCO el patrimonio inmaterial “abarca las que innumerables grupos y comunidades de todo el mundo han recibido de sus antepasados y transmiten a sus descendientes, a menudo de manera oral”. Es algo difícil pues para un museo difundir el patrimonio inmaterial (intangible), de diversas sociedades. Teniendo en cuenta que normalmente, además, atraería más lo que viniera de culturas foráneas. Respecto al Reina Sofía, diré que hace sus esfuerzos sobre todo con su “Programa Fisuras” y sus programas públicos. Ya que realiza, sino una difusión de la cultura y/o conocimientos de unos antepasados, si que utilizan el medio oral y visual (danza, teatralidad, exposiciones novedosas y alternativas que recogen sonoramente aquello que nos rodea, etc.), generando según la propia institución un “debate que doten a la línea narrativa de la Colección de una dimensión adicional”.
Al final las cláusulas que describe el ICOM parecen estar redactadas de una forma vaga y general para que al final cada museo pueda justificar dentro de cierto rango su propia institución.
Para terminar me gustaría dejar abierto a opinión algo que me ha olido raro: el Reina Sofía se define en su propia web como una alternativa a los museos más clásicos de carácter más histórico que hay en Madrid. Alardea de ser una alternativa contemporánea generadora de espacios de discusión proponiendo “modelos de resistencia en una sociedad en la que priman el consumo y la mercancía (...)”. Resulta pues cuanto menos curioso, que algunos de los socios mayoritarios del mismo museo sean Mahou, la Mutua Madrileña y Telefónica.


Eva Gutiérrez dice:


“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”
Lo primero sobre lo que me gustaría incidir es en el debate que ha surgido sobre el museo como institución sin fines lucrativos. No podemos posicionarnos frente al Reina Sofia como institución lucrativa basándonos únicamente en si cobra su entrada o no.
Si bien defendemos el método científico creo que la investigación debería ser algo más elaborada para poder asumir algún tipo de conclusión, yo, personalmente no puedo hacerlo.
Por otro lado, tampoco podemos basar toda la actividad del Reina Sofia únicamente en sus exposiciones.. Actualmente, el Reina Sofia imparte un postgrado en “Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual” junto con la Universidad Autónoma de Madrid y un “Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual”.
Con respecto a las artes escénicas, hago un repaso del mes de Febrero, por si a alguien le apetece:
- Reactivar/reinterpretar. Prácticas escénicas y performativas en el museo de arte contemporáneo
 http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/artes-en-vivo/reactivar-reinterpretar.html
- Falke Pisano. El cuerpo en crisis (albergar, tratar, representar)
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/artes-en-vivo/2012/cuerpo-crisis.html)
- Situación Sonora: La Deriva Aural
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/artes-en-vivo/situacion-sonora.html)
- Modus Novus Santiago Serrate, director Joan Enric Lluna
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/artes-en-vivo/cndm-modus-novus.htm)
En el campo audiovisual:
- Jafar Panahi y Mojtaba Mirtahmasb. This Is Not a Film
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/audiovisuales.html)
- El Silencio del Palacio. Perspectivas del cine feminista.
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/audiovisuales.html)
- ¡Para saber, hay que imaginarse!
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/audiovisuales.html)
- La pantalla convulsa. Historias del cine. Colección III (1962-1982)
(http://www.museoreinasofia.es/programas-publicos/audiovisuales.html)

Todas éstas actividades son gratuitas.
Parezco la gran defensora del Reina Sofia, no, ni mucho menos, pero creo que alguien debe contrarrestar tanta mala crítica. Pues si nos paramos a pensar el problema no reside en el Reina Sofia. Reside en el problema de cómo desde hace ya tiempo se concibe lo social y lo público y de cómo un sector con mucho poder no está respetando ninguno de los citados.



Galya Hristova dice:


Después de todo lo que se ha escrito sobre el ICOM y la definición, que este hace sobre lo que un museo es o debería ser, considero innecesario transcribir aquí de nuevo dicha definición. Creo que la definición es precisa y encaja perfectamente con la definición del Museo del MNCARS. Este museo, en concreto, está destinado al patrimonio artístico-cultural. Quizá, lo que hay que cuestionar es el papel del “arte” en la sociedad actual. ¿Es educativo y realmente repercute de alguna forma en la vida? ¿Podemos afirmar que los museos modelan la sociedad o es lo contrario la sociedad la que demanda y modela los museos?
La forma hedonista de verlo todo hoy en día, la concepción del conocimiento como esfuerzo innecesario y una falta de interés con todo cuando se trata de educación, ahonda en la concepción del museo, como show o espectáculo. El arte no se acepta como parte de la vida, sino como forma de entretenimiento, de allí la expectativa popular de un museo como sitio de recreo. Los museos son más bien lugares para el “arte hegemónico”, de y para intelectuales, dejando a parte el arte de la calle, que sin proponérselo es el que realmente analiza y representa la realidad. Pero no podemos culpar a las instituciones. ¿Por qué provocar preguntas si es mucho más fácil satisfacer las exigencias a un pueblo sin inquietudes? ¿Cómo esperar una intervención de este tipo por parte de los “artistas” si la mayoría del arte está subvencionado?
Entrando en la página del museo de Prado aparecen muchísimas actividades educativas, allí se puede incluir la visita de la exposición de Muntadas con un grupo de segundaria. Si la visita además de ser programada por la organización del museo incluye una preparación e información previa a la visita, que estimule cuestiones, actividades y debates posteriores, puede ser una visita muy educativa.
A continuación os dejo un texto de Juan Pablo Renzi (participe en “Tucumán Arde” años 60) que afirmaba en su manifiesto "…entre otras cosas, el arte no es una actividad pacífica, ni de decoración, sino un compromiso activo con la realidad, porque aspira a transformar esta sociedad…". Esta no es una reivindicación de la función “educativa-instructiva” del arte sino una reivindicación de su poder transformador si está comprometido con las problemáticas sociales de forma activa.


Luis Lancho dice:

El MNCARS y sus funciones no están acordes con la definición de museo según el ICOM. Si partimos que desde el momento de poner un pie en el centro, debes de abonar una cuota para poder reflexionar ante el patrimonio que nos ofrece, ya desde ese instante se derrumba la definición de museo.
En lo referente a la educación que ofrece el museo, en su pagina web podemos comprobar que la oferta se reduce a visitas guiadas y estructuradas por edades, que no buscan mas que entretener y posiblemente hacer más caja, y no es que el museo tenga una oferta corta en lo que a educación se refiere, no. Sin ir mas lejos, ofrece masters oficiales de todos los tipos y colores para la formación de los futuros profesionales del tejido artístico internacional. En ese sentido solo le podemos reprochar que estos masters sean de pago y no estén sujetos a becas o concursos, que por otro lado pueden generar dudas en cuanto a los criterios de selección. Sigamos con el análisis, encontramos proyectos de investigación para artistas, becas para creadores, críticos… .Se ofrecen también conferencias, simposios, lecturas, seminarios, clases magistrales, proyecciones, biblioteca…  y la gran mayoría son de entrada gratuita hasta completar aforo.
También se ofrece material didáctico y programas para el público escolar, incluso podemos encontrar un área de pensamiento  debate:
El Museo Reina Sofía, en su papel como vehículo de conocimiento y reflexión, así como de impulsor de nuevos espacios para la experimentación, creación y difusión de las artes contemporáneas; pone en marcha diversas líneas de trabajo de pensamiento y debate:
El desarrollo de marcos de investigación, análisis y debate que doten a la línea narrativa de la Colección de una dimensión adicional, así como a la programación de exposiciones.
La puesta en marcha de foros de discusión sobre cuestiones clave del debate contemporáneo que incumben al museo, en tanto que institución destinada a dotar a la ciudadanía de marcos de análisis crítico de la cultura.
La puesta en marcha de proyectos de trabajo colaborativos y en red con agentes culturales de muy diversa índole -desde instituciones internacionales a pequeños colectivos- con el fin de aglutinar redes y catalizar iniciativas y proyectos a distintos niveles dentro y fuera de nuestro país.
La experimentación con métodos alternativos de mediación entre los ciudadanos y las propuestas del museo, utilizando como punto de partida las experiencias de los artistas y de los agentes con lo que se establece colaboración.
Vamos, que dando un garbeo por el espacio virtual del Reina Sofía podríamos pensar que hemos descubierto un nuevo Agora.
Así que podría definirse como Museo si cumpliera un pequeño pero importante requisito, ¿qué pensaríamos si nos hicieran pagar por acudir a una biblioteca?,  ¿por que a una institución nacional se la denomina pública cuando en realidad sus puertas están cerradas?  ¿Es que a caso la sociedad de su entorno, tiene cabida en las entrañas estructurales de dicho museo?, ¿es realmente tan cercano y abierto a la intervención ciudadana como cabría esperar y como lo presentan? No, no lo es…
No hay que pensar que es este solo es un problema de el Reina Sofía, el problema se extiende a nivel provincial, nacional y tristemente internacional. Los “museos” se han convertido en parques de atracciones, la gran mayoría de visitantes son turistas, el ciudadano no interviene,  no participa y en consecuencia no reflexiona.
Sin desprestigiar las magníficas y grandiosas colecciones de los centros de Paris, Berlin, Madrid, incluso las muy buenas propuestas de centros como el MUSAC, no creo que centros como el Pompidou, o der Bandenburger Bahnhof comisaríen y organicen sus muestras y colecciones en torno a la premisa de que son “centros de interpretación y reflexión de la sociedad contemporánea”, si no que se rigen según valores de mercado. El marketing prima ante la oportunidad humanística. Aun así  la oferta que ofrece el MNCARS es buena en muchos sectores como las artes escénicas o las conferencias por parte de artistas.


