lunes, 24 de octubre de 2011

Lento pero viene el futuro se acerca

Por Alba Ceide Rodríguez

Si por algo se caracterizan los años en los que vivimos es por los frenéticos cambios que se suceden y solapan constantemente. El mundo se ha convertido en un hervidero cultural en el que la gente viaja y se desplaza de un modo que tan sólo unos años atrás habría sido imposible de imaginar. La información rebasa las fronteras gracias a Internet. El saber y el conocimiento ya no están en manos de unos pocos licenciados. Cualquier individuo con una conexión a Internet puede tener a su alcance, no sólo conocimientos de química o de historia, si no, aprender idiomas, comunicarse con gente que ni siquiera conoce o dosificar su ocio en los variados portales que el vasto mundo virtual le ofrece.
Viajamos a un ritmo vertiginoso en el que la innovación es la base para el éxito, pero desde las escuelas lo que parece perseguirse es la especialización inmediata de unos alumnos que resulten ser trabajadores mediocres y eficientes, que aprendan a callarse cuando es necesario y que no aspiren a más que una boda, dos hijos, un divorcio y una hipoteca. Ellos ya saben que al salir de la escuela les espera la cola del paro o la Universidad, y que al salir de ésta les esperará, nuevamente, la cola del paro. Saben que hagan lo que hagan no será más que para prolongar lo inevitable. Son conscientes de los pésimos salarios que recibirán, que serán “puteados” con continuos contratos basura que únicamente terminarán en innumerables intentos de emancipación del hogar familiar, deudas con bancos y una sensación de insatisfacción personal y fracaso que durará hasta el día en el que por fin se jubilen. Aunque también saben que ellos no llegarán a jubilarse.

LA REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA
Dicen que en las aulas les falta motivación. Dicen que hay altas tasas de fracaso escolar. En realidad, los niños de hoy, están hipermotivados. Están viviendo la mayor revolución tecnológica, y además, son partícipes de ella. Cuando salen de clase actualizan sus blogs, hablan con amigos a kilómetros de distancia, siguen las últimas novedades de sus grupos favoritos y ven series que todavía no han llegado a España en versión original. Series Yonkis ha hecho mucho más por el inglés en este país que las repeticiones constantes, curso tras curso, del verbo to be y to have (como se suele comentar por las webs).
¿Cómo se va a dejar de lado en las aulas todo este material? Todavía recuerdo cuando los padres tenían que comprarnos las enciclopedias por fascículos en el quiosco y rogarle al vendedor “Resérvame el siguiente”.
La información no se reduce a la Wikipedia (a todo esto, ¿quién recuerda la Encarta?), ahora hay miles de tutoriales, vídeos, documentales, juegos y foros sobre materias específicas que son del interés de los alumnos y en los que contrastan la información que aparece en películas y videojuegos.
Con la aparición del juego Assassin’s Creed se dispararon las búsquedas sobre las Cruzadas. Aquellos chavales tendrían dificultades con las ecuaciones, pero conocían la leyenda de Marco Polo sobre los Asesinos del Hachís. El juego despertó su curiosidad histórica. ¿Por qué no poner el cómic Maus en la bibliografía de historia en lugar de aquellos aburridos documentales sobre lo malvados que eran los nazis? ¿Por qué no enfocar los problemas de oriente medio con películas como Persépolis? ¿Por qué no jugar al Age of Empires y estimular la mente con un poco de estrategia además de ampliar las nociones geográficas y mejorar la orientación? ¿Por qué no animar al disfrute de la música clásica con Yngwie Malmsteen? ¿Y el cine? ¿Cómo es que el séptimo arte no es temario imprescindible en las aulas cuando casi todo el mundo, en lugar de leer el libro que se le exige, ve la película?
¿Por qué no enseñar en las aulas a contrastar la información? ¿Por qué no explicar el motivo de la falta de rigurosidad histórica de algunas películas en lugar de limitarse a decir: “eso no fue así” e intentar pillar al alumno? ¿De dónde salió Internet?
Este país es un quiero y no puedo de un no sé muy bien lo qué pero algo que esté mejor. La única solución para el problema educativo es rehacerlo. No se trata de añadir asignaturas, eliminarlas o cambiarles el nombre. Hay que hacer de nuevo el sistema educativo (en realidad debería rehacerse más de un sistema).

EL PROFESOR: INVESTIGADOR
El papel del profesor también debe de ser la del investigador. Un temario no puede ser rígido y estático. Cuando el mundo está abierto a cambios, las aulas también deben de estarlo. La creatividad debe de ser la base sobre la que los pedagogos construyan las pautas en las aulas. Deben de estar informados de las últimas novedades en los campos en los que se muevan sus alumnos. Conocer el imaginario de su aula y tener la perspicacia suficiente para introducirlo en su metodología.

