lunes, 31 de octubre de 2011

COMEMOS MEJOR PERO BAILAMOS FATAL.


Por Guillermo Martínea

Pido excusas por anticipado si mi intervención es este foro carece de cierto orden de exposición y se mueve por derroteros más afines a la vaga elucubración que a la argumentación cabal ya que no estoy acostumbrado a escribir y prefiero que mi discurso sea espontáneo, asumiendo el  probable peligro de caer en banalidades, errores de bulto e incluso incongruencias. Pero como dijo alguien: contenemos multitudes. Pues bien, dentro de esas multitudes se esconden algunos presuntuosos y más necios de los que uno quisiera.
Al grano. Dado que el mercantilismo, el comercio o como quiera llamarse(sobre el que nadie sensato puede tener queja ya que, cafradas al margen, ha sido motor de meneo generalizado y aumento de renta per cápita y calidad de vida) es quien dirige el mundo no nos debemos asombrar de que las Artes Plásticas se vean relegadas al plano de lo estrictamente decorativo y lo inútil, ya que como fuerza motora de la cambios en la Historia y fomento de lo que entendemos por estos lares como Progreso creo que, desde mi osada ignorancia, ha carecido de un pelín de fuelle.
Pero la Tecnología, nieta de la Razón  e hija de la Ciencia,  se ha abierto hueco a machetazos tan abrumadores que hoy en día existe una condensación de Tecnología tan apabullante que los elementos técnicos se relacionan entre sí sólo a través de mediaciones técnicas. No sé si se me entiende porque incluso yo mismo no lo tengo muy claro, para ser sincero. El Hombre ( y las señoras también) se ha convertido en parte del mecanismo general, y las palabras, ¡ay las palabras!, se empiezan a convertir en meras cifras. Como dijo Musil: “ La matemática ha sido el origen de una razón perniciosa que, a la vez que ha proclamado al hombre señor del mundo, lo ha hecho esclavo de la máquina. La aridez interior, el desmesurado rigorismo de las minucias junto a la indiferencia en el conjunto, el desamparo desolador del hombre en un desierto de individualismos, su inquietud, maldad, la asombrosa apatía del corazón, el afán de dinero, la frialdad y la violencia que caracterizan a nuestro tiempo son, según estos juicios, consecuencia del daño que ocasiona al alma la racionalización lógica y severa.(…) La  matemática, madre de las ciencias exactas, abuela de la técnica, fue también matriz de aquel espíritu que engendró los gases asfixiantes y los aviones de combate”. Toma ya. Nos frotábamos las manos pensando que llegarían tiempos alegres y está claro que el racionalismo ha aportado mucho confort pero poca alegría. Por decirlo de otra forma, los creyentes puede que coman peor pero bailan mejor que los ateos. A los hechos me remito.
Parece ser que la herencia humanista de la Razón como domesticadora de la Raza no ha funcionado tan bien como esperábamos y que se nos escapó la gallina mientras departíamos sobre los inasibles y seductores vericuetos del Ser. La pregunta procedente ahora es cómo amansar a la gallina, si leer no educa, como inocentemente creíamos, y cómo organizar una crianza sin criadores, dado un liderazgo bio-cultural sin otro sujeto que el propio devenir de un sistema tecnológico-mercantil que se troncha de risa por lo bajinis ( y cada día con menos recato ) del Logos, el Ser, el Tao y todo lo que se ponga por delante. ¡Que su dinero le ha costado!
Lo peliagudo es corroborar cómo la búsqueda de especialistas desemboca en tipos atrofiados. Y cómo son los especialistas los que se convierten en criadores por mero azar electivo. Claro está que el que subscribe esto es “aprendiz de tó y maestro de ná”, como dice la Mala.
¿Y el Arte? Como educador del personal parece que se ha quedado cojitranco y amohinado en una esquina de la fiesta, como el exótico invitado que da color a la misma pero con el que es cansino dialogar llegado el momento de la juerga ya que su idioma es otro y llega tarde a los chistes y francamente, mire usté,no son horas de espesuras, pues tras los "yintonis" llega la hora de buscar otro tipo de mercancía más pueril.
A semejante panorama no contribuye un patio artístico que , amén de convertirse en muchas ocasiones en cobijo de los hijos porreros de la alta burguesía y fomentar el "ombliguismo", el "cosmopaletismo", la banalidad encubierta bajo farragosos discursos autorreferenciales,  las ocurrencias publicitarias disfrazadas de “ideas”, el desprecio por “la artesanía y el oficio” y las habilidades cortesanas y lisonjeras,  ha renunciado en su mayoría a entablar un diálogo con los “Grandes temas”. Y dado que sus temas son pequeños, produce artistas pequeños.  Me temo que dentro de muchos años, cuando se analicen los tiempos actuales, se recordará esta época como un lapso de mucho ruido y pocas nueces en el que la creatividad sufrió una pájara descomunal. O no, quién sabe...Y claro, al vulgo, que es más listo de lo que se piensan los creadores y tiene un olfato más fino del que se le supone,  no se la dan con queso y se huele el camelo, con lo que el abismo que separa las Artes Plásticas y la calle es de tal calibre que empieza a ser inabordable. Hubo un tiempo en que una obra artísticase imponía como tal en la plaza ya que su impronta era tan obvia que no necesitaba de explicaciones y podía llegar a ser motivo de enconadas tertulias en bares rijosos entre lugareños de lo más variopinto. Hoy en día el debate es impensable. Por no quedar, no quedan ni lugareños. Y antros rijosos, desgraciadamente, los menos.
Quizá recuperemos parte del terreno cuando las manifestaciones culturales recuperen el prestigio perdido y los modelos que propongan fomenten un vínculo más directo con el paisano que pasa por allí, éste se detenga a echar un vistazo y al llegar a casa, conmovido, decida llevar a su hijo a ver, por decir algo, los mármoles de un Fidias del siglo XXI, en vez de quedarse en casa a gritar “a por ellos oe” y refocilarse en su alienante molicie. Dejemos de apuntar tan bajo. Apuntemos la flecha para arriba que ya tendrá tiempo de caer.
Salud y buenos alimentos!