LDGR dice:


Después de ver la exposición de Muntadas, mi descontento personal con el museo Reina Sofía ha llegado a su culmen. En mi opinión una exposición que, a nivel narrativo, de obras y de artista reconocido español, tiene mucho interés. Creo que la forma de exponer y trazar el recorrido de la exposición era un intento desesperado de mantener el discurso de Antoni Muntadas lo más acallado posible (aunque es extraordinariamente sorprendente encontrar este discurso dentro del museo Reina Sofia...)
La estructura laberíntica y caótica, la falta de información, la oscuridad excesiva, los espacios pequeños y agobiantes y un largo etc dejan entrever como el fin de este museo es preservar lo que tiene: El Guernica. El resto de exposiciones obedecen intereses dudosos y, en mi opinión, verdaderamente poco honestos para un museo que pretende ser “buque insignia del arte contemporáneo en España”.
El Guernica, la gran atracción turística, tiene que ser preservada como sea, y para conseguirlo no dudarán (el equipo del MNCARS) en impedir la buena comprensión del resto del museo. Pero no me sorprende ya que son sólo los turistas los que estás dispuestos a pagar la tarifa general para ver esta obra, convirtiendo el resto de obras del museo en simples trampantojos en las paredes de este. Pero, ¿qué más le dará a Manuel Borja-Villel? Tiene vía libre, permiso absoluto e interés escaso (siempre en mi opinión) de hacer del Museo Reina Sofia lo que en su día prometió.
¿Se está convirtiendo el museo en una institución con ánimo de lucro? No creo que haya que contestar a esto lamentablemente, pero, para respaldar mi idea sólo hay que leer la noticia del 17/02/2012 en el periódico EL Mundo (http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/17/cultura/1329499845.html). ¿En época de crisis y recortes presupuestarios que ahogan a muchos puede el MNCARS permitirse 700.000 euros en adquisición de obra nueva? ¿Qué hace/pretende/intenta hacernos creer el Ministerio de Cultura aportando 100.000 euros estando el país como está? Y sobre todo y peor aún, ¿donde se encuentra el ICOM? ¿Se siguen sus principios deontológicos? Yo tenía entendido que nuestros museos y centros de arte seguían o al menos pretendían seguir los principios y códigos marcados por el ICOM. Yo sinceramente, con la situación de nuestro país y la especulación en la que se está sumergiendo el Reina Sofia, quería saber si las últimas adquisiciones responden a esto:  El Código de Deontología del ICOM estipula que los museos deben adoptar una definición escrita de la política de colección que remita a los aspectos éticos de la adquisición.  (Cómo administrar un museo:
Manual práctico. UNESCO e ICOM. Versión PDF pag 20)
Siento decir que el mundo de la cultura, como muchos ya sabemos, es un espectáculo para aquel que lo pueda/quiera pagar, en manos de especuladores. Me parece relevante añadir aquí un fragmento en relación al carácter económico/especulativo de los museos de una entrevista realizada por el periódico Público a José Guirao y Miguel Zugaza (ex director y ex subdirector del Reina Sofia y ahora director de La Casa Encendida y director de El Prado respectivamente):
¿Se debe legitimar la cultura en función de sus beneficios?
Miguel Zugaza: Eso, por supuesto, no. No es el indicador, pero no por eso no puedes dejar de considerar el fenómeno cultural dentro de la realidad. Y la realidad es social, política y económica.
José Guirao: El gran peligro de eso es que solo tienen sentido los proyectos muy comerciales. Si un museo no te sorprende o te descubre, ¿cuál es su función?

¿Dónde está la función educativa del museo? ¿Han quedado ocultas detrás de los intereses económicos? (Apreciar y promover el patrimonio cultural y natural: El museo tiene el importante deber de desarrollar su papel educativo y de atraer un vasto público surgido de la comunidad, de la localidad o del grupo al cual presta sus servicios. La interacción con la comunidad y la promoción de su patrimonio forman parte de su misión educativa. (Cómo administrar un museo: Manual práctico. UNESCO e ICOM. Versión PDF pag 11))

¿Aprueba o suspende?


Por Lucía Tauler

El pasado sábado 18,tuvo lugar un debate, por llamarlo de alguna manera, sobre la educación española en Telecinco. “El Gran Debate”, así se llama el programa, versó acerca de temas un tanto prosaicos, como el nivel de estudios en comparación con Europa (Documento Pisa), el respeto en las aulas, la inmigración, la inminente Reforma de la Educación…Y no quiero decir que estos asuntos no sean relevantes o menospreciar en ningún caso algunas intervenciones muy oportunas acerca del estado de la Educación Pública. Lo que quiero transmitir es que este tipo de programas se hacen eco de problemas realmente trascendentales en la actualidad española y que estos discursos no hacen más que promover la polémica y el debate político, que todos sabemos ya de sobra por qué derroteros anda. No aporta nada más que animadversión entre unas opiniones y otras, dejando a un lado el tema en cuestión, ¿Qué se puede hacer para mejorar la situación actual?
En la tertulia había periodistas, profesores universitarios, periodistas, amén de representantes políticos dispuestos como en una especie de Arca, todos en parejas de opuestos, y no sólo de sexo, sino de ideales partidistas. En las butacas no estaba sentado ningún docente, ni de primaria ni de secundaria, tampoco había miembros de ningún sindicato o algún representante estudiantil… ¿sospechoso?
Quizás un nombre más adecuado para el “debate” hubiera sido ¿La gestión de los partidos políticos en educación aprueba o suspende? Propuesta extraída de un foro de docentes a raíz del programa. Este enunciado no dejaría lugar a dudas, por lo que, como apunta el maestro que hizo este comentario tan oportuno, no tiene debate alguno. Pero parece que lo que sí sigue interesando es desviar la atención hacia disputas grotescas,por ejemplo,  alrededor de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, con la intervención del clero incluida…
Y es que en conclusión, resulta bastante triste tanto el panorama político como el mediático, aunque creo que de esto también somos conscientes. El circo televisivo continúa ejerciendo supuestos alardes de decencia y compromiso social cuando lo que hace no va más allá de alimentarse de querellas sensacionalistas y abyectas.
Mientras tanto, tiene lugar la lucha en la calle, la indignación real y la movilización de todo el colectivo educativo. Docentes y estudiantes no pararán de gritar, por muchos palos que reciban y que sólo los harán más fuertes. Que tiemblen, que se estremezcan, pero sobre todo que sean conscientes de una vez por todas de que “HEMOS DESPERTADO”, y no volveremos a dormir a gusto hasta que consigamos nuestros objetivos: Una educación PÚBLICA de CALIDAD.

martes, 21 de febrero de 2012

GRADO


Por LD

Como ya han aclarado algunas compañeras, el cambio de nomenclatura con respecto al Grado en Artes Plásticas, en Diseño, en Restauración y Conservación de Bienes Culturales, en Música, en Teatro y en Danza no afecta a los grados recientemente instaurados en las Universidades Españolas. Este cambio sólo supone la defensa del territorio universitario frente al no universitario de las escuelas de arte. En mi opinión es una defensa de los privilegios de las universidades, para monopolizar los títulos que, hoy por hoy, no sirven para mucho.
Se defiende así la igualdad de condiciones de entrada a un centro y, para luego salir con el mismo título. Y con estro entraríamos en el debate de si, con el cambio de licenciatura (plan del 2000 con prueba de acceso y 5 años de estudio) al grado de Bolonia (sin prueba de acceso, nota de corte baja y 4 años de estudio) se hizo bien en rebajar tanto el nivel de entrada del estudiante.
Pero volviendo al tema de los grados; hay gente que cree que lo mejor sería que estos centros impartieran sus materias para luego otorgar el mismo título que en la universidad. Esto sería  incorporar los centros de artes al sistema universitario. Personalmente creo que hay que darle oportunidades a todo el mundo pero, hay ciertos casos en que la cantidad de centros que imparten las mismas materias y que se solapan unos con otros es ya excesiva. Demasiados centros oficiales y no oficiales que imparten las mismas materias, los mismos contenidos etc... ¿Porqué ocurre esto? ¿No se debería mantener actualizada la universidad para que no proliferaran los centros paralelos? Creo que, como los títulos y las carreras universitarias están devaluadas y el paro existente en todas las materias es inimaginable, los estudiantes van otros centros donde puede ser más económico/más específico/más profesionalizante.... no lo se.
En un lugar a parte, ¿deberían ser las enseñanzas de teatro y danza de nivel universitario? Esto es un tema que no domino aunque, ya que el gobierno está tan empeñado en equiparar el nivel de estudios con respecto a Europa, el siguiente paso será mirar hacia Alemania, Noruega y Francia para establecer que es lo que “tenemos que hacer”.