CREATIVIDAD, INNOVACIÓN Y FRACASO
Premiar la creatividad. Potenciará la innovación. Pero también premiar el reconocimiento del fracaso. De nada sirve aprobar para no sentirse fracasado. Es muy importante que en las aulas se aprenda a valorar el “error”. Creatividad, innovación y fracaso van unidos de la mano. Sin equivocaciones jamás habría éxitos. Para crear se debe de errar. Y sobre todo, es imprescindible para mejorar.
El único logro conseguido hasta ahora es que los repetidores sean parias en los colegios para posteriormente ser modelos de rebeldía y madurez en los institutos.

¿CATOLICISMO EN EL AULA EN EL SIGLO XXI?
La educación es la base para construir una sociedad robusta y flexible por los cambios a los que esté expuesta. Es lo más importante que debe de tener en cuenta cualquier estado y debe de mimarla constantemente.
Cuando un individuo es adulto y camina por su propio pie tropezará con un montón de tipos como él. Pero cada uno de esos personajes tendrá una ideología diferente, gustos dispares y nacionalidades distintas.
Vivimos en un mundo cada vez más global, capaz de integrar cada vez más culturas. La educación debe de ser lo suficientemente neutral como para poder comprender, una vez fuera de las aulas, que hay muchas realidades para un montón de gente diferente.
La creencia en deidades es algo tan personal que jamás debería entrar en un aula. La fe no puede ir de la mano de la educación. En la Edad Media, cuando existía el Limbo y el Infierno tenía un pase. Pero hoy, en el siglo XXI es intolerable. Lo que ocurra en la mente de cada individuo le pertenece a ese individuo y el desarrollo de su personalidad, creencias e ideología debe de ser, únicamente, de su persona. Los aspectos mitológicos no pueden, bajo ningún concepto inmiscuirse en las escuelas. Es intolerable que las misas y festividades religiosas de santos y vírgenes se celebren en las clases. Es irritante aprender plegarias místicas y con ello restar horas que podrían ser mejor aprovechadas en otros quehaceres escolares. Yo no era la única que en clase de religión estudiaba los exámenes de las asignaturas siguientes.
Es importante tener conocimiento de que varios sectores de la población siguen como modelo de vida las doctrinas descritas en libros como La Toráh, El Corán, La Biblia, La Perla de Gran Precio o La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Conocer la historia, especialmente, del Catolicismo en Europa, por su importancia y relevancia indiscutible. Pero también saber por qué siempre ha favorecido a las manos poderosas y el motivo de su silencio en la Segunda Guerra Mundial. Algo que, aunque estudié en los Salesianos y me ilustraron innumerables veces sobre lo malos que eran los nazis, jamás tuvieron el valor de reconocer. Y desde luego saber lo que es un culto religioso, el motivo de que exista ese tipo de prácticas, como se han formado, por qué y para qué están ahí. Cuáles son las que más afiliados tienen y cuál es su labor en el mundo actual.
Es muy empleado el argumento de que los padres pueden decidir la educación que desean para sus hijos. Y que si pagan por una educación católica es porque desean que sus vástagos reciban una educación apoyada en las rectas y puras doctrinas de la iglesia a la que siguen.
Las doctrinas de ninguna religión pueden ser vía para la educación de ciudadanos. Si del colegio únicamente salieran católicos nadie discutiría la cuestión. Pero de las escuelas deben de salir ciudadanos. Personas cultivadas y formadas (que sigan tal o cual doctrina o sus gustos y preferencias no debe de importarle al estado). La educación debe de ser igual y equilibrada para todos en cuanto a contenidos y metodologías.
Algún día Dios dejará de existir para el imaginario colectivo de los que tienen miedo de creer en si mismos.

Referencias: El título está tomado de la obra de Mario Benedetti






10 comentarios:

  1. A colación de la introducción que ha hecho Alba, quería apuntar algo que he estado leyendo esta mañana en el periódico.

    Alba dice que los adolescentes ya saben que hagan lo que hagan ya están en la cola del paro cuando terminen sus estudios, sean cuales sean. Pues bien, leyendo esta mañana El País, la sección de Educación presentaba un artículo en el que se indicaba que para los próximos cuatro años, se necesitarán 200.000 nuevos profesores para FP. Sin embargo, hay muchos jóvenes que escogen ramas de la formación Profesional que no tienen “demasiadas salidas” como apunta el artículo, por lo que se fomentaría entre los chavales que escogiesen otro tipo de especialidades para que haya una demanda más equilibrada a razón de las necesidades productivas del momento.

