lunes, 7 de noviembre de 2011

¿INSTRUIR, EDUCAR, O AMBOS ?


Por Guillermo Martínez

Adjunto enlaces a dos textos, publicados ambos en el País, sobre el espinoso tema de las directrices educacionales que deben impartirse en las aulas y la asignatura de Educación para la ciudadanía así como de la pertinaz presencia de la Iglesia en la educación. Uno es de Savater y el otro es la réplica al mismo de Sanchez Ferlosio. Son dos puntos de vista que difieren pero creo que pueden aportar argumentos al debate.
Mientras, según he creído entender, Savater se inclina por una transmisión en las aulas de ciertos valores éticos, Sánchez Ferlosio prefiere convertirlas en unas parcelas “extraterritoriales” a lo familiar y educativo, limitándose éstas a unos espacios de instrucción que fortalezcan la sensación de neutralidad y distancia del conocimiento respecto al orden de valores, como material ajeno al mundo de lo subjetivo.
El texto de Savater es más digerible y el de Sanchez Ferlosio y su látigo gramatical exige más concentración pero creo que ambos aportan leña al debate.

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Educar/instruir/elpepusocdmg/20070729elpdmgrep_7/Tes

8 comentarios:

  1. Los dos artículos ilustran perfectamente lo que es habitual en los medios cuando tratan el "problema educativo". Cada analista, articulista, comentarista, "pesebrista", etc. procura justificar el sueldo y ni siquiera se preocupa de diferenciar las hojas del bosque. La alusión de F. Sabater a "su libro" es patética.
    El texto de Sánchez Ferlosio, siendo más sesudo, es para echarse a llorar... por "lo excesivo". Me he acordado, una vez más, del Enigma de Kaspar Hauser (versión Herzog) y, por supuesto, del Émile, de Rouseau, a quien parece emular... Si a estas alturas seguimos dando vueltas a cuestiones resueltas en el contexto europeo desde hace 200 años, lo tenemos crudo.
    No me extraña que los ministros y sus asesores ("compañones especialistas") anden tan descolocados.

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  2. Posiblemente tengan que ganarse los cuartos y defender lo que cuadre a los medios que apoquinan. De Savater lo puedo creer, sin embargo a Ferlosio, al margen de que sus argumentos puedan parecernos válidos o no, me cuesta más situarle en el equipo de los serviles.
    De acuerdo con que es excesivo, aunque las similitudes que ves con la peli de Herzog me parecen, a su vez, excesivas. La vi hace mucho y creo recordar que trataba de un salvaje asilvestrado sin contacto con el mundo...de ahí a lo que propone Ferlosio creo que media un mundo.
    Émile no lo he leído.
    Lo que no acabo de entender y supongo que exigiría que me formara al respecto es eso de "cuestiones resueltas". ¿Están resueltas?

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  3. No pretendo establecer esa comparación, sino aludir a que los problemas del sistema educativo español son infinitamente más prosaicos. Soy yo quien se pone en el papel de Kaspar Hauser.

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  4. Oído cocina! Perdón por la confusión, lo interpreté mal.

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  5. Desde la situación cotidiana de un profesor, el apunte sobre la "asébeia", la "paideia", el "eidos", el conocimiento "noetico" (de "nóesis"), la trafalaxia y otras zarandajas me recuerda la fábula de los galgos y los podencos. Debe ser porque no vivo en la Moraleja.
    Rafael Sánchez Ferlosio escribe bien, si quieres, muy bien; pero su visión del asunto educativo me parece la de un erudito marciano. y eso que, según mi modo de ver las cosas, toca cuestiones muy importantes.

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  6. Totalmete de acuerdo en eso. Y no conozco la biografía del menda en cuestión ( excepto lo del padre pero he intentado no prejuzgarle ya que en muchos sitios cuecen habas ) pero me da a mí que nunca ha tenido una experiencia práctica de profesor. Lo de la trafalaxia, entre tantos otros términos que desconozco,me dejó patidifuso. Pero tal como comentas, si me ha parecido que el tema de fondo era importante, y de ahí el enlace. Lo que me gusta de él es la capacidad que tiene para destripar el lenguaje y sacar a la luz el mensaje de fondo de los discursos. Lo malo es que tal espíritu gramático hace muy incómoda su lectura y tiende a exhibirse.
    Y estoy de acuerdo contigo que tanto fuego artificial acaba por dar la impresión de alguien que debería callejear más, tomarse una cañitas con los colegas (aunque presumo que no serán muy divertidos, de tenerlos) y airearse, que hay vida ahí fuera. Esa sería la "moraleja" jajajaja!!!

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  7. Hola!
    primero, me alegro de que colgáseis ésto por aquí, da nivel al debate y a la vez tiene mucho que ver con lo que estamos tratando.

    Segundo, pienso que es muy difícil definir el conocimiento como algo impoluto, sin manchas ni impurezas, como un flujo uniforme y sin motas de polvo en su corriente, separado radicalmente del resto de los aspectos de la vida, y por supuesto, de la política. No podemos separar nuestra vida por bloques pretendiendo la no-contaminación de unas partes con otras; ahora hago política / ahora hago ciencia / ahora literatura / ahora cocina / ahora mis necesidades. Pero si hasta cuando vamos al baño se trata de un hecho político!; las chicas mean sentadas y los chicos de pie (a los que se salgan de la norma cuidado no vayan a ser desviados). El miedo y la pretensión de separar la vida en compartimentos estancos me recuerda, además de a Kant y su labor por separar unas vías de conocimiento de otras, a una cierta inteligencia emocional poco desarrollada.

    Tercero, un punto que sí me parece muy importante, relevante y acertado de su artículo: "Al mercado le conviene la democracia; no sabemos si será verdad lo inverso: el que a la democracia le convenga igualmente el mercado." Estoy totalmente de acuerdo. Lo que no comparto es la solución que él aporta: la censura. Creo que la censura de los mercados pasa sencillamente por acabar con su dictadura, es decir, creo que éste hombre ha planteado un argumento totalmente anticapitalista, y no sé si habrá caido en ello.

    Cuarto; el tema de la educación privada y personal por parte de los padres. Pienso que uno de los problemas sociales actuales pasa por el entendimiento de los niños y niñas como un bien más, dentro de la propiedad privada de los adultos, un bien al que se accede por haberlos concebido. De ésta realidad nace el que ya ningún profesor tenga autoridad (o más bien capacidad de juicio) sobre lo que hacen los chavales; solo a los padres les pertenece esa labor, ni a los vecinos, ni al centro de enseñanza, ni al centro cultural, ni a los medios, ni al resto de la sociedad. En mi opinión, volver a una sociedad más cohesionada, con un entendimiento de las relaciones familiares-vecinales-ciudadanas más cohesionado y plural, ayudaría a un enriquecimiento de las labores de educar, así como a una sociedad más empática, igualitaria, inclusiva y unida. El actual modelo patriarcal es un engranaje más, si acaso uno de los ejes, de ese modelo de mercado (y publicidad) que este hombre critica.

    Espero que aporte algo... Seguimos con el debate.

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  8. Está claro que por ahí van los tiros... al menos de ciertos fenómenos muy concretos que acontecen en los centros de enseñanza.

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