2 comentarios:

  1. Teoría de la deriva y otros textos situacionistas sobre la ciudad. Barcelona, MACBA, 1997 Lo leíste? encuentro varias claves sobre la sociedad actual similares en tu texto, por ejemplo:

    "Una enfermedad ha invadido al planeta: la banalización. Todo el mundo está hipnotizado por la producción y el confort: sistema de evacuación directa, ascensor, cuarto de baño, lavadora... (...) Entre el amor y el conducto de evacuación de basura la juventud de todos los paises ha elegido el conducto de evacuación de basura. Una transformación total del espíritu se ha hecho indispensable."
    Tengo más, si queréis los pongo, y si queréis tengo el libro en fotocopias, si mucha peña está interesada lo escaneo y lo comparto en n-1.

    En cualquier caso, a pesar de que la crítica que plantearon los situacionistas me parece muy interesante y acertada, su obra y sus soluciones no me parece que llegasen a tan buen puerto, se quedaron en catálogo de museo, recurso de tantos críticos a los que les encanta llenarse la boca de palabras sobre la transformación de la vida y en la práctica no transforman nada.
    y ahí va otra:

    "...10.No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión.
    11.Decir la palabra verdadera es transformar al mundo.
    12.Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa..." Las 20 Máximas de Paulo Freire en http://es.wikipedia.org/wiki/Paulo_Freire
    ;)

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  2. Antes de nada muchas gracias por tu aporte y tu tiempo, Idtk.
    Si te soy sincero ni siquiera sé qué es el situacionismo, pero prometo informarme en breve. De derivas, sin embargo, sí que sé algo jajaja!!
    Y estoy de acuerdo contigo en que es más fácil destruir que construir.
    No creo que haya una solución más allá de la retirada, pues me temo que el Arte como lo concibo yo es inútil desde el punto de vista del progreso evolutivo y la Biología empieza a apartar la paja inútil para la consecución de sus metas. Cuáles serán estas metas, lo desconozco yo y todo quisque, claro está. Pero igual que hay una selección biológica de los órganos físicos, yo soy de los que cree que también la hay en el mundo de las ideas. Y como soy un romántico creo que, como dijo un poeta, y perdón por la pedantería:" Es preciso encontrar la palabra MÁGICA para elevar el canto del mundo".Salud!

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