Educación Vital


Por Paula Fernández

Todos estamos inmersos en un sistema de “enseñanza del miedo”, consistente en educar para “defenderse” de amenazas y miedos de todo tipo más que para expandir nuestra vida hacia una sabiduría simple, concreta y alegre. Esta pedagogía de las pasiones tristes identifica la felicidad con la satisfacción material.
Swami Kriyananda, en su libro “Cómo educar para la vida” , afirma que el ser humano, para funcionar plenamente y de forma eficaz en este mundo, debe desarrollar cuatro instrumentos de madurez: 1) Energía física y autocontrol corporal, 2) Calma emocional y sentimiento expansivo, 3) Fuerza de voluntad dinámica y tenaz, 4) Intelecto perspicaz y práctico. Si se suprime de la ecuación uno de estos aspectos, la educación se distorsiona. Cada uno de ellos depende, para perfeccionarse, de los otros tres.
La edad escolar es el mejor momento para elevar la conciencia de los niños y jóvenes y mejorar, en consecuencia, todos los aspectos de su vida. Si a un individuo se le enseña desde pequeño ciertas estrategias, no se verá obligado, como la mayoría de los adultos, a trabajar duramente para superar las tendencias negativas adquiridas con el tiempo. Es importante, pues, una buena base de disciplina desde una temprana edad.
La escuela puede convertirse en un luminoso lugar de crecimiento si el ambiente está impregnado de alegría y armonía. Los niños pueden crecer más equilibrados y serenos si los profesores se preocupan no sólo de su crecimiento intelectual, sino también del cognitivo, emocional, moral y espiritual. Los niños necesitan ser nutridos a un nivel más profundo y esto exige un método nuevo de enseñanza, así como la cooperación parental con este sistema.
El sistema educativo se concentra en enseñar hechos, pero dedica muy poca atención a desarrollar la capacidad del estudiante para absorber la información que recibe. Se le proporcionan los instrumentos exteriores para la realización, pero no se le sugieren jamás los métodos para desarrollar sus poderes de concentración, su memoria o su capacidad para pensar con claridad, sin los cuales los instrumentos son inútiles.
Durante demasiado tiempo la educación ha estado encaminada al desarrollo de la mente. Es necesario abrir la escuela a nuevas posibilidades para despertar en los estudiantes la intuición y la confianza, para encaminarles, hacia la madurez.

Referencia: Swami Kriyananda, (1997), “Education for Life”, Crystal Clarity Publishers.

EL DISTRITO ÚNICO EDUCATIVO: UNA MIRADA DESDE LOS VALORES DE LA EDUCACIÓN


Por Elisa Díez Partearroyo

“La Consejería de Educación ha anunciado el cambio en el baremo de escolarización. Hasta ahora, la cercanía al centro educativo y el nivel de renta otorgaban una parte significativa de la puntuación. A partir de la entrada en vigor de la nueva norma (parcialmente este curso y totalmente en 2013-14) la mayor puntuación se otorgará por el hecho de tener hermanos en el centro, la puntuación por renta se restringirá a los perceptores de la renta mínima de inserción, y se adjudicarán puntos si padres o hermanos mayores estudiaron en el centro solicitado.
El principal argumento del gobierno de Madrid es que así se fomentará la libertad de elección de centro, en su opinión restringida por la preferencia a la cercanía. Lucía Figar, la Consejera de Educación, ha llegado a afirmar que de este modo disminuiría la acumulación de alumnado en situación de desventaja social en determinados centros. ¿De verdad cree la señora Figar que se producirá un trasvase significativo de los hijos de los parados, de la población inmigrante, del alumnado en situación de dificultad, o simplemente de la clase media hacia los centros escolares de renombre, y simultáneamente las familias acomodadas de los barrios de alto nivel se lanzarán a solicitar plaza para sus hijos en los centros públicos de Aluche, de Cuatro Vientos, de Puerta del Ángel, del Lucero...? ¿Cree la Consejera que las familias en dificultades podrán afrontar en igualdad de condiciones que las familias acomodadas los gastos (comedor, transporte, cuidado...) que supone escolarizar a los niños lejos de casa ? ¿Cómo compensará la Consejera el efecto disuasorio de las cuotas, los uniformes, las actividades complementarias? Las palabras de la Consejera solo se pueden entender, en el mejor de los casos, si han sido pronunciadas desde una posición de pertenencia a la élite social, rotundamente desconocedora de otra realidad vital que no sea la de la “gente bien” de toda la vida. Por que la otra alternativa es que las haya dicho con conocimiento real de lo que significan, lo que implica una indigna estrategia de discriminación social.
Sin duda la Comunidad de Madrid está en disposición de implantar este nuevo sistema de acceso a los centros educativos que favorece a los que más tienen, pero lo que no podrá es imponer a toda la ciudadanía su dogma de la competitividad educativa como valor máximo, ni los criterios del mercado como motor de la vida escolar. Desde la Plataforma Latina Reverde le decimos al Gobierno de Madrid, pero también a los ciudadanos, que ese “pensamiento único” liberal que quieren imponer en todas las facetas de la vida no es el “único pensamiento” posible: muchos ciudadanos creemos que a nuestros hijos les favorece estar con niños de toda condición social, que la cercanía del colegio al domicilio es un valor de bienestar cotidiano, que la verdadera excelencia educativa es la que capacita para ser feliz y no la que te sitúa en ventaja sobre los demás, que el éxito tiene una dimensión colectiva sin la cual se tiñe de egoísmo, que sabemos que la competitividad no es justa si todos los participantes en la carrera no parten del mismo nivel de partida. Hay otros valores ciudadanos, otros valores de convivencia, otros valores educativos, señora Figar”.
ASOCIACIÓN DE PADRES DE ALUMNOS 
               "FIGARO” 
IES MARIANO JOSÉ DE LARRA 