    "…aparte de aumentar las plazas, las Administraciones deben esforzarse "en reorientar las ofertas en función de las necesidades de los sectores productivos, corrigiendo los desajustes, y aumentar el número global de plazas ofertadas"…

    Y propone,

    "…acciones de información y orientación profesional, de modo que el alumnado conozca las posibilidades reales de inserción laboral de los mismos…"

    Con esto, a mi lo que se me viene a la cabeza es, que ya bastante mal están las cosas, como para que venga alguien a decirte lo que deberías estudiar y lo que no. Muchos adolescentes no saben lo que quieren hacer con su vida (ni en la vida), y unos cuantos decididos han sabido escoger algo por vocación, porque les gusta, les llama la atención y quieren saber más sobre eso… la razón que sea, por lo tanto, ¿es admisible que alguien venga, y te diga que esto o aquello no tiene demasiada salida laboral y que elijas algo que no tiene nada que ver contigo? ¿Les van a comer la cabeza con pajaritos de si coges esto, tendrás trabajo cuando termines? No creo ser la única a la que le han dicho “si estudias, y vas a la universidad, tendrás un buen trabajo de mayor”, pues bien, ya me he hecho mayor y ahí estoy, licenciada, con un máster y comenzando otro, para poder salir de un trabajo cara al público que me tiene asqueada. Si yo estoy así, y he estudiado lo que he querido en todo momento, ¿cómo estará un chaval estudiando algo para lo que “no ha nacido”?

    Por favor, que dejen a la gente pensar por sí misma, querer ser alguien y ser reconocido por el trabajo que hace, sea cual sea, y que dejen de intentar convertirnos en máquinas productivas para la sociedad en la que vivimos. ¿Vamos a implantar de nuevo el método Henry Ford?

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  2. Sólo una acotación: Persépolis (Satrapi, 2007) acaso sea un instrumento de manipulación como otros muchos, aunque lo que en él se expone seguramente coincida con la realidad. Y la finalidad de esa manipulación es obvia: justificar una intervención militar para cambiar el sistema político de Irán.
    Lo que no explica la película es que en Irán un porcentaje muy elevado de la población (90 %) profesa el shiismo y que el actual sistema político es como es porque esa corriente religiosa así lo exige.
    Para un occidental lo que sucede en Irán es intolerable; para un shita, lo que sucede en Europa (nuestra forma de vida) también es intolerable.

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  4. Cuando Alba, en su artículo propone: “¿Por qué no enfocar los problemas de oriente medio con películas como Persépolis?” suscita el comentario de Alp -ver arriba-, que, en mi opinión es, como poco, desafortunado y con el que difícilmente se podría estar de acuerdo. Concede, en principio, que el mensaje de la película "seguramente coincida con la realidad", para afirmar a renglón seguido, que se trata de una obvia manipulación para justificar una intervención militar… (?), sigue con la obviedad de que el "actual sistema político es como es porque esa corriente religiosa así lo exige."... con la Iglesia hemos topado, Sancho…; y, acaba sentenciando: “Para un occidental lo que sucede en Irán es intolerable; para un shiíta, lo que sucede en Europa (nuestra forma de vida) también es intolerable”.

    Nunca mejor dicho aquello de que; “las comparaciones son odiosas”. Nosotros -los occidentales, en general- seguramente distemos mucho de vivir en países con formas de gobierno ideales, pero aún así, con nuestras desigualdades y deficiencias diferimos mucho de esos regímenes represivos per se; de decisiones inmovilistas e inapelables por estar regidos por trasnochadas y absurdas religiones. Considero que ante estas apreciaciones no cabe subjetivismo de ningún tipo.

    Tampoco me parece afortunado el hecho de disculpar esos crueles regímenes en nombre de creencias religiosas. En realidad, cualquier religión reviste caracteres negativos para el desarrollo de una sociedad que se precie de progresista, libre e inteligente. Además, y con esto bastaría: cuando estamos hablando del más básico y elemental de los derechos humanos: LA LIBERTAD.

    Y dejémonos de demagogias baratas como es el de la atribución a manidos estereotipos como son los intereses petroleros o, a imperialismos más o menos exacerbados..., que sí, que también, pero que no viene aquí al caso. No es lícito el hacer apología de sistemas basados en el terror, en el sometimiento a ultranza de las poblaciones -especialmente las femeninas- en nombre de absurdas y nefandas razones de carácter tradicional y/o religioso.