Este texto es un artículo publicado desde la Plataforma Latina Verde (movimiento social que aúna esfuerzos tanto de padres como de diversos colectivos para apostar por una escuela pública de calidad) que habla sobre las modificaciones en el baremo escolar que la Conserjería de Educación ha anunciado y propone entrar en vigor de forma completa en el curso 2013/14.
Para empezar hay que tener en cuenta que la norma que se describe no tiene características novedosas, y que además se han sacado de los sistemas de aceptación de alumnado que ya se llevan a cabo en los centros privados.
El mayor problema que plantea la nueva norma, es tal y como argumenta el texto, que ésta sigue siendo una norma sectaria que continúa la,en España inseparable, unión nivel económico = nivel educativo.
Un artículo en Público (2007), recalcaba que los colegios privados acaparan más resultados positivos (38 puntos) que los públicos. Esto se explica por el estatus social al que hacen referencia los primeros. Con esto se ve reforzada la crítica que realiza el texto. La nueva normativa parece creada sin mucho sentido, ya que va a continuar, y a hacer aún más visible, la diferenciación educativa que en España se da dependiendo del nivel económico/social/cultural de la familia en la que uno nace. La realidad esque ya a día de hoy en los colegios privados y en algunos concertados, para poder acceder, hay que estar en lista de espera incluso  años (no meses). Si la nueva normativa además apoya los puntos que uno puede ganar siendo antiguo alumno (contactos) del colegio, no hace sino seguir cerrando el círculo de esos colegios. Ya que los padres de barrios menos boyantes que han asistido a colegios públicos, tienen ya de primeras menos posibilidades de que sus hijos puedan acceder a los colegios privados y concertados de los que ya participan los ciudadanos de un nivel económico más alto que llevan generaciones acaparando estos centros.
Esto por no hablar del problema de la inmigración (16,9% de la población madrileña), del que los colegios privados no parecen hacerse eco, quedando toda esta nueva población en los centros públicos, que con menos recursos económicos tienen que hacer frente a la problemática de inserción social, idiomática, etc. Lo que inevitablemente y en muchas ocasiones, debido a la falta de recursos o saturación del sistema, baja el nivel educativo general del centro, frente a aquellos centros educativos que, por criba económica (realmente criba elitista de esnobismo social) no incorporan a estos alumnos.
Y es que al final la educación seguirá siendo, como ya es, un tema económico más teniendo en cuenta las altas cuotas a pagar y las plazas limitadas a las que se accede. Así y para que sea más ilustrativo, se han recabado diferentes datos y se ha hecho una media de la inversión inicial económica que unos padres tienen que realizar para poder dar a su hijo una educación en un colegio privado: 200 euros de matrícula, 145 euros de libros, 200 euros de uniforme, 180 euros de comedor (con la nueva ley no se escogerían los colegios por proximidad y la posibilidad de poder acceder a un colegio privado cercano es ínfima), una mensualidad mínima de 300 (puede ser mucho más elevada). A esto habría que sumarle el transporte (tanto en vehículo propio, como en transporte público o privado), etc. El hecho pues esque pocas familias ( y más a día de hoy) pueden permitirse esta inversión. Aún así, hay colegios privados y concertados que dan la opción de poder asistir a un horario “especial”, generalmente de turno de tarde, para el cual las tasas a pagar son menores. Llegando incluso a recopilar material (tanto uniforme, como material escolar) del horario “preferente” o aquellos que sí se lo pueden permitir. Que al final, son las familias que tienen un nivel económico y social alto, frente a aquellas familias de un estrato o nivel social más bajo, que quieren para sus hijos y para ellos mismos las características de élite que estos centros promenten. Pero eso sigue creando una diferenciación de clase social entre los alumnos, ya que se junta a aquellos de un nivel económico inferior en los mismos horarios, tal como se hace en la realidad en los colegios públicos con aquellos alumnos que no llegan al nivel necesario que se supone general de clase y se les mete en un mismo aula con un horario de clases especiales y ritmo diferente. Lo que al final acarrea necesariamente un nivel educativo inferior para estos últimos. A esto lo llamamos Diversificación.
Sigue siendo pues una educación, la de estos centros, de carácter elitista. Y es que además es por eso por lo que los padres están pagando estas cuotas. Porque se vincula este tipo de educación con una posición social determinada (alta), con un estatus social y cultural mayor, que dará más salidas laborales y mejores condiciones y facilidades económicas a los futuros alumnos. Así lo corrobora un estudio realizado por El País, que afirmaba la convicción general de que el centro escolar puede influir en el futuro profesional, en el desarrollo personal y en la calidad de la formación académica.  Aunque hay que tener en cuenta, que de hecho, una vez descontadas la diferencias económicas y de carácter social de los centros, la educación pública resulta salir favorecida (según informe PISA 2006).
La realidad es que no abundan estudios sobre estas características en los últimos años. Aunque no es de extrañar, teniendo en cuenta que en España, el sistema educativo parece más una característica partidista que un tema de carácter central, y cambia con cada nuevo gobierno.

Sobre educación. Divagaciones atractivas, peligrosas y egocéntricas.


Alberto Navarro Pérez.

Últimamente me asaltan serias dudas que redundan sobre una misma cuestión nuclear: ¿cómo voy a llegar a ser un buen profesor?  Para educar o, mejor dicho, para transmitir, hace falta cierto entusiasmo y pasión. Tener vocación. Creer de verdad; y cuando digo creer, digo estar inmerso, vivir sumergido en ese ámbito del conocimiento y participar de él a través de su divulgación. Es una tarea muy ardua, sacrificada y exigente. Hay que estar siempre abierto al conocimiento y en continua formación. Paradójicamente, se podría decir que el docente es el eterno estudiante.
Además, hay que saber guardar siempre las distancias y ser objetivo, no dejarse llevar por los sentimientos. El maestro/a  es gestor de la principal fuente de desarrollo del mundo: personas. Y hay que saber tratarlas como tal, no como materia inerte. Es un capital con el que no cabe especular. Gestionar hábilmente, ofreciendo todos tus recursos.
Yo soy un mar de dudas y muy errático. No diría que fuese pesimista. Cierto es que no hay nada en lo que haya destacado especialmente, pero disfruto aprendiendo e intentándolo. Me gusta pensar que hay cierto carácter hedonista en esta forma de abordar la vida.
Es imposible lograr todo aquello que uno tiene por objetivo. De hecho, si todos nuestros sueños y objetivos se consumasen seguramente sería porque nuestra capacidad de soñar y proyectar es muy limitada. Como en el mayo del 68 suscribo que hay que pedir o buscar lo imposible (“seamos realistas, pidamos lo imposible”).
Dejar de buscarlo implicaría estar muerto, perder la idiosincrasia del ser humano. Sabemos que vamos a fracasar, ¿y qué? Lo importante es perseverar con estoicismo y trabajar para acercarnos poco a poco. Al mismo tiempo, parece importante saber que cada paso que damos, también lo da nuestro objetivo porque la perfección no existe y pretenderla es, en cierto modo, una manera de amputar a la imaginación. Exigirse lo imposible a uno mismo.
A día de hoy, muchos jóvenes estamos desencantados y hastiados de una sociedad que nos resulta ajena e indiferente. A menudo nos dicen que somos conformistas y apáticos, que no luchamos por aquello en lo que creemos. Pues es verdad. Mi problema es que no tengo nada por lo que luchar porque tampoco creo en nada.
No creo que nada vaya a cambiar ni que sirva de nada dar una opinión que tampoco nadie me ha pedido. Cuando me paro a pensar en todo esto, me entra angustia e impotencia. Prefiero eludirlo porque al final, como la mayoría de la gente, tengo que cumplir con unas obligaciones del todo absurdas, salvo porque me ayudan a sobrevivir manteniéndome ocupado e impidiendo que me hunda. No encuentro una solución ni tampoco sé cuál sería la manera consecuente de obrar.
Soy culpable, lo reconozco. Mi crimen es perpetuar la hegemonía y ser una persona mediocre y ordinaria. ¿Cómo voy a ser así un buen docente?
Nietzsche, en su obra El nacimiento de la tragedia, recurre a Edipo, el personaje más doliente y desgraciado de la escena griega, aludiendo que fue concebido por Sófocles como el hombre noble que, pese a su sabiduría, está condenado al error y a la miseria, pero que al final ejerce a su alrededor, en virtud de su enorme sufrimiento, una fuerza mágica y bienhechora, la cual persiste, como su legado, después de su muerte.
Sófocles nos quiere decir que el hombre noble no peca. Tal vez a causa de su obrar perezcan toda ley, todo orden natural, incluso el mundo moral.
En Crimen y castigo,  Raskholnikov el antihéroe de la novela de Dostoievski, incapaz de superar las restricciones que le impone la sociedad para cumplir su vocación de ser útil a la humanidad, decide transgredir ese absurdo orden jurídico y moral por medio del asesinato de una vieja usurera. A través de Raskholnikov, Dostoievski hace esta reflexión:
“Todos aquellos que se elevan por encima del nivel ordinario, que son capaces de decir algo nuevo, deben ser, en virtud de su propia naturaleza, unos criminales necesariamente. Todos los legisladores y conductores de la Humanidad, sin excepción, han sido unos criminales, ya que al dar leyes nuevas violaron las antiguas. La naturaleza divide al hombre en dos categorías: una inferior, la de los hombres ordinarios, especie de materiales cuya única función es la de reproducir unos seres semejantes a ellos; y la otra superior que comprende a los hombres que tienen el don o el talento de hacer oír en su medio una palabra nueva.
Esta división de las personas en ordinarias y extraordinarias es un poco arbitraría. Las subdivisiones, naturalmente, son innumerables, pero las dos categorías muestran rasgos diferentes bastante marcados. A la primera pertenecen en general los conservadores, los hombres de orden que viven en la obediencia y la aman. Obligados, incluso, a obedecer, porque ese es su destino y porque la obediencia no tiene para ellos nada de humillante.
El segundo grupo se compone exclusivamente de hombres que violan la ley o tienden, según sus medios, a violarla. Sus crímenes son naturalmente relativos y de una gravedad variable. La mayoría reclaman la destrucción de lo que existe en nombre de lo que debe existir. El hombre extraordinario tiene derecho, no oficialmente, sino por sí mismo, a autorizar a su conciencia a franquear ciertos obstáculos, en el caso de exigirlo así la realidad de su idea. Mas si, por su idea, tiene que derramar sangre y pasar por encima de los cadáveres, puede en conciencia hacer lo uno y lo otro en interés de su idea.
El primer grupo es siempre dueño del presente; el segundo, del porvenir. El uno conserva el mundo y multiplica los habitantes de él, el segundo mueve al mundo y lo conduce a su objetivo”.
¿Hacen falta unos cuantos criminales? Parece que sí. Pero criminales que, como Robin Hood, compensen la balanza hacia el lado de los desfavorecidos y que, con cierta alevosía, transgredan las normas para intentar mejorarlas.  Porque, de corruptos que solo buscan pisar al prójimo para su propio enriquecimiento económico, ya estamos más que servidos.
En todos estos planteamientos hay latente cierto peligro. ¿Dónde establecer los límites de lo que nos está permitido? No ya solo por lo que es socialmente reprobable, sino aquello que nosotros podemos acometer sin quebrarnos como individuos educados en la moral cristiana del pecado.
¿Es posible y recomendable educar cuando contemplas y portas en alguna medida este tipo de ideas?
Cuando me paro a pensar en torno a esto, creo llegar a la conclusión de que para ser un buen docente hay que hallar un equilibrio entre el conocimiento y el escepticismo.
¿Es posible educar sin pretender convencer de nada?  Yo no quiero hacer apología, sin embargo no encuentro manera de comunicarme sin hacer discurso.