    Un inquietante apunte de última hora y que está sembrando la alarma mundial: Irán y su plan atómico está dando la espalda al resto de países…, y no solo los occidentales. Está la cosa como para hacer proselitismos.

    Y ya entrando, aunque sea de forma superficial, en el mensaje de Persépolis, convendría no olvidar que la autora de la impactante y tremenda historia gráfica, Marjane Satrapi, es iraní y nos está narrando su vida misma; en primera persona. La familia de la protagonista, de pensamiento excepcionalmente progresista para esa fanática cultura, la envía primero a Viena donde no tiene mucha suerte que digamos y, regresa a su país para encontrarse con una “nueva Irán” después de la guerra, pero…si cabe, a peor. Después de atravesar Marjane por una tremenda depresión/represión, la vuelve a enviar su familia, esta vez a Francia. Antes de partir, su madre le pide que nunca regrese y que rehaga su vida fuera de Irán. Mensaje éste lo suficientemente elocuente, de lo que realmente supone Persépolis.

    Considero pues, atinada la interrogativa alusión de Alba al mensaje terrible de Persépolis y su dramática significación. Por lo tanto, nada convincente me parece y menos aún, conveniente, el comentario colgado por Alp.

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  5. ¿Estás proponiendo que los occidentales impongamos a los inaníes nuestra forma de vida, como en Afganistán?

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  6. Solo traté de establecer unas diferencias político/religiosas más que evidentes. Y, más que proponer -para eso están los políticos- aconsejaría resolver los conflictos por vías diplomáticas, antes de recurrir a métodos coercitivos.
    ¿Mis razones?: vivimos, para bien o para mal, en un mundo globalizado -cada vez más- y es evidente que tenemos que cuidarnos muy mucho de nuestros vecinos de planeta, estén o no próximos a nosotros; para el armamento nuclear no existen distancias o, son insignificantes. Habría que tratar, repito, de lograr acuerdos diplomáticos entre países. Sería desastroso que un país como Irán -entre otros- disponiendo de armas de destrucción masiva, decidiesen usarlas en base, a sus extremistas creencias religiosas.
    No es, por tanto, una mera proposición y, menos imposición de forma de vida, sino de garantizar una VITAL capacidad de convivencia.
    Y con esto, por mi parte al menos, cierro ya el tema.

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  7. Para Marinedino

    El debate que has abierto tiene enorme trascendencia en la vertiente educativa, precisamente, porque de él se deriva un dilema fundamental: ¿El sistema educativo debe fomentar la independencia de criterios o la homogeneidad?
    Has hablado de LIBERTAD... Creo que, aunque parezca paradójico, es la parte más débil de nuestro actual sistema cultural, por una razón obvia: el control prácticamente absoluto de los medios de comunicación. Si la información que nos llega está "filtrada" por determinados intereses (políticos, religiosos, ideológicos, económicos), es imposible tener independencia de criterio.
    El caso que estamos tratando es, en ese sentido, paradigmático. Todo el mundo creer tener las ideas claras sobre lo que está sucediendo en Irán y, sin embargo teniendo en cuenta lo difícil que es consultar fuentes directas, a casi nadie se le ocurre ni tan siquiera ahondar un poco en el conocimiento de la cultura iraní. Existen muchos canales alternativos que podemos utilizar para escapar de la obviedad latente en los diseños "informativos" (manipuladores) de los medios occidentales, que continúan empleando fórmulas definidas por Goebbels hace muchos años, en un ambiente de escasa LIBERTAD.
    http://el-cuadernode-alp.blogspot.com/2008/02/cine-y-manipulacin-poltica.html
    Aunque tengamos clara la capacidad del fanatismo religioso para generar situaciones conflictivas, nadie tiene legitimidad para imponer a otras personas creencias, sistemas políticos o sistemas de valores ajenos a sus propias tradiciones (Declaración Universal de Derechos Humanos, artículos 1, 2, 3, 5, 6, 7, 9, etc.)
    http://www.un.org/es/comun/docs/?path=/es/documents/udhr/index_print.shtml
    Y ello es así, porque a pesar de algunas prácticas culturales, al menos en lo normativo, las culturas occidentales se distinguen de "otras" por haber desvinculado el respeto a la persona (la dignidad humana) de la valoración que nos merezcan sus ideas o creencias. Aunque las ideas de los sihitas nos parezcan aberrantes, debemos respetarlos como personas y, por supuesto, como pueblo.