“Crime is the highest form of sensuality”
(“El Crimen es la forma más elevada de sensualidad”. Graffiti de King Mob).

El "arte" de… la palabra


Por Claudia Pérez Andrés

En la página web del partido que ahora preside el Gobierno, encuentro unas palabras muy bonitas y por desgracia muy vacías. En "nuestras ideas", es decir, sus ideas, tocan unos puntos de los que parecen no ser muy consecuentes, entre ellos (por centrarme en uno):
"Defendemos la reforma de la LOE para establecer la consideración de autoridad pública de maestros y profesores en el ejercicio de sus funciones y aprobar un Estatuto Básico de la Función Pública Docente que garantice el reconocimiento social, laboral y económico de la figura del profesor."
A unos meses de las oposiciones se cambia el temario, la mayoría de Comunidades Autónomas no sacarán plazas y las que ofertan lo harán en un número reducido, por ejemplo Madrid. Madrid sacará 150 plazas mientras que 1.500 profesores/as dejan plaza libre este año en esta Comunidad Autónoma, si las matemáticas son exactas ¿cómo puede ser?, ¿se han dejado un 0?, pues no, esto implica profesores/as trabajando más horas y aulas con más alumnos que se traduce, entre otras cosas, en cierre de bibliotecas de los centros (ya esta pasando), dificultades en la atención a los alumnos y en las adaptaciones curriculares, eliminación de materias optativas en las que haya un grupo reducido de alumnos… en general el detrimento de la de la calidad de la educación pública.
Si esto es "reconocimiento social, laboral y económico", que se queden los políticos el reconocimiento. Haciendo referencia a un artículo de opinión que leí hace poco, ¡qué Wertgüenza!.

LA LOE SE ESTAMPA CONTRA EL MURO DE LA REALIDAD


Por Irene Rodríguez Rodríguez

He empezado las prácticas en un instituto de la periferia de Madrid y me he dado de bruces con una realidad bastante dura, el sistema educativo español falla.
“Puff, eso ya lo sabíamos todos” me diréis, y sí, ya lo había oído, pero nunca lo había vivido y menos desde el lado del profesorado. ahora entiendo que sea la profesión con más bajas por depresión, y es que chocarse constantemente contra un muro deprime a cualquiera.
Aunque estoy segura de que la Ley de Educación tiene más problemas, me centraré en la parte de la ley educativa en vigencia LOE 2/2006 que habla de “LA EQUIDAD EN LA EDUCACIÓN”. Hay algunos artículos que me gustaría comparar con la realidad del Instituto en el que hago las prácticas:
“Corresponde a las Administraciones educativas asegurar los recursos necesarios para que los alumnos y alumnas que requieran una atención educativa diferente a la ordinaria,(...) puedan alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales y, en todo caso, los objetivos establecidos con carácter general para todo el alumnado” (Art. 71.2 de la LOE 2/2006 3 de Mayo)
“(...) las Administraciones educativas dispondrán del profesorado de las especialidades correspondientes y de profesionales cualificados, así como de los medios y materiales precisos para la adecuada atención a este alumnado.” (Art. 72.1 de la LOE 2/2006 3 de Mayo)
He de decir que me parece muy buena la teoría de la LOE ya que en esta época, donde la inmigración es tan elevada, hay que atender a las necesidades de todos los niños y adolescentes que viven en este País. El problema es que todos estos artículos no se han llevado a cabo. Las diferentes Administraciones educativas debieron dar el dinero en su época y olvidarse de los institutos y de las realidades de cada uno. Así aparecen centros con un 85% de alumnado inmigrante, lo que supone un gran número de alumnos con estas necesidades, ya que muchos de ellos no tienen ni el idioma ni los conocimientos básicos que en España deberían estar adquiriendo a esas edades. Pero en muchos centros como este instituto no tienen ni profesores de apoyo suficientes, ni mucho menos recursos para ayudarles a alcanzar, al menos, los “objetivos establecidos con carácter general para todo el alumnado”.
Casi cada semana entran alumnos nuevos al centro y se les evalúa para saber qué nivel de conocimientos tienen (como bien está estipulado por la LOE), pero después no hay un profesorado de apoyo suficiente para la adecuada atención de cada caso, ya que cada uno es diferente. Nos encontramos un colegio sin personas que traduzcan el idioma de muchos de ellos ¿Cómo se les puede enseñar todo lo que necesitan aprender sin ni siquiera hablar el mismo idioma?
   “Corresponde a las Administraciones educativas desarrollar programas específicos para los alumnos que presenten graves carencias lingüísticas o en sus competencias o conocimientos básicos, a fin de facilitar su integración en el curso correspondiente”. (Art. 79.1 de la LOE 2/2006 3 de Mayo)
 “(..)En todo caso, se atenderá a una adecuada y equilibrada distribución entre los centros escolares de los alumnos con necesidad específica de apoyo educativo”. (Art. 84.1 de la LOE 2/2006 3 de Mayo)
No parece que se cumpla este artículo cuando de los cuatro institutos de la zona éste es con diferencia el que tiene mayor porcentaje de alumnado extranjero. ¿Cómo se puede facilitar la integración de un adolescente con dificultades educativas y sociales si se les concentra a todos en un mismo centro? Los alumnos extranjeros quedan sin posibilidad de adaptación, quizás sí a su curso (puesto que hay muchos más alumnos con sus características), pero no a la sociedad en la que viven.
Por lo tanto llegamos a un problema que me parece aún peor que el bajo nivel que demostramos en los informes PISA, y es la desigualdad de oportunidades de los jóvenes no sólo dentro de un mismo País o ciudad, si no dentro de un mismo barrio. En este instituto no se consigue llegar al mismo nivel de conocimientos que en otros y ¿Qué pasa con los chicos que después quieren seguir cursando estudios superiores como la universidad? El bajo nivel que adquieren en el instituto les obligará a esforzarse mucho si quieren sacarse un Grado Universitario.
 Muchos de los profesores de este instituto luchan sin éxito para conseguir más apoyos, más recursos, más justicia, pero no pueden hacer nada si las Administraciones no cumplen con las leyes que ellas mismas crearon. Así que muchos profesores terminan defraudados, apáticos, esperando cambiarse a un instituto con más posibilidades.

Aquí os dejo el enlace de la LOE de “La Equidad en la Educación” para que le echéis un vistazo a todos los artículos, no tienen desperdicio.
http://www.e-torredebabel.com/leyes/LOE/LOE-Titulo-II-Equidad-educacion.htm

APOQUINAR EN EL REINA Y UNA VINDICACIÓN DE LO RANCIO


Por Guillermo Martínez

“Esta es la lección de la vida, la primera y la última y la más profunda,
que nos liberemos de la condena que anudaron los conceptos”
“Si separáis la forma del contenido, no sois artistas que crean”
Hugo von Hofmannsthal.