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  8. (continuación)

    El caso de Persépolis... Sería ideal verlo en contexto educativo si, a continuación, un sihí nos explicara cómo ve él el mismo asunto. Ofrecerlo a los alumnos sin prevenciones anti-maniqueas es empujarlos al sector de la "mayoría silenciosa" (pasiva). Y, frente a lo que has interpretado, con esta actitud jamás he pretendo equiparar un modelo con el otro ni ofrecer a los jóvenes una equiparación ética, sino sencillamente, facilitar el juicio libre. Personalmente tengo muy claro que mi paradigma cultural está en la mejora del sistema occidental, no en la "mejora" del sistema sihita, que también a mí me parece anclado en la Historia. Pero en todo caso me siento sin legitimidad para juzgar un sistema cultural que conozco superficialmente, mientras tengo muchos más recursos para valorar el propio y colaborar —si es posible— en su desarrollo positivo. Y desde ese punto de vista, observo muchas cosas mejorables:
    Por ejemplo y desde la experiencia inmediata, reclamar una información menos tendenciosa a la hora de evaluar los supuestos peligros de las armas de destrucción masiva en manos de países "no amigos". Te recuerdo los argumentos empleados para justificar las guerras de Irak, de Libia y de Afganistán. Y, para colmo, los resultados no han "mejorado" la situación de las personas ni muchísimo menos.
    Te recuerdo también que sobre las razones aparentes, ampliamente divulgadas por los medios, había otras menos nobles: el control de los yacimientos fósiles de Oriente Medio, la seguridad de Israel, los intereses de los fabricantes de armas (España tiene cierta relevancia en ese aspecto), etc.
    Comprendo que el dilema de enfrentar los intereses del 90 % de la población (supuestamente fanatizada) con el 10 % de las personas que pretenden un sistema democrático, es sumamente inquietante, pero para mí es mucho más inquietante asumir la responsabilidad de aprobar con mi pasividad iniciativas como la guerra de Irak.
    Conduciendo la cuestión al terreno educativo, entiendo que es fundamental animar a los jóvenes a enfrentarse con la "cuestión informativa" y ofrecerles "instrumentos" para defenderse de la manipulación.

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  9. Frente al debate surgido, adjunto un poco de información:

    Adjunto el link al documento difundido por el grupo de trabajo de Política Internacional de 15M para la concentración de mañana en Sol a las 20,00. “No a la guerra contra Irán, ni sanciones, ni intervención”
    http://madrid.tomalaplaza.net/2012/02/13/no-a-la-guerra-contra-iran-ni-sanciones-ni-intervencion/.

    Copio una parte del documento:
    “La campaña liderada por Estados Unidos para lograr un cambio de régimen es cada vez mayor. Esta cobrando fuerza la guerra de censura y control de la información destinada a preparar el terreno para la próxima invasión.
    La Unión Europea ha anunciado un embargo total de petróleo iraní. Junto con las demás sanciones económicas impuestas por los EE.UU. y sus aliados, esta es una campaña destinada a imponer el máximo sufrimiento en el pueblo de Irán para desestabilizar y destruir la economía del país.
    Al mismo tiempo, las acciones encubiertas en el interior del país: asesinatos y sabotajes se están intensificando. Bases militares de EE.UU. rodean a Irán, con armamento nuclear, portaaviones y los submarinos Trident.
    El pretexto para la agresión contra otro país en la estratégica región del Golfo Pérsico es que Irán está desarrollando armas nucleares, una afirmación que los líderes iraníes han negado. La hipocresía de esta acusación por parte de la primera potencia nuclear del mundo y sus aliados detentores de armas nucleares (Israel, Gran Bretaña y Francia) no puede ser más clara.
    La industria bélica de los EE.UU. busca repetir la historia. El propio sistema capitalista necesita la guerra y la alimenta de forma permanente.”

    Y como la historia demuestra, aquí no hay malos ni buenos. Con respecto a éste documento algunos grupos sugieren luchar contra las medias verdades, y no salir a la calle sin antes reflexionar sobre la realidad que vive el pueblo irani actualmente, no mencionando las luchas que desde hace años los iranies están librando para derrocar al régimen de Jamenei y Ahmandineyah, donde la ley oficial es la Sharía, y la forma de imponerla es la más absoluta brutalidad policial, sugieriendo que son también los propios gobernantes iraníes los interesados en ésta guerra como maniobra para acabar con un sector cada vez más grande defensor de acabar con la dicatura del capitalismo global . Al grito de “¡ni invasores ni dictadores. Por la libertad del pueblo de Irán! ¡Marg bar diktators! Concluyen su documento.”

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