He leído en el foro críticas sobre el tufillo a negocio que desprende el cobro de entradas en el Reina Sofía. No acabo de tener claro que un museo deba de ser gratuito. Si alguien tiene interés real en visitar un museo, que lo pague. Lo único exigible es que la tarifa sea razonable, cosa que creo que se cumple en el caso que nos ocupa. Entiendo que debe favorecerse desde las instituciones  la difusión de la Cultura, pero no veo que lo anterior sea incompatible con ingresar algunos eurillos para el mantenimiento del museo en cuestión.  De acuerdo,  el Arte no es un negocio. Pero su difusión implica dinero. Si la afluencia al Reina ha sido escasa en el último año no creo que se pueda achacar a su precio sino al poco interés que despiertan sus propuestas (lo que no las descalifica necesariamente) o a otras causas que se me escapan. Si la gente paga 100 euracos por un partido de fútbol ( cosa respetable, si es lo que les apetece  y pueden permitirse ) no creo que gastarse 3 en un buen rato de paseo por un espacio lleno de estímulos y con un patio de lo más molón para echarse un cigarrito o leerse el periódico sea un atropello. Personalmente admito con cierto insolente rubor que ni recuerdo la última vez que visité sacrosanto lugar ya que no puede acudir a ver el trabajo del señor Muntadas. Por otra parte y entrando en el tema de la formación en Artes, he leído en el foro y es una argumentación habitual en el entorno de los aficionados a las artes plásticas aquello de que el Arte no son manualidades y la Belleza está caduca y huele a rancio y que el modelo de enseñanza de la disciplina debe acercarse a criterios de evaluación basados en la inteligencia. No comparto dichos criterios. Al menos la manualidad exige un oficio artesanal que ejerce una labor de criba sobre los candidatos a artistas. Si eliminamos ese filtro es muy probable que hasta que amanezca en el bosque no distingamos bien entre pájaros de ascenso celestial y otros de vuelo gallináceo, o lo que vislumbrábamos como un heroico lobo estepario no sea más que un zorro. Claro que encontrar el misterio en la materia y sublimarla es mucho más complicado que generar ocurrencias o articular discursos. La inteligencia no es Arte. Y plantear la formación en artes plásticas como una suerte de inteligencia me parece un error de gran calibre. Con la inteligencia se escriben ensayos, se hacen estudios sociológicos sobre impactos urbanos, se documentan procesos sobre la evolución de la identidad personal, se construyen ingeniosas tramas ficticias , se generan juegos dialécticos brillantes y fuegos artificiales de la lógica. En definitiva, armamos el concepto y luego lo envolvemos. Pero la inteligencia por sí misma no es fuerza capaz de engendrar poesía, genio o grandeza. Asumo que al expresarme en semejantes términos caigo en riesgo de ser tachado de pedante, pero tal tacha creo que es sintomática de un entorno cultural de vitalidad deficiente que tiene miedo a las grandes palabras. Produce sonrojo hablar de Dios, de la Memoria, del Tiempo,de la Muerte, del Sexo, y sustituimos estas palabras por otras más cuantificables  y en definitiva más cercanas a la lógica. Es fácil encontrar inteligencia. Lo difícil es encontrar creatividad. Yo personalmente tengo la suerte de conocer a un número nada desdeñable de personas inteligentes e incluso alguna que otra de cierta brillantez intelectual, pero artistas, lo que se dice artistas…creo que ni uno. Conozco a algún que otro artista de la vida y a veces hasta sospecho que esa es la mayor obra de arte que puede aspirar a construir un hombre ( o mujer): hacer de su vida una pieza artística perfecta en la que se fundan forma y contenido en gloriosa armonía. Pero esa es otra historia . Puede que nuestra misión como formadores vaya más encaminada a esa meta ( ayudar a revelar la creatividad personal) que al fomento de un ingenio publicitario, para el que las tabernas,los salones y el callejeo son foros más adecuados.

jueves, 16 de febrero de 2012

La sentencia del Supremo sobre el Grado de las enseñanzas artísticas superiores


Por Alicia Núñez


Hace apenas unos días saltó la alarma, a través de ciertos artículos publicados en diversos medios de comunicación, con titulares tales como El Tribunal Supremo anula los títulos de Grado de las enseñanzas artísticas superiores. Esta noticia circuló por las redes sociales a una velocidad sorprendente. Tras leer algunos de estos textos en webs como docenotas.com o cadenaser.com, decidí profundizar en el tema, ya que la noticia, tal y como la presentaban, podía dar lugar a malas interpretaciones o a confusiones.
Según estos artículos, tras una demanda presentada por la Universidad de Granada impugnando el Real Decreto 1614/2009 de ordenación de las enseñanzas artísticas superiores,la Sentencia del Tribunal Supremo deja en el limbo la titulación de las Enseñanzas artísticas en relación al Tratado de Bolonia, afectando esta medida a los estudios superiores de música, danza, arte dramático, restauración y conservación, y artes plásticas y diseño. Dicha sentencia estima parcialmente la impugnación y declara nulos los artículos 7.1, 8, 11, 12 y la Disposición Adicional Séptima del Real Decreto.
Los artículos aluden a la estructura de los estudios de Grado, a los correspondientes títulos, a los contenidos y al acceso de estudiantes. La disposición adicional se refiere a medidas para evitar títulos coincidentes, lo cual vulnera, según la sentencia, la autonomía universitaria. Al contrario, la disposición adicional 19.1 de la Ley 4/2007 Orgánica de Universidades otorga la exclusividad del título de Grado a las universidades. Esto podría significar la exclusión de las enseñanzas artísticas superiores del Espacio Europeo de la Educación Superior y un incumplimiento del Acuerdo de Bolonia. Desde hace dos años se están impartiendo estos estudios que deberían conducir a la obtención de los correspondientes títulos de Grado
Así explicado, puede llegar a interpretarse como que los títulos que se venían dando en dichas Enseñanzas artísticas van a reducirse de categoría.
No obstante, estos títulos, aun llamándose de otra manera, han sido y son equivalentes a las titulaciones universitarias, pero no pueden considerarse títulos universitarios puesto que no los da una Universidad.  El problema estaría en que quedarían fuera del Espacio Europeo de Educación Superior, lo que si generaría perjuicios a los titulados.
La solución, desde mi punto de vista, radicaría en incorporar estos centros de Enseñanzas artísticas a la estructura universitaria, dependiendo de ella, con los mismos requisitos de ingreso que se exigen en la actualidad en las universidades, siempre y cuando las comunidades educativas de estos centros estuvieran de acuerdo en aceptar esta dependencia de una Universidad.

miércoles, 15 de febrero de 2012

GRADO VS GRADO


Por Nieves González Pérez

Una sentencia del Supremo deja sin la denominación de grado a los estudios superiores de enseñanzas artísticas en España. El fallo afecta a 17.000 alumnos de cinco especialidades, entre ellas música o arte dramático, que ahora quedan en inferioridad de condiciones con respecto a sus colegas europeos.
http://www.cadenaser.com/espana/articulo/sentencia-supremo-deja-consideracion-grado-estudios-artisticos/csrcsrpor/20120212csrcsrnac_2/Tes
Esta sentencia, dada a conocer la semana pasada, ha causado un gran revuelo en los ambientes artísticos y culturales y más aún en aquellos grupos de estudiantes o ex estudiantes de los afectados grados “grados” ya que, según publicaban los medios este cambio dejaría en un limbo jurídico a miles de alumnos, que ven sus títulos devaluados de la noche a la mañana.
Sin embargo, lo que deja a deducir esta noticia no es tan drástico como parece ser ya que, de primeras, sus estudios no se verían devaluados pues los cambios parecen reducirse simplemente a la nomenclatura.
El problema parece radicar en que, al instaurarse el sistema Bolonia con sus estudios de Grado, equivalentes a las anteriores licenciaturas, los estudios superiores artísticos, anteriormente también denominados de “Grado”, quedaban al mismo nivel (por su denominación), de ahí que la Universidad de Bellas Artes de Granada pusiese una queja y de ahí la decisión del Supremo de cambiar el título de estos estudios, sin por ello, cambiar su estructuración, sus planes de estudio ni que estos dejen de ser equiparables al nivel universitario.
En resumen, al parecer todo es un cambio de nombre, el cual está aún por concretar, el único problema que queda en el aire es si estos nuevos estudios entrarán o no en el Espacio Europeo de Educación.

lunes, 6 de febrero de 2012

El Reina y el ICOM (seguimos)

Raquel Hernández dice:

Definición (existen otras muchas con matices diferentes, pero substancialmente muy parecidas) adoptada durante la 22ª Conferencia general de Viena (Austria) en 2007:
“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”
EL Museo de Reina Sofía es una institución importante en Madrid, yo la propondría como una visita obligatoria en la educación de secundaria como primera toma de contacto con el arte contemporáneo, lo que permitiría de paso una posibilidad de realizar actividades en el aula que tuviesen que ver al respecto para incentivar una reflexión acerca. En el aula es necesario motivar al alumnado con actividades de éste tipo “para profundizar conocimiento”. No todos los alumnos entenderán igual la exposición pero a todos les vendrá bien como un ejercicio de base, de asentamiento. Pienso que el arte se tiene que educar, el arte tiene que ver con la educación y “Los museos contribuyen al aprecio, conocimiento y gestión del patrimonio natural y cultural” (código de Deontología elaborado por el ICOM). Me parece interesante la “Cooperación entre museos y con otras instituciones” como recurso de ampliación y de movimiento de la cultura.
 ¿Todo el mundo puede entender el Arte? Todo lo que implica cultura se puede ver con “el piloto automático” o se le puede sacar jugo. Lo importante es la educación, educar para formar juicio crítico y motivar para el desarrollo de la sensibilidad.
Existe un problema actual entre el Arte y  el dinero que por cierto muchos artistas juegan con esta idea en sus obras, lo que implica otro dilema. Hay museos que se llevan a cabo con la idea de sacar dinero del turismo ante todo como por ejemplo el caso del Guggenheim de Bilbao, el museo  Reina Sofía no es menos, está claro que lo aprovecha igual. Me acuerdo cuando una profesora de arte se quejaba por otro lado también de las absurdas aglomeraciones en los museos y nos decía que a todos aquellos que no le gustase el arte podían dejar a los que sí nos gusta verlo, que harían mejor no entrando. Con ironía nos explicaba como los museos han pasado a convertirse a veces en algo parecido a un parque de atracciones o centro comercial y claro es una ofensa para los amantes del arte.
Existe también otra opción de mostrar el arte público, en la calle directamente, Vito Acconci hablando de los museos dijo: “El museo se vuelve limitado porque para empezar  se trata de un espacio público pero sólo para aquellos que eligen el museo. Cuando vas a un museo ya sabes lo que te vas a encontrar pero si te lo encuentras en la calle será una oportunidad para el azar, la magia y lo inesperado.” El museo es auto-direccional, uni-funcional mientras que la calle es multidireccional y omnifuncional.
Por otra parte cabe destacar que son empresas las que organizan el empleo dentro de MNCARS, es decir como todo lo que está sucediendo a nivel global, un monopolio empresarial, una cultura que quieren coger por los pelos, es un negocio que predomina. Hasta hace poco vi una noticia en un periódico “La ley impide a Ana Botella cubrir con voluntarios los puestos o tareas de los funcionarios”, es decir que quería que se trabajara gratis en puestos culturales como el trabajo de gestión de bibliotecas. Por cierto la biblioteca del museo reina Sofía es muy buena, y  no entiendo o son molestas las tiendas enormes que siempre te encuentras dentro de los museos dónde venden elementos del  kitsch a muy altos precio pensando antes que en la cultura en el consumo.
El problema o peligro es la manipulación por el dinero porque “vivimos en una sociedad cuyo referente es el dinero” dijo José Luis Sampedro, para eso es necesario una educación, para que no se nos manipule a través del miedo, el miedo de no conocer.


Raquel D. Seara dice:


Tras leer los comentarios que se están haciendo acerca del la definición de museo del I.C.O.M. y si el Museo Reina Sofía cumple con la definición o no, he visto que la mayoría basan su crítica en el hecho de que el Reina Sofía cobre entrada (entrada general, exposición permanente y temporales, 6,00€ y entrada únicamente a exposiciones temporales 3,00 €). Veo oportuno hacer una pequeña aclaración: sin ánimo de lucro no significa gratis. Sin ánimo de lucro quiere decir que los beneficios obtenidos son utilizados, única y exclusivamente, para el mantenimiento y mejora, del museo en este caso. En la actualidad, hasta donde nosotros podemos leer (a no ser que Anonymous nos desvele lo contrario) el Museo Reina Sofía es un museo sin ánimo de lucro, independientemente de que nos parezca bien o mal como gestiona sus fondos.
Dicho esto, quería remarcar que, aunque en la actualidad los museos deben cumplir con todos los puntos que marca el I.C.O.M. el origen primario, y en mi opinión el más importante, es el de conservar en las mejores condiciones posibles el material que alberga, para que este pueda ser observado, estudiado, admirado, a lo que cada cual quiera, por el mayor número de personas posible  y durante el periodo máximo de tiempo que permita cada obra (ya que todas, en mayor o menor medida, son efímeras).
Otra de las críticas que se repiten en los comentarios anteriores, es la de los museos están llenos de personas no expertas. Unos de los comentarios nos narra como una profesora les decía a los alumnos que: a todos aquellos que no le gustase el arte podían dejar a los que sí nos gusta verlo, que harían mejor no entrando. Pero, si leemos la definición del I.C.O.M. el museo esta al servicio de la sociedad, en la que estamos incluidos todos: altos, bajos, gordos, flacos, expertos e inexpertos en arte, etc. los museos no son de la élite, son de todos. Es cierto que muchas personas en la actualidad conciben los museos como una X más en su mapa de turistas, aunque no tengan interés en lo que van a encontrar en él, pero cada uno es libre de usar el museo como mejor le parezca, ya que es uno de los fines del museo: el recreo.
Con respecto a la educación, si creo que los museos se quedan cortos en su actividades educativas. En la mayoría de ellos, el departamento de didáctica no está compuesto por educadores (no puedo asegurar que esto sea así  en el Reina Sofía ya que no he encontrado que personas componen el Departamento de Didáctica), lo que se refleja en el tipo de actividades que desarrollan, las cuales muchas veces se son meras manualidades o juegos y no trabajan el pensamiento crítico. De todos modos, creo que en este tema la “patata caliente” la tiene el profesorado de Educación Plástica y Visual en la E.S.O. (dentro de los que me incluyo). Es muy probable que dicha asignatura sea el único contacto que las personas van a tener con el arte a lo largo de su vida, por ello es importante aprovechar al máximo las escasas horas de las que disponemos para que las futuras generaciones no se sientas “pequeñitas” ni ignorantes al entrar a un museo, que comprendan que sus reflexiones son igual de importantes que la de los expertos. Es decir, que sean capaces de posicionarse como espectadores activos y no pasivos.
En conclusión, si leemos punto por punto la definición del I.C.O.M. (Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.) y la comparamos con el Museo Reina Sofía creo que se corresponde bastante bien, aunque como ya he argumentado habría que trabajar más el punto de la educación.


Aida Bañuelos dice:

Hoy, conforme a los estatutos del ICOM adoptados durante la 22ª Conferencia general de Viena (Austria) en 2007:
“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”
Hoy en día los museos madrileños parecen haber olvidado esta definición, para empezar no son sin ánimo de lucro, y además se han convertido en un lugar de show donde exhibir el criterio y cono cimientos de unos Curadores que se plantean inaccesibles a la plebe. No parecen querer hacer llegar el arte al espectador, sino más bien alejarlo, haciéndole sentir extraño y lejano a éste. Tan pronto exponen a Antonio Lopez como que a Antoni Muntadas sin reflexión ni explicación alguna mas que el gusto, criterio, o inspiración divina que haya tenido el curador/a de turno.
Tampoco la educación artística en el aula ayuda, se plantea la asignatura de artes plásticas y visuales desde las manualidades y no desde el punto de vista de una forma de inteligencia. La historia del arte hasta el bachillerato y a veces ni entonces nos enseña la antigüedad clásica y el renacimiento como única forma de arte. Apenas se llega a las vanguardias y ni que decir del arte contemporáneo, parecen decirnos que el arte=belleza=habilidad, en ningún momento se rompe esta ecuación, haciendo que los estudiantes y futuros adultos se alejen de el mundo del arte de hoy en día y por lo tanto de la idea de estética. La estética el gran desconocido.
La mayoría de alumnos que en determinado momento toman la decisión de formarse en el ámbito artístico, es decir hacer la carrera de bellas artes lo hacen por que tienen habilidad con el dibujo pero no llegan a apreciar nada más de lo que tiene verosimilitud con la realidad, esto se ve fomentado por muchos de los profesores y por la antigua y todavía vigente tendencia de “Esta santa casa” arte=belleza=habilidad. Solo algunos profesores hacen hincapié en romper esta ecuación, pero esto tiene poca fuerza teniendo en cuenta que toda su vida los alumnos han reforzado en sus mentes la ley mencionada anteriormente. Y ¿qué son cuatro asignaturas frente a una formación desde hace 18 o 20 años?
Según esto creo que la exposición de Antoni Muntadas es muy difícil de ser entendida, pero no solo por alumnos de la E.S.O o bachillerato, también de Universidad y licenciados, el ciudadano medio siente miedo al museo, que es otro gran desconocido. Es ese lugar que les hace sentir ignorantes y ante eso, la ignorancia responde con fuerza: yo no soy ignorante, ¡es que esto es una Mierda!
Y así es como fracasa finalmente la definición del ICOM.


Claudia Pérez Andrés dice:


Encuentra las 7 diferencias...
Entre la definición de museo que da el ICOM y el MNCARS encuentro algunas semejanzas. Cierto es que el Reina Sofia tiene programas de investigación, por lo menos concede becas para ello, becas que también concede para el estudio y conservación del patrimonio que se encuentra dentro de los muros de esta institución. También tiene programas públicos de educación y mediación que aunque sea de aforo limitado bien es cierto que son gratuitos. Y hasta aqui las semejanzas que puedo encontrar sin arriesgarme a caer en un error.
Ahora voy a lo que me huele un poco raro, que es el sin ánimo de lucro que propone el ICOM y que veremos que pasa en el Reina Sofía. Por partes, el Reina Sofía cobra entrada de 3 o 6 € a excepción de determinados días u horas y grupos sociales del tipo menor de edad, estudiantes, desempleados, mayores de 65… (mas info. en la web de MNCARS), algunos dirán 3 o 6 € es algo simbólico, bien para mi puede que sí, pero ¿cuantas personas han visitado en el 2011 el Reina Sofía? Yo te lo digo 2.705.529 (dato publicado por el Reina Sofía), a eso le añadimos las subvenciones que recibe del Ministerio, la cantidad es un dato que no he podido encontrar sólo he encontrado una referencia a ello y a la que haré alusión sólo porque es una materia que nos concierne, Alex de la Iglesia afirmó que "el Museo Reina Sofía tiene más subvención que todo el cine español en un año", bien, lo nombro sólo como una comparativa en la que fijarnos (aunque no como un debate en el que quiera entrar porque hay ciertas diferencias) y por último que es lo que realmente me huele mal, son los patrocinios, no olvidemos que patrocinar es financiar, y a esta institución pública la patrocinan entidades como Banco Santander, Mutua Madrileña, Telefonica o Mahou. Cuando lo público y lo privado se mezcla, no suele ser trigo limpio y si no que Nóos lo cuenten. Así que sin ánimo de lucro... habría que ver sus cuentas pero en un principio parece que dinero no les falta precisamente.


Virginia Wollstein dice: 


No me detendré a escribir detalladamente todo lo que dice el ICOM de los museos, pero sí extraeré unos puntos importantes de sus objetivos y de su código deontológico que nos ayuden a reflexionar sobre cómo lo aplica el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía:
- Mayor integración de los museos en la sociedad.
- Que ofrezca cursos de formación y reciclaje.
- Los museos garantizan la protección, documentación y promoción del patrimonio natural y cultural de la humanidad.
- Los museos que poseen colecciones las conservan en beneficio de la sociedad y de su desarrollo.
- Los museos poseen recursos que ofrecen posibilidades para otros servicios y beneficios públicos.
- Y por último escribiremos la definición de Museo: Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro y al servicio de la sociedad y su desarrollo, que es accesible al público y acopia, conserva, investiga, difunde y expone el patrimonio material e inmaterial de los pueblos y su entorno para que sea estudiado y eduque y deleite al público.


Con este respecto me entra la duda de si realmente los museos españoles, y en nuestro caso en Museo Reina Sofía, cumplen realmente con todas las expectativas del Consejo Internacional de Museos.
Con respecto a los fines lucrativos, he de decir que si bien es cierto que la entrada general (exposición permanente y temporales) puede resultar un poco cara dependiendo con qué otras actividades similares la comparen, hay un horario de tarifa gratuita todos los días en los que el museo abre y en horario completo en las otras dos sedes del museo que se encuentran en el Parque del Retiro. Existe asimismo una serie de entradas gratuitas para personas mayores de 65, desempleados, estudiantes, etc. Y conviene recordar también que una institución sin ánimo de lucro significa que los beneficios que obtiene se dedican a mantener la institución íntegramente. Sin bien no sabemos si realmente el Reina Sofía cumple a rajatabla la definición de Museo que nos proporciona el ICOM, sí podemos dar cuenta a través de la página web de todas las actividades (que tengan mayor o menos acierto) que realiza.
Respecto a la última parte de la definición de museo, el Reina Sofía pone así en su “misión”: Desde el Museo se propone un concepto educativo que elimine jerarquías y muestre la facultad reactivadora de la cultura desde la convicción de la capacidad de cada uno de nosotros para redescubrir y redefinir el saber. Expone así su metodología a la hora de dejar que su patrimonio material e inmaterial sea estudiado, y que eduque y deleite al público: esperan que salga del público un interés por el arte que expone.
No me parece que este punto esté bien enfocado, hablando desde mi experiencia. Las exposiciones temporales que he podido visitar carecen de una explicación que ayuden al público a introducirse en la obra del artista o artistas escogidos. Tampoco informan de cuál es la razón de que elijan una u otra obra para exponer.
A parte de esta pequeña queja que tiene su razón y analizando los estatutos del Museo Reina Sofía (que son accesibles a todos los usuarios: http://www.museoreinasofia.es/museo/carta-servicios.html), no veo en qué cosas pueda estar en contraposición con la definición de Museo, excepto quizás que tengan que seguir trabajando para mejorar en las áreas más débiles y ofrecer a los visitantes al museo una verdadera educación y deleite.





Irene Rodríguez Rodríguez dice:

No podría asegurar si el MNCARS tiene o no ánimo de lucro; todo lo expuesto al respecto en los anteriores textos es cierto: cobran dinero por la entrada (a no ser que seas estudiante, parado, profesor, jubilado, o entres después de las 19:00 h), aunque de todos los grandes museos de Madrid es el más barato. Si consiguen o no más dinero del que necesitan para sacar adelante el museo ya no podría asegurarlo.
Hay que decir que los espacios nuevos del Reina Sofía están muy bien diseñados como salas de exposiciones: bien iluminados, amplios y diáfanos, para crear los espacios más adecuados en cada exposición. Además la señalética es sencilla y aclaratoria y el lugar está adecuado para salvar las barreras arquitectónicas (importante para que realmente todo el público pueda disfrutarlo).
Otra cosa muy distinta ocurre si hablamos de la disposición de los espacios en el antiguo edificio: demasiados pasillos y salas demasiado estrechas para exponer grandes obras (como el Guernica), además no permite la utilización de paneles móviles para crear recorridos adecuados a cada exposición, y eso lleva a una mala organización del espacio expositivo, algo muy importante en los museos de Arte para que éste se comprenda y se disfrute de la mejor manera.
Con respecto a las últimas exposiciones temporales que he visto (Alighiero Boetti, Ligia Pape, Elena Asins)  he de decir que me han parecido bastante caóticas, como descontextualizadas. No conseguía entender muy bien qué sentido tenía cada obra con respecto a las demás, y esto no puede ser sólo por los problemas de espacio que presenta el museo. Casi parece que al director del MNCARS no le interesa demasiado que los visitantes entiendan correctamente lo que los artistas pretenden mostrar con el conjunto de sus obras. No tienen en cuenta la forma en la que se deben de exponer las nuevas técnicas contemporáneas, ya sean en formato audiovisual o a través de instalaciones.
En definitiva, las exposiciones se me terminan haciendo largas y aburridas, paso más rato buscando las cartelas de cada obra y recorriendo pasillos, que disfrutando del conjunto de la exposición, y si además cuenta con proyecciones audiovisuales resulta casi imposible verla entera en un solo día.
El ICOM en su descripción de Museo dice de “los testimonios materiales de los hombres” (las obras de arte en este caso) que “Los da a conocer”. Pero ¿En que sentido? La verdad es que los muestra, pero ¿A conocer? Soy partidaria de ir e una exposición y no pasarme horas leyendo largos escritos sobre la obra que tengo al lado, pero en el Reina se exagera: no hay carteles por las paredes explicando el contexto de las obras, y las cartelas están casi escondidas, todas juntas en un rincón, como si intentaran ocultarlas de la vista de los pobres incultos que aún necesitamos conocer el Título para intentar entender mejor lo que vemos. Parece por lo tanto difícil disfrutar de la exposición de un artista desconocido y eso sólo sirve a reforzar la visión negativa que se tiene del Arte Contemporáneo.
Esto último está muy relacionado con la función educativa de los museos: las exposiciones por lo general no logran hacernos comprender el Arte Contemporáneo. Sin embargo he de decir, que con respecto a ciertos contenidos educativos sí que cumple su función, como por ejemplo a través de talleres infantiles y varias becas para estudios de investigación.
He dejado para el final lo mejor que para mí tiene el Reina Sofía: La Biblioteca.
Es sin duda el mejor archivo de arte, abierto al público, que se puede encontrar en Madrid y me atrevería a decir que en todo el País. Estar ahí dentro leyendo casi cualquier libro o revista de arte que se quiera, es un gusto para cualquier investigador, estudiante y amante del arte. Creo sin duda que esta biblioteca se ha creado “con la finalidad de promover el estudio, educar y deleitar”.



Paula Fernández dice:


Ésta es la definición de museo que propone el ICOM para la comunidad internacional:
“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”
Esta consideración de un museo resulta muy atractiva, pero lo importante es llevarla a la práctica, ya que los intereses de estas instituciones no siempre se ajustan a tal definición.
Tomando el caso del Museo de Arte Reina Sofía y su contribución al estudio, educación y recreo de la sociedad, vemos que tiene amplias posibilidades de cara a la enseñanza. Éste, y otros museos, pueden jugar un buen papel en la toma de contacto de los niños y jóvenes con el arte, tanto con visitas guiadas como con la realización de actividades relacionadas con las obras expuestas. Como es lógico, sería necesario explicar ciertas cuestiones a los alumnos antes de la visita o la realización de actividades, con la intención de que comprendan o asimilen ciertos conocimientos.
La realidad, sin embargo, es que los “fines educativos” no están muy presentes en las exposiciones. La mayoría de ellas, como en el caso de la exposición Muntadas, se plantean de cara a un público especializado. Aun así existen actividades, relacionadas con ésta y otras exposiciones, dirigidas a jóvenes y niños. Pero un problema añadido es que algunas muestras no son gratuitas o, si se realizan en sociedades privadas, van dirigidas únicamente a los hijos de los socios.
Por tanto parece importante mejorar la cooperación entre los centros de enseñanza y las  instituciones como museos y centros culturales. Y hacer realidad los ideales recogidos en la definición del ICOM.